23 Septiembre 2002 Seguir en 
La velocidad y los excesos se cobraron una nueva vida. Ayer, un hombre de 59 años murió en la diagonal a Tafí Viejo cuando fue chocado de frente por otro auto que, según los testigos, estaba corriendo una "picada". En el incidente resultó herido un cuarto automovilista que, al intentar evitar a un motociclista, tuvo que tirarse a la banquina, cayó en una acequia y chocó contra un árbol.
Todo ocurrió a las 7 en el kilómetro 500 de la diagonal. Durante toda la noche se habían estado realizando controles para evitar hechos de violencia, en los que 30 jóvenes fueron detenidos por protagonizar desórdenes. Pero, según explicó el comisario inspector Ramón Páez, "no se puede estar en todos lados". "Son hechos imprevisibles", explicó.
Los principales acusados por la tragedia habrían estado en un boliche de Tafí Viejo, del cual, según la información de la Policía, habrían salido poco antes de las 7. En un auto Peugeot 106 rojo, patente DJR-110 iba solamente Mario Sibaldi, de 24 años, domiciliado en calle San Luis al 100. Aparentemente junto a él circulaba un Renault 9, blanco, aunque se desconoce quién lo manejaba. Ambos vehículos iban hacia el sur, saliendo de Tafí Viejo hacia San Miguel de Tucumán.
Del otro lado
En el mismo sentido iba Santiago Dino Vega, de 40 años, domiciliado en calle Lavaisse al 2.200, quien manejaba un Peugeot 505 blanco, patente SYO-270. "Fue todo muy rápido -aseguró, todavía apesadumbrado el hombre-. Yo estaba yendo a trabajar y vi por el espejo retrovisor a estos dos autos, que venían muy rápido, haciendo una ?picada?". "Uno me pasó rozando y el otro me tiró el auto encima. Yo pegué un volantazo y ahí vi que me le iba encima a un motociclista, así que volví a girar y me fui a la banquina", recordó. Su auto se estrelló contra un árbol y se detuvo.
Por la rapidez y la desesperación, Vega no escuchó la explosión que sí despertó a Santiago Agüero, quien vive en esa zona. "Fue muy fuerte. Los autos pasaron muy rápidos, pero no sentí frenadas, ni nada; sólo un golpe seco, terrible", explicó. ¿Qué había pasado? El automóvil de Sibaldi había chocado de frente contra un Dodge 1.500, patente TMS-277 que en sentido contrario (sur-norte) conducía Manuel Celestino Fernández, domiciliado en el barrio Islas Malvinas. El impacto fue impresionante. "Cuando salí a la puerta, vi el Dodge destrozado y el hombre, tirado en el asiento de atrás, ya muerto. El auto casi no tenía trompa", dijo Agüero.
Internado
Sibaldi, en tanto, siguió su marcha descontrolada, arrancó un cartel y se detuvo a 150 metros, con el frente del automóvil también completamente roto. El muchacho sufrió gravísimas heridas en el rostro y en el tórax, por lo que tuvo que ser internado en un sanatorio privado, donde se lo intervino quirúrgicamente, según el parte médico. Anoche su estado era delicado.
El lugar del accidente pronto se pobló de socorristas, policías y curiosos, espantados ante lo que había pasado. El conductor del Renault 9, en tanto, huyó del lugar y hasta anoche no había podido ser identificado.
Todo ocurrió a las 7 en el kilómetro 500 de la diagonal. Durante toda la noche se habían estado realizando controles para evitar hechos de violencia, en los que 30 jóvenes fueron detenidos por protagonizar desórdenes. Pero, según explicó el comisario inspector Ramón Páez, "no se puede estar en todos lados". "Son hechos imprevisibles", explicó.
Los principales acusados por la tragedia habrían estado en un boliche de Tafí Viejo, del cual, según la información de la Policía, habrían salido poco antes de las 7. En un auto Peugeot 106 rojo, patente DJR-110 iba solamente Mario Sibaldi, de 24 años, domiciliado en calle San Luis al 100. Aparentemente junto a él circulaba un Renault 9, blanco, aunque se desconoce quién lo manejaba. Ambos vehículos iban hacia el sur, saliendo de Tafí Viejo hacia San Miguel de Tucumán.
Del otro lado
En el mismo sentido iba Santiago Dino Vega, de 40 años, domiciliado en calle Lavaisse al 2.200, quien manejaba un Peugeot 505 blanco, patente SYO-270. "Fue todo muy rápido -aseguró, todavía apesadumbrado el hombre-. Yo estaba yendo a trabajar y vi por el espejo retrovisor a estos dos autos, que venían muy rápido, haciendo una ?picada?". "Uno me pasó rozando y el otro me tiró el auto encima. Yo pegué un volantazo y ahí vi que me le iba encima a un motociclista, así que volví a girar y me fui a la banquina", recordó. Su auto se estrelló contra un árbol y se detuvo.
Por la rapidez y la desesperación, Vega no escuchó la explosión que sí despertó a Santiago Agüero, quien vive en esa zona. "Fue muy fuerte. Los autos pasaron muy rápidos, pero no sentí frenadas, ni nada; sólo un golpe seco, terrible", explicó. ¿Qué había pasado? El automóvil de Sibaldi había chocado de frente contra un Dodge 1.500, patente TMS-277 que en sentido contrario (sur-norte) conducía Manuel Celestino Fernández, domiciliado en el barrio Islas Malvinas. El impacto fue impresionante. "Cuando salí a la puerta, vi el Dodge destrozado y el hombre, tirado en el asiento de atrás, ya muerto. El auto casi no tenía trompa", dijo Agüero.
Internado
Sibaldi, en tanto, siguió su marcha descontrolada, arrancó un cartel y se detuvo a 150 metros, con el frente del automóvil también completamente roto. El muchacho sufrió gravísimas heridas en el rostro y en el tórax, por lo que tuvo que ser internado en un sanatorio privado, donde se lo intervino quirúrgicamente, según el parte médico. Anoche su estado era delicado.
El lugar del accidente pronto se pobló de socorristas, policías y curiosos, espantados ante lo que había pasado. El conductor del Renault 9, en tanto, huyó del lugar y hasta anoche no había podido ser identificado.







