24 Septiembre 2002 Seguir en 
La sospecha de que el choque en la diagonal a Tafí Viejo fue provocado por autos que corrían una "picada" renueva un viejo debate en Tucumán. La Policía dice que está controlando para que no se organicen carreras, pero algunos aseguran que se siguen corriendo "picadas", aunque en menor medida que antes.
Es que para los amantes de los "fierros" y de los escapes libres es difícil sustraerse a la emoción que provoca correr a más de 180 kilómetros por hora. Pero para eso deberían hacerlo en un autódromo, con todas las medidas de seguridad necesarias y si es necesario la fiscalización de alguna entidad "tuerca".
Infierno y paraíso
La avenida Presidente Perón, uno de los sitios preferidos por los "fierreros" hasta hace un tiempo, ya no es el paraíso de las "picadas". Según el comisario Domingo Pacheco, jefe de la Unidad Regional Norte, desde mediados de agosto se reforzó la vigilancia en la zona para evitar las reuniones "tuercas" que solían hacerse los jueves a la noche en "La Perón".
"Prevenimos las picadas con la Policía. Apenas vemos que los autos se están reuniendo para picar, les hacemos saber que no está permitido", aseguró Pacheco. Sin embargo, cuando no hay controles... los "fierreros" aprovechan. "El viernes, sin ir más lejos, no dejaron dormir a nadie hasta la madrugada con el ruido de los motores, la música fuerte y los gritos. Cuando vino la Policía desaparecieron todos de golpe. Pero anoche (el domingo) estaban de nuevo haciendo bochinche", contaron Isolina López y Elba Medina. Ambas viven desde hace más de diez años en lo que hoy es la avenida Perón. Para ellas, la construcción de esa calzada tiene zonas blancas y negras. "Antes, todo esto era un pastizal, y había solamente un senderito para bicicletas. Ahora es una maravilla, excepto por las picadas", aseguraron. "Hay vecinos que hasta llegaron a tirar ladrillos en el pavimento para que no corran. Había que oír las cosas que gritaban los chicos", agregaron.
Es que para los amantes de los "fierros" y de los escapes libres es difícil sustraerse a la emoción que provoca correr a más de 180 kilómetros por hora. Pero para eso deberían hacerlo en un autódromo, con todas las medidas de seguridad necesarias y si es necesario la fiscalización de alguna entidad "tuerca".
Infierno y paraíso
La avenida Presidente Perón, uno de los sitios preferidos por los "fierreros" hasta hace un tiempo, ya no es el paraíso de las "picadas". Según el comisario Domingo Pacheco, jefe de la Unidad Regional Norte, desde mediados de agosto se reforzó la vigilancia en la zona para evitar las reuniones "tuercas" que solían hacerse los jueves a la noche en "La Perón".
"Prevenimos las picadas con la Policía. Apenas vemos que los autos se están reuniendo para picar, les hacemos saber que no está permitido", aseguró Pacheco. Sin embargo, cuando no hay controles... los "fierreros" aprovechan. "El viernes, sin ir más lejos, no dejaron dormir a nadie hasta la madrugada con el ruido de los motores, la música fuerte y los gritos. Cuando vino la Policía desaparecieron todos de golpe. Pero anoche (el domingo) estaban de nuevo haciendo bochinche", contaron Isolina López y Elba Medina. Ambas viven desde hace más de diez años en lo que hoy es la avenida Perón. Para ellas, la construcción de esa calzada tiene zonas blancas y negras. "Antes, todo esto era un pastizal, y había solamente un senderito para bicicletas. Ahora es una maravilla, excepto por las picadas", aseguraron. "Hay vecinos que hasta llegaron a tirar ladrillos en el pavimento para que no corran. Había que oír las cosas que gritaban los chicos", agregaron.







