22 Noviembre 2006 Seguir en 
París.- La construcción de un reactor de fusión nuclear, con el que se espera revolucionar el uso global de la energía, comenzó ayer a tomar forma con la firma, en París, del acuerdo entre la Unión Europea (UE) y otros seis países: Estados Unidos, Japón, China, India, Rusia y Corea del Sur. El consorcio representa más de la mitad de la población mundial.
Se trata de un nuevo tipo de reactor que buscará reproducir la forma en que el sol produce energía. De tal manera, se podrá producir energía no contaminante e ilimitada, lo que permitirá, además, combatir el calentamiento global. El presidente francés, Jacques Chirac, que presidió la firma en el Palacio del Elíseo, elogió el intento de “domar” el fuego solar para enfrentar el desafío de la energía ecológica. “Si esto fructifica, el mundo será capaz de obtener tanta energía de un litro de agua de mar como de un litro de petróleo o un kilo de carbón”, agregó.
El Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER, por sus siglas en inglés) se instalará en Cadarache, en el sur de Francia, e insumirá una inversión de U$S 12.800 millones para su construcción, que demandará diez años a partir de 2008.
El proyecto busca producir una fuente de energía alternativa a los combustibles fósiles, mediante el uso de tecnologías de fusión nuclear, un fenómeno que reproduce el poder del sol sin emisión de gases que favorecen el efecto invernadero y con pérdidas radioactivas casi nulas. Mientras que se espera que los combustibles fósiles se agoten en algunas décadas, el reactor funcionará con un isótopo de hidrógeno, una fuente virtualmente ilimitada de energía que puede extraerse del agua. En vez de dividir el átomo -el principio básico de las actuales plantas nucleares- el proyecto busca aprovechar la fusión nuclear: el poder del sol y las estrellas logrado con la fusión de núcleos atómicos. Si el proyecto tiene éxito, un reactor comercial prototipo será construido para 2040. Unos 400 científicos de todo el mundo operarán el reactor, y dos tercios de ellos serán no franceses. La UE pagará el 50% del costo, y el resto será dividido en partes iguales entre los demás países firmantes del proyecto. (Télam)
Se trata de un nuevo tipo de reactor que buscará reproducir la forma en que el sol produce energía. De tal manera, se podrá producir energía no contaminante e ilimitada, lo que permitirá, además, combatir el calentamiento global. El presidente francés, Jacques Chirac, que presidió la firma en el Palacio del Elíseo, elogió el intento de “domar” el fuego solar para enfrentar el desafío de la energía ecológica. “Si esto fructifica, el mundo será capaz de obtener tanta energía de un litro de agua de mar como de un litro de petróleo o un kilo de carbón”, agregó.
El Reactor Experimental Termonuclear Internacional (ITER, por sus siglas en inglés) se instalará en Cadarache, en el sur de Francia, e insumirá una inversión de U$S 12.800 millones para su construcción, que demandará diez años a partir de 2008.
El proyecto busca producir una fuente de energía alternativa a los combustibles fósiles, mediante el uso de tecnologías de fusión nuclear, un fenómeno que reproduce el poder del sol sin emisión de gases que favorecen el efecto invernadero y con pérdidas radioactivas casi nulas. Mientras que se espera que los combustibles fósiles se agoten en algunas décadas, el reactor funcionará con un isótopo de hidrógeno, una fuente virtualmente ilimitada de energía que puede extraerse del agua. En vez de dividir el átomo -el principio básico de las actuales plantas nucleares- el proyecto busca aprovechar la fusión nuclear: el poder del sol y las estrellas logrado con la fusión de núcleos atómicos. Si el proyecto tiene éxito, un reactor comercial prototipo será construido para 2040. Unos 400 científicos de todo el mundo operarán el reactor, y dos tercios de ellos serán no franceses. La UE pagará el 50% del costo, y el resto será dividido en partes iguales entre los demás países firmantes del proyecto. (Télam)







