23 Septiembre 2002 Seguir en 
"Antes, como muchos otros chicos, yo también tenía la idea de irme del país, pero ahora pienso que en la Argentina hay posibilidades. Solamente hay que ponerse a trabajar", señaló Alfredo Jeremías Nieva (5º año del Instituto San Pablo Apóstol), uno de los 73 estudiantes secundarios que, por un día, fueron socios de un empresario, de un ejecutivo o de un profesional tucumano. Alfredo "se asoció" a Augusto Parra, de Tucumán BBS.
El concepto de Nieva fue la opinión generalizada entre los jóvenes con quienes habló LA GACETA durante el acto en el que entregaron los diplomas a los estudiantes secundarios que participaron del programa "Socios por un día", organizado por Junior Achievement. La ceremonia, presidida por Federico Lanati, secretario general de la entidad organizadora; el director ejecutivo, Esteban Peral y los directivos Juan Irala y Edmundo Saieg, tuvo emotivos testimonios de los jóvenes y de los profesionales que participaron.
Entre los chicos se puso de manifiesto su preocupación por encontrarle respuestas a la crisis. Con distintos matices, en casi todos ellos, hay esperanzas de un país mejor, con crecimiento económico y desarrollo social. "Tucumán y el país tienen un gran potencial, pero hay que esforzarse, hay que trabajar", agregó María del Carmen Chrestia (5º año, Colegio Los Cerros), otra joven que integró el programa que por tercer año consecutivo organizó Junior Achievement. En su caso, estuvo con Rodolfo Chávez, de Scania.
"Es impresionante la tecnología que tenemos y el nivel de nuestros profesionales. Y nosotros pensamos que eso no hay aquí, que solamente en Buenos Aires o en Estados Unidos. Sin embargo, lo tenemos y hay que aprovecharlo", añadió Alejandra Berrondo (5º año del Instituto San Pablo Apóstol), quien pasó el día en CTI.
Hacer cambios
"Los cambios no se van a conseguir criticando, sino haciendo cosas. Y haciendo desde ya", reflexionó Enzo Oviedo, (4º año de la escuela de Comercio de Banda del Río Salí), quien fue socio por un día de Fermín Iriarte, presidente de SOS-San Bernardo. "Nosotros tenemos la posibilidad de hacer cambios si no cometemos los mismos errores que las generaciones anteriores", señaló Patricia Soria (5º año del Instituto San Pablo Apóstol), quien compartió una jornada laboral con el cardiocirujano Rodolfo González Plaza, en el Instituto Cardiovascular.
Los chicos coincidieron en que el programa de Junior Achievement, que comenzó con la formación de la "compañía" -una empresa virtual que los chicos tienen que desarrollar-, los ayudó a descubrir su vocación y les dio otra perspectiva del mundo laboral.
El concepto de Nieva fue la opinión generalizada entre los jóvenes con quienes habló LA GACETA durante el acto en el que entregaron los diplomas a los estudiantes secundarios que participaron del programa "Socios por un día", organizado por Junior Achievement. La ceremonia, presidida por Federico Lanati, secretario general de la entidad organizadora; el director ejecutivo, Esteban Peral y los directivos Juan Irala y Edmundo Saieg, tuvo emotivos testimonios de los jóvenes y de los profesionales que participaron.
Entre los chicos se puso de manifiesto su preocupación por encontrarle respuestas a la crisis. Con distintos matices, en casi todos ellos, hay esperanzas de un país mejor, con crecimiento económico y desarrollo social. "Tucumán y el país tienen un gran potencial, pero hay que esforzarse, hay que trabajar", agregó María del Carmen Chrestia (5º año, Colegio Los Cerros), otra joven que integró el programa que por tercer año consecutivo organizó Junior Achievement. En su caso, estuvo con Rodolfo Chávez, de Scania.
"Es impresionante la tecnología que tenemos y el nivel de nuestros profesionales. Y nosotros pensamos que eso no hay aquí, que solamente en Buenos Aires o en Estados Unidos. Sin embargo, lo tenemos y hay que aprovecharlo", añadió Alejandra Berrondo (5º año del Instituto San Pablo Apóstol), quien pasó el día en CTI.
Hacer cambios
"Los cambios no se van a conseguir criticando, sino haciendo cosas. Y haciendo desde ya", reflexionó Enzo Oviedo, (4º año de la escuela de Comercio de Banda del Río Salí), quien fue socio por un día de Fermín Iriarte, presidente de SOS-San Bernardo. "Nosotros tenemos la posibilidad de hacer cambios si no cometemos los mismos errores que las generaciones anteriores", señaló Patricia Soria (5º año del Instituto San Pablo Apóstol), quien compartió una jornada laboral con el cardiocirujano Rodolfo González Plaza, en el Instituto Cardiovascular.
Los chicos coincidieron en que el programa de Junior Achievement, que comenzó con la formación de la "compañía" -una empresa virtual que los chicos tienen que desarrollar-, los ayudó a descubrir su vocación y les dio otra perspectiva del mundo laboral.







