La violencia en Irak golpea a EE.UU.

Legisladores demócratas y republicanos estadounidenses se muestran divididos respecto de una salida a la crisis. George Bush escucha por primera vez ideas de expertos independientes. Entre las opciones figuran diálogos con Irán y con Siria.

PODEROSO EXPLOSIVO. El coche bomba que guiaba un kamikaze estalló muy cerca de la “zona verde” de Bagdad, pero no causó víctimas. REUTER
PODEROSO EXPLOSIVO. El coche bomba que guiaba un kamikaze estalló muy cerca de la “zona verde” de Bagdad, pero no causó víctimas. REUTER
14 Noviembre 2006
Washington.- La espiral de violencia en Irak causó ayer decenas de víctimas mortales -entre ellas, cuatro soldados norteamericanos y otros tantos británicos-, en momentos en que el presidente George W. Bush apura el paso hacia una nueva estrategia en su manejo de la crisis en el país del Golfo.  
Ayer, miembros del Grupo de Estudios para Irak, una comisión independiente que viene estudiando la situación iraquí, se reunió por primera vez con el mandatario. Según trascendió, la comisión plantea, entre otras posibles vías de salida a la crisis, conversaciones directas de Washington con enemigos como Irán y Siria; y, posteriormente, celebrar una conferencia internacional para repartir el peso sobre más hombros. Asimismo, considera que al gobierno iraquí, dirigido por chiítas, hay que ponerlo entre la espada y la pared: o se enfrenta a la violencia o las tropas estadounidenses se marchan.

Posiciones contrapuestas
Mientras, en los medios políticos la situación se hace más tensa. El líder de los demócratas, Howard Dean, opinó que las tropas deberían abandonar Irak en el corto plazo. “Los iraquíes están haciendo jueguitos políticos y sólo quieren ver quién se aúpa al poder sobre las espaldas de los soldados estadounidenses”, criticó. Otros demócratas quieren que el repliegue comience en cuatro o seis semanas.
Por el contrario, el influyente senador republicano John McCain pidió un refuerzo de los efectivos. “En su mayoría, los políticos en esa parte del mundo están interesados, sobre todo, en sobrevivir”, dijo el senador. Si Estados Unidos mandara una señal al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, de que las tropas van a ser retiradas -añadió-, entonces Al Maliki se entendería con otros, ya sea con los líderes chiítas o con las milicias irregulares. Esto llevaría rápidamente a Irak a la guerra civil, con los chiítas en poder del aparato militar y los sunnitas, sus rivales confesionales, apoyados por la red Al Qaeda en la Mesopotamia.
En medio de la crisis, cuatro soldados estadounidenses murieron en dos ataques de los insurgentes, uno al este de Bagdad y otro en la provincia de Salahedin. Suman ya 2.850 los militares estadounidenses muertos en Irak desde que comenzó la invasión, en marzo de 2003.
Asimismo, al menos 30 personas murieron ayer en una seguidilla de atentados. Diez civiles perdieron la vida y otros 15 resultaron heridos al explotar una bomba dentro de un autobús en Bagdad. En otro incidente, un coche bomba explotó, sin causar víctimas, en una de las entradas de la superprotegida “zona verde”. Por su parte, la Policía iraquí recuperó ayer, de los alrededores de la capital, 46 cadáveres. Se trata de una de las cifras más altas de víctimas de violencia sectaria en las últimas semanas. (Reuter-AFP-NA)

Reclaman a Teherán un cambio de conducta

Washington.- El presidente George W. Bush admitió que su país podrá reanudar el diálogo con Irán en el marco de conversaciones multilaterales junto con la Unión Europea (UE), siempre que Teherán abandone su programa nuclear de enriquecimiento de uranio. “Si los iraníes quieren sostener un diálogo con nosotros, les hemos mostrado una forma de hacerlo, y esto es que suspendan en forma verificable sus actividades de enriquecimiento de uranio”, afirmó el mandatario tras una reunión en Washington con el primer ministro israelí, Ehud Olmert. Asimismo, a la pregunta sobre si la Casa Blanca iniciaría negociaciones directas con Teherán, respondió que el mundo debe hablar a Teherán con una sola voz.
Por su parte, el gobierno iraní reclamó un cambio de 180 grados en la estrategia política de la Casa Blanca en Medio Oriente. “Debe cesar su política de guerra y dejar de sostener a los grupos terroristas en la región. Si deciden cambiar la política, todo puede ser resuelto”, dijo un vocero, en referencia al apoyo de Washington a Israel. Irán defiende su derecho de utilizar energía nuclear con fines pacíficos. (Reuter)

Bush padre restauró su “vieja guardia”
Análisis. Por Hans Dahne - Agencia DPA


WASHINGTON.- Durante años, Bush obvió el consejo paterno en la cuestión de Irak. Ahora es la “vieja guardia” del ex mandatario George Bush la que actúa como un equipo de rescate para impedir que Bush hijo se hunda más profundo en el fango iraquí.
El honor de la familia está en juego; al menos así lo ve la revista “Newsweek” al analizar los súbitos ascensos de James Baker, ex secretario de Estado, y de Robert Gates, antiguo jefe de la CIA y nuevo secretario de Defensa. El veterano Baker, de 76 años, dirige, junto con el demócrata Lee Hamilton, el independiente Grupo de Estudios para Irak, que componen cinco republicanos y cinco demócratas. La nueva estrategia que propondrá la Comisión Baker será el informe más ardientemente esperado en Washington en mucho tiempo.
Tres años y medio después del comienzo de la guerra de Irak, la situación en Mesopotamia, y también en Washington, está tan revuelta que ya no hay ninguna solución sencilla. Sobre todo después de que la oposición demócrata ganó recientemente la mayoría en las dos cámaras del Congreso. Además, tanto entre los republicanos como entre los demócratas existen continuas disputas sobre el curso a seguir. A la vista del dilema, ambos partidos esperarán a que la Comisión Baker dé el respaldo político a la Casa Blanca para que abandone su idealista meta de conseguir una democracia en Irak. La misión pasaría ahora por estabilizar Irak hasta un extremo en el que las tropas estadounidenses puedan abandonar el país sin consecuencias desastrosas.
Según se dijo, Bush tuvo que ser convencido por la secretaria de Estado, Condoleezza Rice, para que aprobara la creación, en marzo, del Grupo de Estudios, donde coinciden antiguos jefes diplomáticos y de defensa demócratas y republicanos. Diplomáticos, generales, agentes secretos, funcionarios, todos dieron ideas. Pero nadie sabe lo que el grupo propondrá al final.












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