Desprolijo

Análisis por Jorge Figueroa, Redacción LA GACETA.

01 Diciembre 2006
Si muchos grupos quedaron afuera de los premios ARTEA, hay que aclarar que fue por propia decisión (no se inscribieron) y si otros "se bajaron" de las nominaciones, fue porque, según el gremio de los actores, no cumplían con la reglamentación. Así las cosas, tampoco puede criticarse que un jurado sea riguroso y exigente, si su tarea es, precisamente, premiar "lo mejor" de la actividad teatral. No obstante, el trámite, aparentemente, no fue muy prolijo: había tiempo para armar nuevas ternas, a menos que el jurado tampoco haya querido reconsiderar su propia decisión, lo cual es legítimo.