Semáforos ignorados

Una violación a las normas de tránsito que debe recibir fuertes sanciones.

23 Septiembre 2002
Resulta verdaderamente alarmante advertir la frecuencia con la que los automovilistas violan la luz roja de los semáforos. Esta actitud se extiende, como es sabido, al 100% de los ciclistas, y qué decir de los carros de tracción a sangre que han invadido últimamente la ciudad.
En toda comunidad civilizada, las indicaciones de aquellos aparatos son unánimemente respetadas, ya que constituyen un requisito básico para la seguridad del tránsito. El hecho de que no ocurra así entre nosotros indica hasta qué extremos se ha esfumado la noción del respeto a las normas que regulan la convivencia en la ciudad.
Todo eso resulta posible, por la impunidad que parece rodear siempre a la referida transgresión. Es urgente que la Municipalidad destaque inspectores, sobre todo por la noche, para detectar tamaña irresponsabilidad.
Ella debiera ser penada con muy fuertes sanciones, pecuniarias y de suspensión del registro. Así ocurre en otras latitudes, donde se ha logrado convertir en una rareza esto que en San Miguel de Tucumán ya ocurre como algo común.

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