27 Noviembre 2006 Seguir en 
El verde de la vegetación se refleja en el espejo de agua. El paisaje genera tranquilidad y si alguien lo mira por primera vez nunca imaginaría que en el dique El Cadillal y en los balnearios que lo rodean seis personas murieron ahogadas desde enero. En estos días, los calores comienzan a empujar a miles de personas a buscar frescura en sus aguas. Sin embargo, todavía no hay señalización adecuada y la Policía Lacustre, que tampoco tiene un emplazamiento determinado, patrulla el lago con sólo cinco agentes y una lancha.
Bajo la sombra de un árbol, donde los policías han establecido su base, el cabo Pedro Sosa admitió que no cuentan con teléfono. "Nosotros hacemos un recorrido para controlar, pero no disponemos de medios de comunicación desde hace más de un año, cuando nos sacaron de la zona del museo", contó.
Hace un año, el Ente Tucumán Turismo desalojó a la repartición del edificio que ocupaba frente al dique y que pertenecía al Museo Arqueológico porque este edificio iba a ser refaccionado. Pero el museo todavía no abrió sus puertas ni la Policía lacustre tiene un asentamiento específico.
El coordinador de la Red de Rescatistas Tucumán, Rodolfo Dulci, aseguró que una de las medidas que se deben tomar para evitar tragedias en el dique es aumentar los controles. "Hay que ser estrictos, no permitir el consumo de alcohol y poner señalización adecuada porque la cantidad de gente que va al Cadillal en verano desborda los controles", explicó. De todos modos, el especialista aclaró que los accidentes ocurren siempre y que son variables muy difíciles de neutralizar por completo, especialmente en lugares abiertos y grandes.
El jefe de Policía, Hugo Sánchez, admitió que es muy difícil controlar todo el dique con los medios de los que disponen. "La semana que viene comenzaremos a diseñar los operativos de prevención en todos los centros balnearios de la provincia. Pero también hay que tener en cuenta que los bañistas deben ser responsables", explicó. Los fines de semana de enero llegan al lago más de 5.000 personas.
La presidenta del Ente de Turismo, Mercedes Paz, dijo que el servicio de bañeros funciona desde 1997 en las zonas donde se permite ingresar al agua. "Tiene una guardia los fines de semana, de 18 personas, y durante la temporada de verano aumenta a 22 -afirmó-. Son profesores de Educación Física, capacitados para búsqueda y rescate en aguas de escasa visibilidad". "El año pasado hubo 97 intervenciones y el 90 % de los rescatados estaba alcoholizado", reveló.
La funcionaria anunció que la Lacustre tendrá un emplazamiento definitivo, integrado arquitectónicamente al proyecto hotelero que construirá el gremio de UTA, en la zona llamada Morro Casino. Por su parte, Sánchez dijo que es posible que la fuerza adquiera un inmueble junto al anfiteatro del dique. Mientras tanto, se alquilará una casilla rodante, que servirá como base.
- Ramiro Krapovickas, de 11 años, y su primo José Rubiol Krapovickas se ahogaron en el río Loro el 28 de enero.
- Marcos Javier Juárez y Miguel Jerónimo Ovejero murieron ahogados en el río Loro cuando se los chupó un remolino.
- César Guillermo Salina y Lorena Frías se ahogaron en el dique el Cadillal el 17 de noviembre mientras se bañaban.
Bajo la sombra de un árbol, donde los policías han establecido su base, el cabo Pedro Sosa admitió que no cuentan con teléfono. "Nosotros hacemos un recorrido para controlar, pero no disponemos de medios de comunicación desde hace más de un año, cuando nos sacaron de la zona del museo", contó.
Hace un año, el Ente Tucumán Turismo desalojó a la repartición del edificio que ocupaba frente al dique y que pertenecía al Museo Arqueológico porque este edificio iba a ser refaccionado. Pero el museo todavía no abrió sus puertas ni la Policía lacustre tiene un asentamiento específico.
El coordinador de la Red de Rescatistas Tucumán, Rodolfo Dulci, aseguró que una de las medidas que se deben tomar para evitar tragedias en el dique es aumentar los controles. "Hay que ser estrictos, no permitir el consumo de alcohol y poner señalización adecuada porque la cantidad de gente que va al Cadillal en verano desborda los controles", explicó. De todos modos, el especialista aclaró que los accidentes ocurren siempre y que son variables muy difíciles de neutralizar por completo, especialmente en lugares abiertos y grandes.
El jefe de Policía, Hugo Sánchez, admitió que es muy difícil controlar todo el dique con los medios de los que disponen. "La semana que viene comenzaremos a diseñar los operativos de prevención en todos los centros balnearios de la provincia. Pero también hay que tener en cuenta que los bañistas deben ser responsables", explicó. Los fines de semana de enero llegan al lago más de 5.000 personas.
La presidenta del Ente de Turismo, Mercedes Paz, dijo que el servicio de bañeros funciona desde 1997 en las zonas donde se permite ingresar al agua. "Tiene una guardia los fines de semana, de 18 personas, y durante la temporada de verano aumenta a 22 -afirmó-. Son profesores de Educación Física, capacitados para búsqueda y rescate en aguas de escasa visibilidad". "El año pasado hubo 97 intervenciones y el 90 % de los rescatados estaba alcoholizado", reveló.
La funcionaria anunció que la Lacustre tendrá un emplazamiento definitivo, integrado arquitectónicamente al proyecto hotelero que construirá el gremio de UTA, en la zona llamada Morro Casino. Por su parte, Sánchez dijo que es posible que la fuerza adquiera un inmueble junto al anfiteatro del dique. Mientras tanto, se alquilará una casilla rodante, que servirá como base.
Las víctimas de este año
- Ramiro Krapovickas, de 11 años, y su primo José Rubiol Krapovickas se ahogaron en el río Loro el 28 de enero.
- Marcos Javier Juárez y Miguel Jerónimo Ovejero murieron ahogados en el río Loro cuando se los chupó un remolino.
- César Guillermo Salina y Lorena Frías se ahogaron en el dique el Cadillal el 17 de noviembre mientras se bañaban.
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