Al poeta que canta no le gusta que lo llamen trovador oficial

Silvio Rodríguez, uno de los fundadores de la Nueva Trova Cubana cumple hoy 60 años, y lleva 40 de ellos en los escenarios, interpretando temas que son un símbolo de la izquierda de la isla caribeña.

COMPROMISO CON LA VIDA. La voz del cantautor cubano constituye un rasgo inconfundible e indispensable de su música.(TELAM)
COMPROMISO CON LA VIDA. La voz del cantautor cubano constituye un rasgo inconfundible e indispensable de su música.(TELAM)
29 Noviembre 2006
La Habana.- Empezó a componer "porque quería escuchar canciones que no se habían escrito". Desde aquel entonces, a comienzos de los años 60, el cubano Silvio Rodríguez ha pasado más de cuatro décadas sobre los escenarios entonando con su guitarra canciones que son a la vez poemas sobre el amor, la vida y el compromiso social. Unos temas que en todo el mundo se han convertido en un símbolo de la izquierda identificada con la Cuba de Fidel Castro, aunque a Silvio Rodríguez, que hoy cumple 60 años, no le gusta nada que lo llamen el "trovador oficial" de la isla. "Soy de tantas maneras como gente pretenda nomás calificarme", dice en uno de sus temas el artista que hace canciones, tal como apunta en otra, "como un disparo, como un libro, una palabra, una guerrilla, como doy el amor". Nacido el 29 de noviembre de 1946 en la localidad cubana de San Antonio de los Baños, próxima a La Habana, Silvio Rodríguez comenzó a explorar su vena musical en 1964 cuando, cumpliendo el servicio militar, empezó a componer y a cantar "para matar el aburrimiento".
Su primer disco, "Días y flores", no saldría sin embargo hasta una década después, en 1975, cuando ya tenía tras de sí amplia experiencia en los escenarios cubanos. Ese álbum marca ya el compromiso político que lo ha acompañado durante toda su carrera, que revela en títulos como "Santiago de Chile" sobre la dictadura de Augusto Pinochet. En esa época, además, ya había coincidido con otros artistas cubanos como Pablo Milanés, Noel Nicola, Vicente Feliú, Eduardo Ramos o Sergio Vitier, con quienes fundaría la Nueva Trova Cubana.
Uno de los rasgos característicos de Silvio Rodríguez, el "poeta que canta", según Mario Benedetti, es su voz. "Una voz que no es cálida ni grave, ni particularmente seductora, sino más bien aguda, de un timbre casi metálico y sin embargo frágil", en palabras del escritor uruguayo, que lo conoció en 1966, durante su primera visita a Cuba. El propio Silvio confesó en una ocasión: "odiaba lo bonito, y deformé mi voz usando una emisión desagradable con todo propósito". Su voz, sin embargo, se ha convertido en un elemento inconfundible e indispensable de su música, con temas como "Unicornio", "Playa Girón" u "Ojalá", coreados por miles de personas en todo el mundo.
"El mayor compromiso de Silvio es con la vida, a la que no canta de lejos sino metido en ella hasta los tuétanos", señaló Benedetti. El artista afirma en sus canciones: "lo más terrible se aprende en seguida, y lo hermoso nos cuesta la vida". "Silvio es latinoamericano y universal", aseveró, por su parte, el ministro cubano de Cultura, Abel Prieto. "Su mensaje nunca es local; la poesía de Silvio no es nunca aldeana, es una poesía con una dimensión que trasciende la coyuntura histórica y trasciende la geografía", sostuvo. (DPA)

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