22 Noviembre 2006 Seguir en 
LOS ANGELES.- Su recreación de un orgasmo cara a cara con Billy Cristal en "Cuando Harry conoció a Sally" ha pasado a la historia del cine. Esta película la hizo inmensamente popular y cimentó su carrera como reina de la comedia romántica de Hollywood. Su ruptura matrimonial con el actor Dennis Quaid y posterior romance con Russell Crowe provocó ríos de tinta. Meg Ryan vuelve ahora al trabajo después de cuatro años sin rodar, en una comedia junto a Antonio Banderas.
Meg Ryan no está muy de acuerdo con que su trabajo se asocie indefectiblemente a la comedia romántica. "Son sólo seis entre más de 30 películas", le gusta puntualizar a esta actriz que también es periodista. De hecho, en esta última etapa de su carrera se ha preocupado de desmarcarse de ese tipo de papeles e incluso se desnudó en la película "En carne viva" (2003), de Jane Campion, un acercamiento al cine de corte independiente con el que obtuvo buenas críticas.
Meg Ryan cumplió los 45 años hace unos días y, según las leyes no escritas de Hollywood, sus ofertas de trabajo irán decreciendo en orden inversamente proporcional a su edad.
Tal vez por eso, además de intentar dar un giro a su carrera, la actriz se haya decidido a probar ser madre nuevamente, gracias a la adopción de una niña china.
Ya tenía un hijo de 14 años, Jack Henry, fruto de su matrimonio con el también actor Dennis Quaid.
La protagonista de "Sintonía de amor" viajó a China a principios de 2006 para recoger a la niña, un deseo que buscaba satisfacer desde hace tiempo.
La actriz se divorció de Quaid en 2001 y en la actualidad sigue soltera, tras un escandaloso idilio con el actor neozelandés Russell Crowe.
Considerada como reina de la comedia estadounidense durante años, la actriz ha procurado también intervenir en dramas como en "Cuando un hombre ama a una mujer" o en "The Doors".
"No me considero una actriz cómica, por eso creo que debo interpretar papeles dramáticos en esta etapa de mi vida", explicaba la actriz.Su desnudo en "En carne viva", que ella consideró necesario, provocó cierto revuelo por ser quien era, aunque le restó importancia a los resultados: "Nunca veo mis películas, así que no puedo decir si me parecen bien las escenas en las que aparezco desnuda. Siempre que puedo evito ver mis filmes, ni siquiera me gusta escuchar mi voz en el grabador de mensajes".
Además de actriz, Meg Ryan es periodista, carrera que estudió en la Universidad de Nueva York. "Me encanta el periodismo. Pero el de verdad, no el amarillo", explicó en la entrevista. Es aficionada a leer todo tipo de literatura, no sólo los guiones que llegan a sus manos.
Meg ha intervenido en numerosas series de televisión y ha rodado películas románticas y taquilleras como "Algo para recordar" (1993), junto a Tom Hanks, y "Quiero decirte que te amo" (1995). Por entonces ya decía que de reina de la comedia, nada: "Soy sólo la princesa de la comedia romántica porque la reina es Julia Roberts".
Es una de las actrices mejor pagadas y valoradas de Hollywood. Ahora ha vuelto al plató en la película "Homeland security", junto a Antonio Banderas y Collin Hanks.
Se trata de una comedia en la que un agente del FBI (Hanks) recibe el encargo de investigar a su madre (Meg Ryan), una mujer de vida bohemia, y al nuevo amante de ésta (Banderas), porque podrían estar involucrados en una red internacional de comercio de antigüedades. (Especial)
Meg Ryan no está muy de acuerdo con que su trabajo se asocie indefectiblemente a la comedia romántica. "Son sólo seis entre más de 30 películas", le gusta puntualizar a esta actriz que también es periodista. De hecho, en esta última etapa de su carrera se ha preocupado de desmarcarse de ese tipo de papeles e incluso se desnudó en la película "En carne viva" (2003), de Jane Campion, un acercamiento al cine de corte independiente con el que obtuvo buenas críticas.
Meg Ryan cumplió los 45 años hace unos días y, según las leyes no escritas de Hollywood, sus ofertas de trabajo irán decreciendo en orden inversamente proporcional a su edad.
Tal vez por eso, además de intentar dar un giro a su carrera, la actriz se haya decidido a probar ser madre nuevamente, gracias a la adopción de una niña china.
Ya tenía un hijo de 14 años, Jack Henry, fruto de su matrimonio con el también actor Dennis Quaid.
La protagonista de "Sintonía de amor" viajó a China a principios de 2006 para recoger a la niña, un deseo que buscaba satisfacer desde hace tiempo.
La actriz se divorció de Quaid en 2001 y en la actualidad sigue soltera, tras un escandaloso idilio con el actor neozelandés Russell Crowe.
Considerada como reina de la comedia estadounidense durante años, la actriz ha procurado también intervenir en dramas como en "Cuando un hombre ama a una mujer" o en "The Doors".
"No me considero una actriz cómica, por eso creo que debo interpretar papeles dramáticos en esta etapa de mi vida", explicaba la actriz.Su desnudo en "En carne viva", que ella consideró necesario, provocó cierto revuelo por ser quien era, aunque le restó importancia a los resultados: "Nunca veo mis películas, así que no puedo decir si me parecen bien las escenas en las que aparezco desnuda. Siempre que puedo evito ver mis filmes, ni siquiera me gusta escuchar mi voz en el grabador de mensajes".
Además de actriz, Meg Ryan es periodista, carrera que estudió en la Universidad de Nueva York. "Me encanta el periodismo. Pero el de verdad, no el amarillo", explicó en la entrevista. Es aficionada a leer todo tipo de literatura, no sólo los guiones que llegan a sus manos.
Meg ha intervenido en numerosas series de televisión y ha rodado películas románticas y taquilleras como "Algo para recordar" (1993), junto a Tom Hanks, y "Quiero decirte que te amo" (1995). Por entonces ya decía que de reina de la comedia, nada: "Soy sólo la princesa de la comedia romántica porque la reina es Julia Roberts".
Es una de las actrices mejor pagadas y valoradas de Hollywood. Ahora ha vuelto al plató en la película "Homeland security", junto a Antonio Banderas y Collin Hanks.
Se trata de una comedia en la que un agente del FBI (Hanks) recibe el encargo de investigar a su madre (Meg Ryan), una mujer de vida bohemia, y al nuevo amante de ésta (Banderas), porque podrían estar involucrados en una red internacional de comercio de antigüedades. (Especial)







