27 Noviembre 2006 Seguir en 
Dada su gran extensión, El Cadillal resulta un espacio difícil de controlar por parte de la Policía. Hay siete u ocho sectores por donde el público accede al lago, mientras que el río Loro también presenta zonas peligrosas. “Muchos de esos sectores tienen letreros de advertencia, pero igual la gente se baña. No toman conciencia. Por eso ocurren los accidentes”, afirmó el jefe de la fuerza, Hugo Raúl Sánchez.
El comisario señaló que cada fin de semana concurren al lugar miles de jóvenes, sin control de sus padres. Dijo que el consumo de alcohol es abundante, porque la mayoría de la gente lleva bebidas en sus vehículos. “La gente, por lo general, no respeta las indicaciones que les dan los bañeros ni los policías. Nosotros marcamos el límite permitido mediante boyas, pero a algunos no les gusta bañarse donde el agua tiene un metro y medio de profundidad y lo traspasan”, resaltó.
“Yo vengo a pescar hace 40 años aquí y siempre he visto gente imprudente que se mete al lago en lugares peligrosos. Si uno da dos pasos hacia adentro, ya lo tapa el agua”, comentó Carlos Núñez. En opinión de Marcelo Núñez, otro pescador, los accidentes son fruto de la conducta transgresora de la gente. “Vienen familias con hijos chicos. El padre se emborracha y los chicos andan corriendo por la orilla del dique”, apuntó.
El coordinador de la Red de Rescatistas Tucumán, Rodolfo Dulci, recomendó no consumir alcohol antes de ingresar al agua. Además, dijo que no hay que confiar en las aguas bajas. “Los ríos y los diques son traicioneros, y aunque parezca que el fondo es regular, puede haber pozos y remolinos”, explicó.
El comisario señaló que cada fin de semana concurren al lugar miles de jóvenes, sin control de sus padres. Dijo que el consumo de alcohol es abundante, porque la mayoría de la gente lleva bebidas en sus vehículos. “La gente, por lo general, no respeta las indicaciones que les dan los bañeros ni los policías. Nosotros marcamos el límite permitido mediante boyas, pero a algunos no les gusta bañarse donde el agua tiene un metro y medio de profundidad y lo traspasan”, resaltó.
“Yo vengo a pescar hace 40 años aquí y siempre he visto gente imprudente que se mete al lago en lugares peligrosos. Si uno da dos pasos hacia adentro, ya lo tapa el agua”, comentó Carlos Núñez. En opinión de Marcelo Núñez, otro pescador, los accidentes son fruto de la conducta transgresora de la gente. “Vienen familias con hijos chicos. El padre se emborracha y los chicos andan corriendo por la orilla del dique”, apuntó.
El coordinador de la Red de Rescatistas Tucumán, Rodolfo Dulci, recomendó no consumir alcohol antes de ingresar al agua. Además, dijo que no hay que confiar en las aguas bajas. “Los ríos y los diques son traicioneros, y aunque parezca que el fondo es regular, puede haber pozos y remolinos”, explicó.
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