12 Noviembre 2006 Seguir en 
Bagdad.- El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, pidió hoy una "renovación completa del gobierno" debido a la situación de violencia que vive el país, que hoy registró al menos 58 muertos por diversos atentados.
Al Maliki expresó su pedido "en consideración de la situación del país" y dentro del contexto del "proceso de reconciliación nacional", según un comunicado emitido tras la sesión privada del Parlamento y citado por la agencia noticiosa Ansa.
El premier dijo que los ministros deben mostrar lealtad a Irak y a su gobierno, en lugar de a los grupos religiosos a los que pertenecen.El gobierno actual es una coalición de dirigentes religiosos chiitas y kurdos, que también incluye a árabes sunnitas y grupos seculares.Hace algunos días, políticos sunnitas amenazaron con retirarse de la política y tomar las armas si el gobierno no desarma a las milicias chiitas.
En tanto, otra jornada sangrienta se vivió hoy en el país, donde fueron hallados 25 cadáveres en varias zonas de la capital.
Los atentados comenzaron cerca de las 10.30 locales, con dos explosiones contra el centro de reclutas de la policía en la plaza Al-Nissu (Las Aguilas), en el centro de Bagdad, que causaron 35 muertos, incluidos los atacantes, y 56 heridos.
Según fuentes locales, dos suicidas se volaron frente al centro de reclutamiento, donde decenas de jóvenes aguardaban para poder ingresar.
Poco más tarde, la explosión de un coche bomba frente al ingreso del Ministerio del Interior, en el barrio central de Bab Shargy, mató a seis personas e hirió a otras 10, entre ellas, algunos policías.
Otro coche bomba estalló poco después frente a un restaurante en el barrio de Karrada, atentado que mató a dos personas y causó heridas a otras siete.
Asimismo, en los alrededores de la capital, una serie de explosiones de coches bomba y artefactos colocados en los costados de las calles causó la muerte de al menos ocho personas e hirió a otras 43 en Yusufiya, Radwaniya, Saidiya y sobre el puente de Diyala.
El ataque más sangriento en los alrededores de Bagdad fue el de Yussufiya, a unos 20 kilómetros al sur de la capital, donde un coche bomba estalló frente a la escuela elemental Al-Sawra, dando muerte a tres estudiantes y causando heridas a otros 25.
También hoy murieron cuatro soldados británicos y otros tres fueron heridos de gravedad en un ataque contra una patrulla costera que se desplazaba en Basora, al sur de Irak, informó el Ministerio de Defensa.
La embarcación fue atacada a las 12.50 locales con un "improvisado artefacto explosivo", precisó una fuente militar británica.
Con esas muertes, suman 125 las bajas en las filas británicas desplegadas en Irak.
El hecho se produjo días después de que fuentes de Defensa en Londres expresaran que la victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos forzó una salida anticipada de las tropas británicas de Irak.
Según la prensa local, los 7.500 soldados británicos que permanecen en el sur de Irak podrían regresar a casa para el próximo año. (Télam)
Al Maliki expresó su pedido "en consideración de la situación del país" y dentro del contexto del "proceso de reconciliación nacional", según un comunicado emitido tras la sesión privada del Parlamento y citado por la agencia noticiosa Ansa.
El premier dijo que los ministros deben mostrar lealtad a Irak y a su gobierno, en lugar de a los grupos religiosos a los que pertenecen.El gobierno actual es una coalición de dirigentes religiosos chiitas y kurdos, que también incluye a árabes sunnitas y grupos seculares.Hace algunos días, políticos sunnitas amenazaron con retirarse de la política y tomar las armas si el gobierno no desarma a las milicias chiitas.
En tanto, otra jornada sangrienta se vivió hoy en el país, donde fueron hallados 25 cadáveres en varias zonas de la capital.
Los atentados comenzaron cerca de las 10.30 locales, con dos explosiones contra el centro de reclutas de la policía en la plaza Al-Nissu (Las Aguilas), en el centro de Bagdad, que causaron 35 muertos, incluidos los atacantes, y 56 heridos.
Según fuentes locales, dos suicidas se volaron frente al centro de reclutamiento, donde decenas de jóvenes aguardaban para poder ingresar.
Poco más tarde, la explosión de un coche bomba frente al ingreso del Ministerio del Interior, en el barrio central de Bab Shargy, mató a seis personas e hirió a otras 10, entre ellas, algunos policías.
Otro coche bomba estalló poco después frente a un restaurante en el barrio de Karrada, atentado que mató a dos personas y causó heridas a otras siete.
Asimismo, en los alrededores de la capital, una serie de explosiones de coches bomba y artefactos colocados en los costados de las calles causó la muerte de al menos ocho personas e hirió a otras 43 en Yusufiya, Radwaniya, Saidiya y sobre el puente de Diyala.
El ataque más sangriento en los alrededores de Bagdad fue el de Yussufiya, a unos 20 kilómetros al sur de la capital, donde un coche bomba estalló frente a la escuela elemental Al-Sawra, dando muerte a tres estudiantes y causando heridas a otros 25.
También hoy murieron cuatro soldados británicos y otros tres fueron heridos de gravedad en un ataque contra una patrulla costera que se desplazaba en Basora, al sur de Irak, informó el Ministerio de Defensa.
La embarcación fue atacada a las 12.50 locales con un "improvisado artefacto explosivo", precisó una fuente militar británica.
Con esas muertes, suman 125 las bajas en las filas británicas desplegadas en Irak.
El hecho se produjo días después de que fuentes de Defensa en Londres expresaran que la victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos forzó una salida anticipada de las tropas británicas de Irak.
Según la prensa local, los 7.500 soldados británicos que permanecen en el sur de Irak podrían regresar a casa para el próximo año. (Télam)







