27 Noviembre 2006 Seguir en 
CIUDAD DEL VATICANO Y ANKARA.- El Vaticano confirmó que el papa Benedicto XVI visitará la Mezquita Azul, la más célebre de Estambul, durante su visita a Turquía que comenzará mañana y culminará el viernes.
El Papa irá a la mezquita el jueves, inmediatamente después de visitar la antigua basílica de Santa Sofía, en la misma ciudad, dijo el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, a medios de prensa.
Con su visita al célebre templo religioso musulmán de Estambul, Benedicto XVI será el segundo Sumo Pontífice que visita una mezquita, luego de que el fallecido Juan Pablo II hiciera lo propio, en mayo de 2000, en la mezquita de los Omeyas en Damasco.
Movilizados en las calles o encaramados a los tejados, vestidos de civil o con uniforme, más de 10.000 policías velarán por la seguridad del Sumo Pontífice en Ankara, Efeso y Estambul durante su estancia.
El polémico discurso
Todo apunta a la posibilidad de que haya disturbios. De hecho, cada palabra que salga de la boca de Benedicto XVI será analizada por el mundo islámico, por lo que se prevé que tienda puentes al diálogo.
Su alocución académica de septiembre en la localidad alemana de Ratisbona, durante la cual el Papa mencionó citas que establecían vínculos entre islam y la violencia, no le preparó el terreno a dos meses de su primera visita a tierras turcas, donde 99% de la población es musulmana.
Pese a que el sumo pontífice mencionó entonces las citas de un emperador bizantino, desvinculándose explícitamente de ellas, su discurso encendió la mecha de la violencia en el mundo musulmán, empezando por Turquía.
Le siguieron aclaraciones, en las que afirmaba que había sido malinterpretado, y una ofensiva diplomática del Vaticano para limar asperezas, pero sus palabras han dejado huella entre los fieles musulmanes y algunos grupúsculos no han dudado en sacarles partido en provecho propio.
Ante este panorama poco propicio, la visita del Papa, aunque de alto riesgo, podría ser utilizada para, a través de malabarismos diplomáticos, zanjar el problema y, en caso de no avanzar, al menos retornar a la situación previa al desafortunado discurso. (AFP)
El Papa irá a la mezquita el jueves, inmediatamente después de visitar la antigua basílica de Santa Sofía, en la misma ciudad, dijo el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, a medios de prensa.
Con su visita al célebre templo religioso musulmán de Estambul, Benedicto XVI será el segundo Sumo Pontífice que visita una mezquita, luego de que el fallecido Juan Pablo II hiciera lo propio, en mayo de 2000, en la mezquita de los Omeyas en Damasco.
Movilizados en las calles o encaramados a los tejados, vestidos de civil o con uniforme, más de 10.000 policías velarán por la seguridad del Sumo Pontífice en Ankara, Efeso y Estambul durante su estancia.
El polémico discurso
Todo apunta a la posibilidad de que haya disturbios. De hecho, cada palabra que salga de la boca de Benedicto XVI será analizada por el mundo islámico, por lo que se prevé que tienda puentes al diálogo.
Su alocución académica de septiembre en la localidad alemana de Ratisbona, durante la cual el Papa mencionó citas que establecían vínculos entre islam y la violencia, no le preparó el terreno a dos meses de su primera visita a tierras turcas, donde 99% de la población es musulmana.
Pese a que el sumo pontífice mencionó entonces las citas de un emperador bizantino, desvinculándose explícitamente de ellas, su discurso encendió la mecha de la violencia en el mundo musulmán, empezando por Turquía.
Le siguieron aclaraciones, en las que afirmaba que había sido malinterpretado, y una ofensiva diplomática del Vaticano para limar asperezas, pero sus palabras han dejado huella entre los fieles musulmanes y algunos grupúsculos no han dudado en sacarles partido en provecho propio.
Ante este panorama poco propicio, la visita del Papa, aunque de alto riesgo, podría ser utilizada para, a través de malabarismos diplomáticos, zanjar el problema y, en caso de no avanzar, al menos retornar a la situación previa al desafortunado discurso. (AFP)







