"La bulimia crece por la falta de guía de los padres"

Roberto Piazza vino a Tucumán a presentar el desfile de la primera promoción de diseñadores de la escuela que lleva su nombre. Habló con LA GACETA acerca de los jóvenes y de la homosexualidad.

GLAMOROSO. Pese a estar con una faja que apenas lo dejaba respirar, Roberto Piazza no perdió su elegancia. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
GLAMOROSO. Pese a estar con una faja que apenas lo dejaba respirar, Roberto Piazza no perdió su elegancia. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
27 Noviembre 2006
Una mezcla de calidez provinciana y sofisticación -o glamour, la palabra más apropiada para él- pinta de pies a cabeza a Roberto Piazza. "Cuando me preguntan la relación entre la bulimia y la anorexia con la moda, yo siempre digo que la moda puede estar en el quinto lugar de las causas, pero que en realidad, crece por la falta de guía, de autoridad de los padres. No digo que deban darles una educación rígida, como la que marcaba a nuestros abuelos; pero ahora la gente joven necesita más contención. No sabe qué estudiar, ni qué hacer de su vida; está muy conflictuada", comentó mientras compartía un café con LA GACETA, en el bar del Catalinas Park.
Vestido con una camisa rosa australiana, con escrituras laterales, un pantalón a rayas gris y rosa, al tono, y unos zapatos negros, tipo stiletto, comprados en Europa (todavía no llegaron a Buenos Aires), el creador santafesino esperaba en la confitería, ayer a las 17, mientras devoraba un sandwich triple en pan negro. Llegó a Tucumán, sin probar bocado, para poder presentar el desfile de modas "Las épocas", con el que debutó, anoche, la primera promoción de diseñadores del Instituto Superior de Diseño y Moda que lleva su nombre, una de sus ocho escuelas de diseño de moda en Argentina. El año próximo inaugurará otra más en Capital Federal.
"No trato de imponer mis ideas, ni siquiera cuando yo mismo daba clases de creatividad. El mundo de la moda es tan amplio como el universo femenino. De modo que se puede elegir muchos aspectos de la moda, y no ser diseñador de ropa solamente", explicó.
"Sin embargo, hay muchos chicos que apenas ingresan en la escuela creen que pueden vestir a Mirtha Legrand. Esos chicos van desertando, porque sus expectativas son muy superiores a lo que encuentran en la escuela, que es formación", indicó el diseñador.

Se necesitan más límites
Recién operado, con unos kilos de menos, y haciendo un esfuerzo para maniobrar, aprisionado en una faja elástica que le cubría la cintura hasta la mitad del pecho, no perdió su elegancia al caminar ni al sentarse. Con 30 años en el mundo de la moda, Piazza no sólo es crítico de las tendencias en ropa, sino también de la sociedad. "Mi psiquiatra, que es un discípulo de Pichón Riviere y tiene como 80 años, me dice que, ahora, las parejas, antes de ser padres tendrían que hacer dos años de psicoanálisis. Yo también creo que deberían prepararse más", añadió.
Piazza reconoció que los jóvenes tienen una vida sexual mucho más liberal que antes, y en ese sentido, "se ven (no es que antes no había) muchos más bisexuales". "Está de moda ser liberal. Pero siempre que esa liberación te haga ser feliz, que un gay pueda caminar por las calles sin problemas, está bien. Pero también hay entre los gays mucha discriminación. Este porque es negro, aquel porque es petiso... Creo que la gente gay está últimamente muy narcisista y fóbica (yo también pertenezco al grupo, pero creo que menos). Eso me parece que nos aleja de la armonía. Cuando te enganchás con el libertinaje, puede ser caótico", advirtió el creador.







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