22 Noviembre 2006 Seguir en 
BEIRUT.- Líbano inició hoy tres días de luto por un ministro antisirio cuyo asesinato, del que sus aliados acusan a Damasco, reavivó los temores de un aumento de la violencia entre las distintas facciones del país.
El ministro de Industria, Pierre Gemayel, un cristiano, fue baleado el martes mientras conducía por un barrio cristiano de Beirut. Fue el sexto político antisirio asesinado en casi dos años.
Su muerte ensombreció el Día de la Independencia del Líbano que se celebra hoy. Todas las festividades, incluyendo un desfile militar, fueron canceladas.
El asesinato incrementará las tensiones entre el gobierno antisirio y la oposición pro-Damasco, encabezada por Hezbollah, el poderoso grupo chiíta decidido a derrocar lo que considera un ejecutivo pro-estadounidense.
El crimen generó una condena internacional generalizada y muchos políticos libaneses acusaron a Siria de matar a Gemayel y ser responsable del asesinato en el 2005 del ex primer ministro libanés Rafik al Hariri. Siria condenó el asesinato de Gemayel.
Repercusiones
"Es una desestabilización del Líbano lo que está en marcha hoy. Debemos responder a esta desestabilización con la mayor firmeza, con coraje", dijo el ministro francés de Relaciones Exteriores, Philippe Douste-Blazy, a la radio "France Info".
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer los planes para que un tribunal especial internacional juzgue a los sospechosos del asesinato de Hariri, pero el tribunal ha sido un tema que dividido a los partidos libaneses rivales.
La iniciativa del Consejo de 15 países, en forma de una carta al secretario general de la ONU, Kofi Annan, permitirá que los planes sean enviados al gobierno libanés para su aprobación formal.
Gemayel, de 34 años, estaba entre los miembros del gabinete que votaron la semana pasada a favor de aprobar provisionalmente los planes de la ONU presentados al gobierno del primer ministro, Fouad Siniora.
Su cuerpo fue trasladado desde un hospital de cerca de Beirut a su ciudad natal de Bekfaya, al noreste de la capital, donde cientos de simpatizantes caminaron tras el ataúd, levantando imágenes suyas y ondeando banderas de su Partido Falange. (Reuters)
El ministro de Industria, Pierre Gemayel, un cristiano, fue baleado el martes mientras conducía por un barrio cristiano de Beirut. Fue el sexto político antisirio asesinado en casi dos años.
Su muerte ensombreció el Día de la Independencia del Líbano que se celebra hoy. Todas las festividades, incluyendo un desfile militar, fueron canceladas.
El asesinato incrementará las tensiones entre el gobierno antisirio y la oposición pro-Damasco, encabezada por Hezbollah, el poderoso grupo chiíta decidido a derrocar lo que considera un ejecutivo pro-estadounidense.
El crimen generó una condena internacional generalizada y muchos políticos libaneses acusaron a Siria de matar a Gemayel y ser responsable del asesinato en el 2005 del ex primer ministro libanés Rafik al Hariri. Siria condenó el asesinato de Gemayel.
Repercusiones
"Es una desestabilización del Líbano lo que está en marcha hoy. Debemos responder a esta desestabilización con la mayor firmeza, con coraje", dijo el ministro francés de Relaciones Exteriores, Philippe Douste-Blazy, a la radio "France Info".
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer los planes para que un tribunal especial internacional juzgue a los sospechosos del asesinato de Hariri, pero el tribunal ha sido un tema que dividido a los partidos libaneses rivales.
La iniciativa del Consejo de 15 países, en forma de una carta al secretario general de la ONU, Kofi Annan, permitirá que los planes sean enviados al gobierno libanés para su aprobación formal.
Gemayel, de 34 años, estaba entre los miembros del gabinete que votaron la semana pasada a favor de aprobar provisionalmente los planes de la ONU presentados al gobierno del primer ministro, Fouad Siniora.
Su cuerpo fue trasladado desde un hospital de cerca de Beirut a su ciudad natal de Bekfaya, al noreste de la capital, donde cientos de simpatizantes caminaron tras el ataúd, levantando imágenes suyas y ondeando banderas de su Partido Falange. (Reuters)







