La mujer que puede ser la próxima Primer Ministro de Francia

Ségolène Royal es "la mujer del momento" y se pondrá a prueba el jueves, cuando se realicen las internas socialistas, con vistas a las elecciones presidenciales de 2007.

Segolene Royal lidera las encuestas para las presidenciales en Francia. (Reuter)
Segolene Royal lidera las encuestas para las presidenciales en Francia. (Reuter)
14 Noviembre 2006
En Europa hay una que es "la mujer del momento". Se trata de Ségolène Royal, miembro del partido socialista francés y una de las más firmes precandidatas al apetecible cargo de Primer Ministro.

Corrige a sus seguidores como si fuera una madre. Como a aquel del Movimiento de Jóvenes Socialistas que fue reprendido en público por dudar de la palabra de la líder, y a quien le exigió decir lo que él pensaba verdaderamente. Muchos hablan ya del "sistema Ségolène ".

La dama en cuestión se hizo de abajo. Sus primeros pasos firmes como política fueron en 1988, cuando fue electa diputada por la 2ª circunscripción del departamento de Deux-Sèvres. Desde entonces ha venido creciendo, y sin un aparato político que la respaldase: su crecimiento se debió a su popularidad.

Hoy se presenta ante el gran desafío de ser presidenciable por el socialismo y, para ello, fue conquistando voluntades con una máquina de guerra original.

Reclutó a altos funcionarios para sus huestes, eligiendo muy bien entre los resabios de la época de Mitterrand. Y supo ir manejando a militantes de base e internautas: evolución a pleno, para generar una suerte de ségomanía que engloba un amplio espectro.

Muchos creen que es la única que puede cruzársele en el camino a Sarkosy, el ministro de la administración de Villepin.

Desde el silencio y la discreción, la sexy Ségolène Royal se instaló en los primeros planos. A partir de gobernar su región generó una ruptura y abrió las puertas para reacciones contradictorias.

Se la acusa de administradora colonial, de reina de la modernidad. No busca autoproclamarse de izquierda, los hechos la pintan como es.

Muchos pegan el grito cuando la ven negarse a debatir, tratar a los jóvenes "como una madre" que los reprende. La censuran, pero por lo bajo reconocen que es la única que puede hacer tropezar a Villepin y compañía. La única que puede limpiar el camino para que la izquierda gane en 2007.

Rehusó participar de tantos debates (había seis en agenda para los próximos días). "Los franceses están cansados de ver a los socialistas hablarse entre ellos sin hacer nada por los franceses", dijo. La Royal subraya su candidatura en la búsqueda de la reconciliación de los franceses.

Si bien no tiene un programa explícito, sus lineamientos pasan por la descentralización, y las transferencias de todo tipo de ayuda económica a las regiones. Un paso que considera indispensable en este mundo globalizado.

Según los últimos sondeos, a Ségolène Royal se la ve ganadora. De la mano de esta discreta, pero firme dama nacida en Dakar (Senegal), la izquierda sobrepasa a la derecha en intención de voto.

A pesar de las contradicciones ideológicas de las que se le acusa (propuso la represión contra el crimen con el apoyo de los militares y criticó las 35 horas de trabajo semanales), se perfila para una victoria en las presidenciales francesas de 2007.

El primer paso será el 16 de noviembre, en las internas socialistas, en las que su popularidad hace prever una cifra histórica de votantes (calculan cerca de 200.000 personas)

En Europa están surgiendo nuevos líderes políticos y esta líder socialista es prueba de ello. Es la primera vez en la historia política del país galo que una mujer seduce de semejante forma a un electorado tradicionalmente conservador.

Si las preferencias del electorado se mantienen, en 2007 Francia tendrá un "premier monsieur" en vez de "primera dama" y el jefe de Estado será una mujer.

Guillermo Rolando
redaccion@agenciamp.com.ar
Agencia MP






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