Como sucedió ya en otros festivales, las luces de las fotos de los celulares mostraban imágenes curiosas en la noche; nadie quería dejar de sacar su propia foto de su banda favorita. Y este fenómeno se observó, sobre todo la primera noche, cuando proliferaron los adolescentes que fueron a delirarse con Fergie. Las niñas de entre 12 y 20 años imitan sus pasos de baile, aplauden su calidad vocal, y a los hombres les estallan las venas cada vez que Fergie muestra el ombligo o mueve las caderas.
Según las estimaciones entre ambas jornadas, la concurrencia superó las 50.000 personas.
La clave estuvo en la variedad de las propuestas
En segunda noche del Personal Fest también se impuso el cuarteto neoyorquino The Bravery, con su sonido ochentoso que combina el tecno, pop, el dark, el punk y rock, que no desentonó con el clima bailable que se respiró en esta segunda fecha del festival realizado en el Club Ciudad de Buenos Aires.
La gran variedad musical de la abultada programación, emparentada con un clima disperso en un público que no quería perderse nada, también signó una jornada que comenzó a las 17.30 y en la que tocaron cinco bandas para cada uno de los cuatro escenarios.
Al principal se subieron Emmanuel Horvilleur, que con una seductora performance logró hacer bailar a la audiencia femenina, Pánico Ramírez y Adicta, mientras que en los periféricos se destacaron propuestas como la de Luciano Superville, quien logró acaparar la atención de la gente.
Otros exponentes locales como Juana Molina, Victoria Mil, Leo García y Volador G, entre otros, también se sumaron a la programación. (Télam) (Télam)








