22 Noviembre 2006 Seguir en 
LONDRES.- Dos revistas reanudaron la batalla legal sobre las fotos de la boda de Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones en 2000, un caso que podría aclarar el control que tienen los famosos sobre su imagen e intimidad.
El caso entre la editorial de la revista "OK!", que tenía la exclusiva con la pareja, y "Hello!", que imprimió fotografías no autorizadas, ha terminado en el máximo tribunal de Inglaterra.
La Cámara de los Lores debe decidir si las revistas del corazón pueden demandar si se echa a perder una exclusiva, y si la exclusividad se extiende más allá de la publicación de las imágenes.
El dictamen arrojará más luz sobre la forma en que está cambiando la legislación sobre la intimidad en el país tras la introducción de la legislación sobre derechos humanos hace seis años.
"El contrato arrojó un anillo de confidencialidad de toda la boda que los propios Douglas ni siquiera podían romper", dijo Richard Millett, abogado de la editora de "OK!", Northern & Shell.
Douglas y Zeta-Jones, que comparecieron en el juicio original en 2003, no tendrán que tomar parte en las audiencias.
"OK!" ganó el caso en 2003 y tuvo que ser indemnizada con U$S 1,9 millón, la misma cantidad que la revista había acordado pagar a la pareja por los derechos de su boda. "Hello!" apeló en 2005, lo que llevó el caso hasta la Cámara de los Lores.
Los expertos legales dijeron que estaban en juego millones de dólares en honorarios. (Reuter)
El caso entre la editorial de la revista "OK!", que tenía la exclusiva con la pareja, y "Hello!", que imprimió fotografías no autorizadas, ha terminado en el máximo tribunal de Inglaterra.
La Cámara de los Lores debe decidir si las revistas del corazón pueden demandar si se echa a perder una exclusiva, y si la exclusividad se extiende más allá de la publicación de las imágenes.
El dictamen arrojará más luz sobre la forma en que está cambiando la legislación sobre la intimidad en el país tras la introducción de la legislación sobre derechos humanos hace seis años.
"El contrato arrojó un anillo de confidencialidad de toda la boda que los propios Douglas ni siquiera podían romper", dijo Richard Millett, abogado de la editora de "OK!", Northern & Shell.
Douglas y Zeta-Jones, que comparecieron en el juicio original en 2003, no tendrán que tomar parte en las audiencias.
"OK!" ganó el caso en 2003 y tuvo que ser indemnizada con U$S 1,9 millón, la misma cantidad que la revista había acordado pagar a la pareja por los derechos de su boda. "Hello!" apeló en 2005, lo que llevó el caso hasta la Cámara de los Lores.
Los expertos legales dijeron que estaban en juego millones de dólares en honorarios. (Reuter)







