Mortales ataques con coches bomba sacudieron Bagdad

Un grupo armado acribilló a balazos tres ómnibus que transportaban pasajeros chiítas. Los insurgentes sunnitas volvieron a perpetrar atentados con bombas. Presionarán para que se agilice el proceso político.

matanza. Los atacantes hicieron detonar dos coches con explosivos por control remoto, en un mercado que se hallaba atestado de gente. REUTER
matanza. Los atacantes hicieron detonar dos coches con explosivos por control remoto, en un mercado que se hallaba atestado de gente. REUTER
12 Noviembre 2006
BAGDAD.- La violencia sectaria recrudeció en Bagdad a poco de ser levantado el toque de queda que rige los viernes, día de oración de los musulmanes. Al menos ocho personas murieron y 40 resultaron heridas al estallar dos coches bomba en rápida sucesión en un mercado del centro de Bagdad. Los vehículos fueron detonados a control remoto.
Los insurgentes sunnitas atacan regularmente  con explosivos la capital y los barrios con mayoría chiíta. Ayer las víctimas fueron pasajeros chiítas que viajaban en tres ómnibus por la ciudad de Lafitiya, al sur de Bagdad. Al menos 12 personas murieron y 15 fueron tomadas como rehenes. Este nuevo episodio de violencia se produjo en la zona conocida como “triángulo de la muerte”, debido al gran número de ataques de insurgentes sunnitas contra las tropas estadounidenses de ocupación y las fuerzas del gobierno iraquí. Los secuestros masivos son cada vez más frecuentes en Irak, al igual que el hallazgo de cadáveres en las zonas urbanas.

Dos proyectos
Desde el atentado con explosivos contra el santuario chiíta de Samarra, en febrero, Irak se ha sumergido en una virtual guerra civil entre chiítas y sunnitas que pujan por espacios de poder y por la apropiación de las zonas petroleras de Irak. Los chiítas, que son mayoría en la población y, por lo tanto, tienen mayor poder en el frágil gobierno de unidad nacional, impulsan la creación de un Estado federativo. Este proyecto es rechazado por los sunnitas, que ahora cuentan con el apoyo de la red Al Qaeda en Irak para su objetivo de instaurar un Estado islámico.
Mientras, tanto los mandos militares en el Golfo Pérsico como el Congreso estadounidense buscan alternativas que mejoren la actual situación. Se evalúa la posibilidad de amenazar al gobierno iraquí con la retirada de tropas de zonas de combate si la dirigencia en Bagdad no cumple plazos específicos en el proceso político. Esta exigencia ya había sido formulada por el presidente George W. Bush. Pero Bagdad sostiene que no se podrá avanzar si EE.UU. no garantiza la seguridad (Reuter-Télam-DPA)





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