01 Diciembre 2006 Seguir en 
LONDRES.- El caso del envenenamiento mortal en Londres de Alexander Litvinenko, el ex espía ruso crítico con el Kremlin, se amplía cada vez más, y ahora la preocupación se ha extendido a decenas de miles de pasajeros de la compañía British Airways, que halló rastros radiactivos en tres de sus aviones. Ayer se detectaron rastros similares en un cuarto avión -un Boeing 737 de la compañía rusa Transaero- que arribó al aeropuerto de la capital londinense, y ya son doce los lugares de Londres marcados por Scotland Yard tras haber detectado huellas de radiación.
Otro episodio se ha agregado al impresionante caso del ex espía ruso, que murió hace una semana en un hospital de Londres por envenenamiento con la sustancia radiactiva polonio 210. Ayer se confirmó que el ex premier ruso Yegor Gaidar está siendo tratado en Irlanda por un envenenamiento de origen desconocido. El atentado no ha acabado con su vida, pero ha desatado todo tipo de conjeturas en Rusia.
Espesa trama
Ambos casos están estrechamente vinculados en el tiempo. Gaidar, que fue jefe de gobierno durante la presidencia de Boris Yeltsin, a comienzos de la década de 1990, se hallaba en Londres cuando murió el ex agente secreto. Al día siguiente viajó a Irlanda para dar una conferencia, y sufrió accesos de vómitos, dolores y parálisis de los miembros superiores. Otro dato interesante para Scotland Yard: Andrei Lugovoi, un antiguo miembro de la KGB (servicios secretos soviéticos) que se reunió con Litvinenko en Londres el día que habría sido envenenado, fue guardaespaldas de Gaidar entre 1992 y 1993. El ex premier es miembro del partido liberal de oposición Unión de Fuerzas de Derechas de Rusia.
El vicepresidente de la Duma (la Cámara Baja del Parlamento ruso), el ultranacionalista Vladimir Jirinovski, aseguró que alguien quiere dar la impresión de que en Rusia se lucha así contra la oposición. Aunque admitió que hay una relación entre ambos envenenamientos, Jirinovski ve en el caso de Gaidar una provocación para dañar la imagen de Rusia.
La autopsia
Hoy se practicará la autopsia del cadáver del ex agente secreto. Los investigadores quieren saber cuándo fue envenenado Litvinenko, y de qué manera. Ello permitirá, entre otras cosas, definir la situación del testigo italiano Mario Scaramella, un hombre ligado a los círculos del espionaje que también se reunió con Litvinenko hace un mes en un bar de Londres. El ex teniente coronel del servicio de seguridad ruso (la ex KGB) estaba investigando la muerte de la periodista rusa Anna Politovskaia, ocurrido en octubre en Moscú. La mujer había publicado artículos sobre los crímenes cometidos en Chechenia por el ejército ruso. La última campaña en la república separatista fue ordenada en 1999 por el entonces primer ministro y actual presidente ruso Vladimir Putin. Con la autopsia comenzará la investigación judicial. (AFP-NA)
Otro episodio se ha agregado al impresionante caso del ex espía ruso, que murió hace una semana en un hospital de Londres por envenenamiento con la sustancia radiactiva polonio 210. Ayer se confirmó que el ex premier ruso Yegor Gaidar está siendo tratado en Irlanda por un envenenamiento de origen desconocido. El atentado no ha acabado con su vida, pero ha desatado todo tipo de conjeturas en Rusia.
Espesa trama
Ambos casos están estrechamente vinculados en el tiempo. Gaidar, que fue jefe de gobierno durante la presidencia de Boris Yeltsin, a comienzos de la década de 1990, se hallaba en Londres cuando murió el ex agente secreto. Al día siguiente viajó a Irlanda para dar una conferencia, y sufrió accesos de vómitos, dolores y parálisis de los miembros superiores. Otro dato interesante para Scotland Yard: Andrei Lugovoi, un antiguo miembro de la KGB (servicios secretos soviéticos) que se reunió con Litvinenko en Londres el día que habría sido envenenado, fue guardaespaldas de Gaidar entre 1992 y 1993. El ex premier es miembro del partido liberal de oposición Unión de Fuerzas de Derechas de Rusia.
El vicepresidente de la Duma (la Cámara Baja del Parlamento ruso), el ultranacionalista Vladimir Jirinovski, aseguró que alguien quiere dar la impresión de que en Rusia se lucha así contra la oposición. Aunque admitió que hay una relación entre ambos envenenamientos, Jirinovski ve en el caso de Gaidar una provocación para dañar la imagen de Rusia.
La autopsia
Hoy se practicará la autopsia del cadáver del ex agente secreto. Los investigadores quieren saber cuándo fue envenenado Litvinenko, y de qué manera. Ello permitirá, entre otras cosas, definir la situación del testigo italiano Mario Scaramella, un hombre ligado a los círculos del espionaje que también se reunió con Litvinenko hace un mes en un bar de Londres. El ex teniente coronel del servicio de seguridad ruso (la ex KGB) estaba investigando la muerte de la periodista rusa Anna Politovskaia, ocurrido en octubre en Moscú. La mujer había publicado artículos sobre los crímenes cometidos en Chechenia por el ejército ruso. La última campaña en la república separatista fue ordenada en 1999 por el entonces primer ministro y actual presidente ruso Vladimir Putin. Con la autopsia comenzará la investigación judicial. (AFP-NA)







