19 Noviembre 2006 Seguir en 
Tras ser reelecto, el presidente de Brasil, Lula da Silva, comienza a jugar su rol de "factor de equilibrio" en América del Sur. Alan García visitó Brasil, reconociendo el rol de este país como líder regional y obteniendo garantías de que las inversiones brasileñas continuarán aumentando en Perú.
En su discurso ante la Federación de Industrias de San Pablo -la entidad empresaria más importante de Brasil- García propuso que Brasil invierta en el sector hidroeléctrico peruano, para reducir su dependencia de gas de Bolivia y de Venezuela, cuyo rol como proveedor energético aumentaría si finalmente se concreta el discutido Gasoducto del Sur.
En un reportaje a un diario venezolano, el presidente peruano sin nombrar directamente a Chávez lo calificó de "intolerante, mandón, simplista y anti integracionista", y el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, sostuvo que el presidente venezolano tenía que "lamer sus heridas" después de las derrotas que había sufrido en las elecciones de la región y que su par venezolano, Nicolás Maduro, lo calificó de "grandísimo hijo de la oligarquía".
Lula visitó Caracas buscando avanzar en acuerdos energéticos con Venezuela y tratando de mediar entre Venezuela y Perú, cuya relación bilateral se deteriora en forma creciente como se ve. De esta forma, el Presidente brasileño comenzaría a asumir el rol de "factor de equilibrio" en América del Sur, pero evitando las pretensiones de liderazgo que mostró en algún momento de su primer mandato.
Mas el apoyo explícito a Chávez en su campaña electoral implicó un fuerte respaldo al presidente venezolano. Lula no recibió apoyo de Chávez en su elección, porque hubiera sido contraproducente.
Es así como no tiene que agradecer ningún favor a Chávez. Pero Lula está asumiendo el rol de factor de equilibrio en la región; sabe que Chávez ganará igual y que convivirá con él los próximos cuatro años.
Por esta razón, Lula hace un gesto hacia Chávez, en un momento que este ha quedado debilitado por su fracaso en la candidatura para el Consejo de Seguridad. (Especial para LA GACETA)
En su discurso ante la Federación de Industrias de San Pablo -la entidad empresaria más importante de Brasil- García propuso que Brasil invierta en el sector hidroeléctrico peruano, para reducir su dependencia de gas de Bolivia y de Venezuela, cuyo rol como proveedor energético aumentaría si finalmente se concreta el discutido Gasoducto del Sur.
En un reportaje a un diario venezolano, el presidente peruano sin nombrar directamente a Chávez lo calificó de "intolerante, mandón, simplista y anti integracionista", y el canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, sostuvo que el presidente venezolano tenía que "lamer sus heridas" después de las derrotas que había sufrido en las elecciones de la región y que su par venezolano, Nicolás Maduro, lo calificó de "grandísimo hijo de la oligarquía".
Lula visitó Caracas buscando avanzar en acuerdos energéticos con Venezuela y tratando de mediar entre Venezuela y Perú, cuya relación bilateral se deteriora en forma creciente como se ve. De esta forma, el Presidente brasileño comenzaría a asumir el rol de "factor de equilibrio" en América del Sur, pero evitando las pretensiones de liderazgo que mostró en algún momento de su primer mandato.
Mas el apoyo explícito a Chávez en su campaña electoral implicó un fuerte respaldo al presidente venezolano. Lula no recibió apoyo de Chávez en su elección, porque hubiera sido contraproducente.
Es así como no tiene que agradecer ningún favor a Chávez. Pero Lula está asumiendo el rol de factor de equilibrio en la región; sabe que Chávez ganará igual y que convivirá con él los próximos cuatro años.
Por esta razón, Lula hace un gesto hacia Chávez, en un momento que este ha quedado debilitado por su fracaso en la candidatura para el Consejo de Seguridad. (Especial para LA GACETA)
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