13 Noviembre 2006 Seguir en 
LA PAZ.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, aseguró que la revocación o la continuidad de su mandato depende de la Asamblea Constituyente. “Mi mandato depende de los constituyentes: si quieren revocar el mandato de Evo Morales, ningún problema, y si la Asamblea Constituyente quiere adelantar las elecciones, ningún problema”, dijo el jefe del Estado.
Varios sectores no descartaron la posibilidad de que se adelanten las elecciones generales una vez que se apruebe mediante un referéndum la Constitución que redacte esta Asamblea, en la que el partido de gobierno tiene 142 representantes sobre un total de 255.
Morales se declaró preocupado por el comportamiento de muchos constituyentes “que están más preocupados por la plata” y pidió que los militantes de su partido ratifiquen que la nueva Constitución debe ser entregada en 2007.
Reiteró de igual forma su respaldo a una Asamblea originaria o plenipotenciaria que esté por encima de todos los poderes y que, consideró, permitirá “cambiar Bolivia en democracia”.
Mientras tanto, la Constituyente, que en los tres meses que lleva de deliberaciones no pudo avanzar siquiera en definir su reglamento de funcionamiento, quedó en medio de una encrucijada a partir del planteo de la oposición que busca que se revierta el carácter de “originaria” que el propio cuerpo declaró para el proceso reformista.
Le toca al Tribunal Constitucional resolver el planteo de la alianza opositora, aunque esa definición constituye una paradoja en sí misma: el cuerpo debe decidir si la Asamblea está por encima o por debajo del mismo Tribunal.
El debate -que empezó cuando el oficialismo impuso su mayoría para declarar a la Asamblea fundacional- se reavivó a partir del planteo que presentó la oposición, encarnada por Poder Democrático y Social (Podemos), el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) y Autonomía para Bolivia (APB).
Otro tema de fuerte debate es el del número de congresistas necesario para aprobar los cambios, porque mientras para el oficialismo alcanza con la mayoría simple, la oposición reclama que sea con dos tercios, una cifra que ninguna bancada tiene. (Télam)
Varios sectores no descartaron la posibilidad de que se adelanten las elecciones generales una vez que se apruebe mediante un referéndum la Constitución que redacte esta Asamblea, en la que el partido de gobierno tiene 142 representantes sobre un total de 255.
Morales se declaró preocupado por el comportamiento de muchos constituyentes “que están más preocupados por la plata” y pidió que los militantes de su partido ratifiquen que la nueva Constitución debe ser entregada en 2007.
Reiteró de igual forma su respaldo a una Asamblea originaria o plenipotenciaria que esté por encima de todos los poderes y que, consideró, permitirá “cambiar Bolivia en democracia”.
Mientras tanto, la Constituyente, que en los tres meses que lleva de deliberaciones no pudo avanzar siquiera en definir su reglamento de funcionamiento, quedó en medio de una encrucijada a partir del planteo de la oposición que busca que se revierta el carácter de “originaria” que el propio cuerpo declaró para el proceso reformista.
Le toca al Tribunal Constitucional resolver el planteo de la alianza opositora, aunque esa definición constituye una paradoja en sí misma: el cuerpo debe decidir si la Asamblea está por encima o por debajo del mismo Tribunal.
El debate -que empezó cuando el oficialismo impuso su mayoría para declarar a la Asamblea fundacional- se reavivó a partir del planteo que presentó la oposición, encarnada por Poder Democrático y Social (Podemos), el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR) y Autonomía para Bolivia (APB).
Otro tema de fuerte debate es el del número de congresistas necesario para aprobar los cambios, porque mientras para el oficialismo alcanza con la mayoría simple, la oposición reclama que sea con dos tercios, una cifra que ninguna bancada tiene. (Télam)







