Morales prometió a los indígenas un reparto masivo de tierras

"No tenemos miedo de firmar un decreto para acabar con el latifundio", anunció el mandatario boliviano ante el reclamo de miles de campesinos.

28 Noviembre 2006
LA PAZ.- Miles de indígenas bolivianos, que llegaron el martes a La Paz tras esforzadas caminatas, lograron la promesa del presidente Evo Morales de imponer por decreto un polémico plan de reparto masivo de tierras si persiste un bloqueo legislativo de la oposición.

Pero el gobernante advirtió que no puede dar curso a la exigencia indígena de cierre del Senado, cámara en la que la oposición tiene una ligera y crucial mayoría.

El encuentro de Morales con los indígenas, quienes estuvieron hasta cuatro semanas en carreteras rumbo a La Paz, pareció reforzar al gobierno frente al bloque de partidos de oposición y comités cívicos regionales que rechazan la "revolución agraria" y otras medidas clave.

"No es posible mucha tierra en pocas manos y muchas manos sin tierra", dijo Morales al llamar a un diálogo inmediato a los cívicos que amenazan con un paro en varias regiones si el gobierno no frena su plan agrario y un proyecto de fiscalización a los prefectos (gobernadores) regionales.

"No tenemos ningún miedo de firmar un decreto para acabar con el latifundio", agregó Morales en respuesta al pedido indígena de poner en marcha por decreto la "revolución agraria", actualmente trabada en el Senado.

Morales advirtió que "si no se hace legalmente la recuperación de tierras ociosas (...) seguramente van a justificar los movimientos sociales la toma de tierras".

El mandatario no hizo mención a la asamblea constituyente, donde la oposición de centro y de derecha ha declarado huelgas de hambre en rechazo a un reglamento impuesto por la mayoría oficialista.

Morales, quien llegó a La Paz en un intermedio de una gira que comenzó en Holanda y proseguirá por Nigeria y Cuba, se encontró con los indígenas en la plaza San Francisco, sitio de protestas populares de la capital política boliviana.

"Que se cierre"
Mientras denunciaba los "daños políticos y económicos" que causaba la parálisis del Senado por el retiro de la oposición, Morales fue interrumpido por los gritos indígenas.

"¡Que se cierre, que se cierre!", corearon los manifestantes. Morales respondió que "no puedo cerrar ni clausurar el Senado, lo que están haciendo los que lo han cerrado es un golpe a la democracia, al cambio, a la nación, al desarrollo del pueblo".

El mandatario añadió que el bloqueo legislativo impide la ratificación de los 44 nuevos contratos con transnacionales petroleras firmados en octubre para consolidar la nacionalización del sector, y paraliza inversiones de centenares de millones de dólares con recursos internos y externos.

Morales pidió al Senado que apruebe "esta misma tarde" la "ley de reconducción comunitaria de la reforma agraria" que reclaman los indígenas y que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados, donde el oficialismo tiene amplia mayoría.

La ley, que según el gobierno fue concebida para perfeccionar una reforma agraria iniciada hace 53 años, aceleraría la reversión al Estado de tierras improductivas o ilegales para distribuirlas entre campesinos pobres y comunidades indígenas.

Bolivia tiene una superficie de 110 millones de hectáreas, de las cuales alrededor de dos tercios son tierras con potencial agrícola o forestal.

El gobierno calcula que menos de un millar de empresarios tiene más del 90 por ciento de las tierras útiles. (Reuters)







Tamaño texto
Comentarios