21 Noviembre 2006 Seguir en 
“Obviamente creo que la guerra atómica preventiva contra Irán es la única manera de neutralizar el peligro que acecha, si es que se va a optar por no abdicar (la otra opción que queda ante este conflicto)”, afirmó el doctor en sociología y politólogo Carlos Escudé, antes del final de la conferencia organizada por la DAIA filial Tucumán que ofreció anoche en las instalaciones de la Federación Económica de Tucumán (FET).
“Lo es -continuó- porque, primero, a partir de la ocupación de Irak, EEUU no posee los recursos militares convencionales para llevar a cabo otra ocupación a gran escala. Y, segundo, porque las instalaciones iraníes están muy dispersas y bajo tierra, de modo que no es posible hacer lo que hizo Israel con Irak en 1982”. Durante su exposición titulada “Occidente e Israel frente al choque de civilizaciones”, Escudé resaltó que el extremismo islámico prolifera por el mundo y que no apunta sólo contra el Estado de Israel, sino contra todo el mundo occidental. “Si fuera a apelarse al recurso de la guerra nuclear preventiva habría que hacerlo antes que ellos tengan su propia bomba. Una vez que esto ocurra, esta solución deberá archivarse para siempre”, continuó.
Antes de que comenzara con su alocución, Escudé fue increpado por una persona del auditorio -que se identificó como miembro de la colectividad árabe de Tucumán- y le exigió explicaciones sobre sus dichos -publicados el domingo pasado en LA GACETA-, respecto del choque de civilizaciones. Escudé le dijo que contestaría al final. Ante eso, el hombre exigió que atendiera su planteo. Pero la discusión subió de tono y debió dejar la sala custodiado por policías.
“Lo es -continuó- porque, primero, a partir de la ocupación de Irak, EEUU no posee los recursos militares convencionales para llevar a cabo otra ocupación a gran escala. Y, segundo, porque las instalaciones iraníes están muy dispersas y bajo tierra, de modo que no es posible hacer lo que hizo Israel con Irak en 1982”. Durante su exposición titulada “Occidente e Israel frente al choque de civilizaciones”, Escudé resaltó que el extremismo islámico prolifera por el mundo y que no apunta sólo contra el Estado de Israel, sino contra todo el mundo occidental. “Si fuera a apelarse al recurso de la guerra nuclear preventiva habría que hacerlo antes que ellos tengan su propia bomba. Una vez que esto ocurra, esta solución deberá archivarse para siempre”, continuó.
Antes de que comenzara con su alocución, Escudé fue increpado por una persona del auditorio -que se identificó como miembro de la colectividad árabe de Tucumán- y le exigió explicaciones sobre sus dichos -publicados el domingo pasado en LA GACETA-, respecto del choque de civilizaciones. Escudé le dijo que contestaría al final. Ante eso, el hombre exigió que atendiera su planteo. Pero la discusión subió de tono y debió dejar la sala custodiado por policías.







