26 Noviembre 2006 Seguir en 
ROMA.- Los italianos asistieron este domingo, en directo y por televisión, al aparatoso desmayo de su ex jefe de gobierno Silvio Berlusconi, de 70 años, quien, al parecer, sufrió un problema de tensión mientras pronunciaba un discurso en Montecatini, en el centro del país.
Las imágenes difundidas por la cadena de información SKY TG 24 mostraron a Berlusconi en el momento en que se le cerraban los ojos y se desplomaba lentamente sobre la tribuna desde la que se estaba dirigiendo a un grupo de jóvenes.
El primero en acercarse a "Il Cavaliere" fue su médico personal y alcalde de Catania (Sicilia), Umberto Scapagnini, quien se afanó por tomarle el pulso.
Sus guardaespaldas intervinieron acto seguido para impedir que cayera al suelo y llevárselo fuera de la sala, donde se celebraba una reunión política.
"Perdió el conocimiento durante varios segundos. Las causas pueden ser tanto el cansancio de estos últimos días como el intenso calor que hacía en la sala", declaró el doctor Scapagnini.
"Lo hicimos estirar y en seguida recobró el conocimiento y su tensión volvió a normalizarse", agregó.
"Estoy bien", declaró unas horas más tarde el propio Berlusconi al salir de su villa para trasladarse a un gran hospital de Milán (norte), donde permanecerá en observación durante un día.
"Los médicos quieren hacerme algunos exámenes, vieron algo en el electrocardiograma", señaló el veterano político, sin dar más detalles.
Berlusconi había salido por su propio pie del recinto donde se celebraba el mitin, antes de subirse a un helicóptero para volver a casa, en los alrededores de Milán.
Antes de sentirse mal, el ex jefe de gobierno había bromeado ante los jóvenes que componían su audiencia: "No piensen que nosotros, los viejecitos, somos más sensibles a la emoción (...) que puede jugar malas pasadas al corazón".
Berlusconi se sometió a principios de mes a una operación de menisco, lo que no le impidió ponerse en pie y recobrar su vida normal pocos días después. Entonces, explicó que quería demostrar a sus guardaespaldas que todavía podía batirlos en una carrera de 60 metros.
En su país, el político es conocido por cuidar al máximo su imagen, intentando aparentar menos años de los que tiene. Con ese fin, ha recurrido a la cirugía estética, sobre todo para combatir la calvicie con implantes capilares.
En el campo político, Berlusconi sigue determinado a seguir dando guerra. Para el 2 de diciembre, el ex jefe de gobierno y sus aliados de la Alianza Nacional (derecha conservadora) y del movimiento populista de la Liga Norte preparan una gran manifestación nacional contra el gobierno de Romano Prodi y sus Presupuestos Estatales para 2007.
Pero la rivalidad política no impidió que Prodi deseara el domingo a Berlusconi una pronta recuperación.
"Querido Silvio, estoy muy preocupado por lo que pasó mientras hablabas con tu fogosidad habitual a los jóvenes de tu partido. Estoy convencido de que se trata de un pequeño problema y te deseo una pronta recuperación", escribió el primer ministro. (AFP-NA)
Las imágenes difundidas por la cadena de información SKY TG 24 mostraron a Berlusconi en el momento en que se le cerraban los ojos y se desplomaba lentamente sobre la tribuna desde la que se estaba dirigiendo a un grupo de jóvenes.
El primero en acercarse a "Il Cavaliere" fue su médico personal y alcalde de Catania (Sicilia), Umberto Scapagnini, quien se afanó por tomarle el pulso.
Sus guardaespaldas intervinieron acto seguido para impedir que cayera al suelo y llevárselo fuera de la sala, donde se celebraba una reunión política.
"Perdió el conocimiento durante varios segundos. Las causas pueden ser tanto el cansancio de estos últimos días como el intenso calor que hacía en la sala", declaró el doctor Scapagnini.
"Lo hicimos estirar y en seguida recobró el conocimiento y su tensión volvió a normalizarse", agregó.
"Estoy bien", declaró unas horas más tarde el propio Berlusconi al salir de su villa para trasladarse a un gran hospital de Milán (norte), donde permanecerá en observación durante un día.
"Los médicos quieren hacerme algunos exámenes, vieron algo en el electrocardiograma", señaló el veterano político, sin dar más detalles.
Berlusconi había salido por su propio pie del recinto donde se celebraba el mitin, antes de subirse a un helicóptero para volver a casa, en los alrededores de Milán.
Antes de sentirse mal, el ex jefe de gobierno había bromeado ante los jóvenes que componían su audiencia: "No piensen que nosotros, los viejecitos, somos más sensibles a la emoción (...) que puede jugar malas pasadas al corazón".
Berlusconi se sometió a principios de mes a una operación de menisco, lo que no le impidió ponerse en pie y recobrar su vida normal pocos días después. Entonces, explicó que quería demostrar a sus guardaespaldas que todavía podía batirlos en una carrera de 60 metros.
En su país, el político es conocido por cuidar al máximo su imagen, intentando aparentar menos años de los que tiene. Con ese fin, ha recurrido a la cirugía estética, sobre todo para combatir la calvicie con implantes capilares.
En el campo político, Berlusconi sigue determinado a seguir dando guerra. Para el 2 de diciembre, el ex jefe de gobierno y sus aliados de la Alianza Nacional (derecha conservadora) y del movimiento populista de la Liga Norte preparan una gran manifestación nacional contra el gobierno de Romano Prodi y sus Presupuestos Estatales para 2007.
Pero la rivalidad política no impidió que Prodi deseara el domingo a Berlusconi una pronta recuperación.
"Querido Silvio, estoy muy preocupado por lo que pasó mientras hablabas con tu fogosidad habitual a los jóvenes de tu partido. Estoy convencido de que se trata de un pequeño problema y te deseo una pronta recuperación", escribió el primer ministro. (AFP-NA)







