El efectivo sirve para pelear precios

Los comerciantes hacen de todo para que la gente pague con la moneda nacional. Algunos ofrecen rebajas de hasta el 40%.

23 Septiembre 2002
Desde la devaluación, casi ningún ciudadano de la provincia -o muy pocos- está exento de las complicaciones que ha generado el exceso de bonos en Tucumán. Y, paralelamente, aquellos que logran contar con efectivo en sus bolsillos son buscados como pepitas de oro por los comerciantes que deben enfrentar mes a mes sus obligaciones en pesos ante sus proveedores.
Esta situación ha provocado cambios de hábitos entre los consumidores y empresarios. Estos, dada la necesidad de más clientes, han hecho resurgir el reino de "los dos precios". Es decir uno en efectivo, mucho más económico y tentador, y otro, de lista, en bonos o tarjetas de crédito.
Frente a esta realidad contar con dinero contante y sonante puede constituir una gran ventaja a la hora de comprar o pelear un precio, ya que se pueden conseguir importantes bonificaciones.
¿Quiénes reciben efectivo en Tucumán? En esta franja se encuentran los jubilados y pensionados nacionales; los trabajadores de las universidades nacionales; los empleados de las demás reparticiones nacionales; los empleados de bancos extranjeros y nacionales; algunas empresas privatizadas, y muchos dependientes de firmas privadas que reciben un porcentaje en efectivo y otro en bono.
En Tucumán la circulación monetaria llega a $ 270 millones, de los cuales $ 170 son Bocade, lo que significa un 62% del total. De los $ 100 millones restantes la mayoría es en efectivo, pero también se incluyen las Lecop, los tickets canasta y los cheques diferidos.

Dos consumidores
Obviamente ante la escasez de efectivo y el festival de papeles pintados, los billetes se convirtieron en los más buscados y requeridos del mercado. "No es que existan dos precios en la provincia; hay uno solo", dijo el ingeniero Ricardo Fernández, dirigente de la Federación Económica de Tucumán. "Lo que ocurre es que el precio con bono es el precio real menos el desagio, y del cual no somos responsables", justificó. No obstante, reconoció que muchos comerciantes agudizaron su ingenio con tal de conseguir el preciado billete.
"Trato de tentar todos los días al cliente a que compre con efectivo; en algunos casos debo vender el producto hasta por debajo del costo y salir a quemar mercadería para hacerme de dinero real", confesó un comerciante de Mendoza al 600. "Pero la tarea es difícil porque no hay dinero en la calle, y no hablo sólo de efectivo sino de cualquier color y tamaño", agregó con algo de ironía.
Por ejemplo, algunas casas de venta de muebles ofrecen hasta una rebaja del 40% por la compra con efectivo. En las estaciones de servicio de naftas y gas natural comprimido, cargar el tanque con monedas tiene un descuento de entre el 15% y el 20%. En este rubro, algunas estaciones ofrecen novedosos ganchos para los clientes con dinero real. Por ejemplo, otorgan el lavado del auto gratis o una hamburguesa a cambio por la venta en pesos a partir de determinado monto. "Hemos tenido mucho éxito con estas promociones y las tuvimos que suspender por ahora porque no dábamos abasto", comentó el encargado.
En las tiendas de ropas, se leen grandes carteles invitando a los clientes a comprar con efectivo, y así obtienen hasta un 20% en efectivo. Y a medida que el monto de venta es mayor, mayor es el descuento.
En el caso de los supermercados, las ventas con efectivo o bono son dispares. Algunos hiper tienen el desagio incorporado a los precios y comprar con ambas monedas es prácticamente igual. En otros, se lanzaron promociones, según las cuales, quienes compran con efectivo obtienen un descuento de hasta un 15% y sólo para determinados productos. Las promociones no suelen durar más que un par de días. Los encargados de los negocios dijeron que la propuesta fue muy bien recibida por los tucumanos y ellos lograron su objetivo de contar con más dinero en efectivo.
"Es lamentable que no haya un criterio unificado en los super de reconocer el valor del dinero en efectivo", se quejó la titular de Adelco, Angela de Sorrentino.
Hasta las casas que venden monedas extranjeras realizan algún tipo de bonificación para las ventas de volumen superior a los $ 10.000 con efectivo.

Cigarrillos y cospeles
Pero no todos los tucumanos que cuentan con dinero lo vuelcan al mercado para cubrir sus necesidades. Muchos de ellos prefieren dejar sus ahorros en las denominadas cuevas y recibir a cambio un 13,5% más en bonos.
"Lamentablemente la gente sale del banco con su dinero y se mete en las cuevas porque allí le reconocen a veces, más que en los comercios y cree que hace negocio, pero no sabe que se perjudica más porque el circulo vicioso no se cierra", explicó Sorrentino.
Los que sólo manejan bonos no tienen otra alternativa que pagar más o llegarse a las casas de cambio para conseguir efectivo, previo pago del 15% del monto. Esto significa un mayor empobrecimiento de esos tenedores.
Deben canjear bonos por efectivo para comprar desde cospeles y cigarrillos, hasta para cancelar las cuotas de crédito bancarios, las tarjetas de crédito nacionales, los impuestos nacionales, las tarjetas telefónicas, e incluso para comprar pasajes aéreos.
El dirigente empresarial Fernández recordó que la debacle se inició cuando la operatoria FET no fue cumplida por el Gobierno. "Durante 17 años el mercado funcionó perfectamente, pero con la desmesurada emisión de bonos y la falta de efectivo se dio lugar a la especulación, al agio y las cuevas", dijo. "Por suerte hay mayor circulación de Lecop (Letras de Cancelación de Obligaciones Provinciales) en la calle, pero no es la gran solución", agregó. No obstante, el empresario sugirió a los tucumanos a que no dejen su dinero en las cuevas. "Lo ideal es que ayuden a la economía, que vayan a los negocios y acuerden un porcentaje que haga valer su efectivo para que ese dinero no quede en los intermediarios de turno", finalizó.

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