Morales lidera una ofensiva contra el latifundio en Bolivia

Miles de campesinos e indígenas llegan a La Paz para apoyar la revolución agraria. Los diputados trataban el proyecto en medio de un clima de confrontación. Productores de Oriente en estado de movilización.

PRIMEROS PASOS. En un acto en una localidad paceña, el mandatario conduce uno de los tractores que repartió entre las familias campesinas. REUTER
PRIMEROS PASOS. En un acto en una localidad paceña, el mandatario conduce uno de los tractores que repartió entre las familias campesinas. REUTER
16 Noviembre 2006
LA PAZ.- La Cámara Baja debatía anoche la modificación de la ley de tierras, un día después de que el presidente Evo Morales expresó su decisión de acabar con el latifundio, durante un acto en la localidad de Peñas, provincia Omasuyos de La Paz. Allí recordó la gesta del líder indígena Túpac Katari y entregó tractores a municipios paceños.
Se estima que Diputados, controlado por el partido gobernante, aprobará los cambios a la ley del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA). “La reforma agraria sólo ha llevado a la parcelación individual, sin apoyo económico ni créditos”, puntualizó. En cambio, afirmó que la revolución agraria que ha puesto en marcha “acabará con el latifundio improductivo; mecanizará el agro; facilitará mercados y llegaremos a ser un país con producción ecológica”, según informó un diario paceño.

Movilizaciones
Miles de campesinos e indígenas de distintos puntos del país se movilizaron hacia La Paz, para presionar por el voto positivo en la Cámara Baja. Paralelamente, los dirigentes agropecuarios de Oriente de declararon en estado de movilización. La Confederación Agropecuaria Nacional (Confeagro) convocó a más de 1.500 productores a una marcha para el 21 en Santa Cruz. El tratamiento del proyecto en el Senado será una dura batalla, dijeron observadores. La oposición (Podemos, MNR y UN) anunció que no sancionará la norma si no hay consenso.
Líderes políticos de la oposición tratarán de que el Senado instale el debate sobre la ley de tierras en Santa Cruz, para no sentirse exigidos por la presión de las marchas indígenas que comenzaron a llegar a La Paz. (Télam-DPA)

Golpe a la política antidroga

LA PAZ.- Estados Unidos no apoyará la industrialización de la coca que propugna Evo Morales, por considerar que podría provocar un aumento peligroso de la producción de cocaína. En su crítica más dura a la política antidrogas de Morales, el embajador estadounidense en La Paz, Philip Goldberg, dijo que mientras no se comprueben los usos industriales de la coca, este arbusto seguirá siendo casi sinónimo de cocaína. “Respetamos los usos culturales, pero hay que pensar también en el problema global”, declaró ayer tras una visita protocolar al Congreso. Hace una semana, Morales exigió a Estados Unidos que reduzca el consumo de cocaína, como clave para lograr en Bolivia una reducción efectiva de la producción de coca. (Reuter)

“Mea culpa” de un jefe militar

El jefe del Ejército, Freddy Bersati, pidió disculpas por “excesos en el empleo de la fuerza” por parte de militares “por sostener la legalidad” en el país. Se refería a los sucesos de 2003, cuando el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada ordenó al Ejército sofocar una ola de movilizaciones sociales. En los enfrentamientos murieron 60 personas, casi todos civiles. Sánchez de Lozada renunció y se exilió en EE.UU. Actualmente es sometido en Bolivia a un juicio de responsabilidad junto con 15 de sus ministros. La Fiscalía, por su parte, prepara para diciembre una acusación formal para enjuiciar, por vía ordinaria, a los militares involucrados en esos sucesos. Sin embargo, Bersati pidió que se respeten los fueros jurídicos de la institución. (Télam)








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