12 Noviembre 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES (Por José Ignacio García Hamilton).- Tito Flavio Vespasiano fue un emperador romano que en el año 70 DC expulsó al pueblo judío de Palestina (iniciando una tragedia que aún se mantiene) y que, al morir, dejó como heredero a su hijo del mismo nombre, estableciendo la dinastía “Flavia”. Este vástago tuvo un breve reinado y la tradición cuenta que no condenó a muerte a ningún ciudadano, con lo que adquirió fama de benevolente. Fue a este segundo Tito a quien quiso referirse Wolfang Amadeus Mozart cuando compuso en 1791 su ópera “La Clemencia de Tito”, que la compañía Buenos Aires Lírica repuso en el Teatro Avenida, con excelentes interpretaciones de Carla Filipcic Holm, Adriana Mastrángelo y Carlos Ullán, dirección escénica de Rita Cosentino, musical de Luis Gorelik e institucional de Horacio Oyhanarte.
La historia
El libreto narra que Vitellia, una princesa romana, despechada por que Tito no le ofrecía casamiento, convence a su enamorado Sixto de que promueva una conspiración y asesine al emperador. Aunque Sixto era amigo de Tito, para satisfacer a su amada pone en ejecución el complot e incendia buena parte de la ciudad, pero el soberano logra salvar su vida. El Senado condena a muerte al conjurado y, al tener que promulgar la sentencia, Tito vacila y reflexiona musicalmente acerca de las características del poder. En magníficas arias Tito va desgranando sus dudas, y entre canto y canto resuelve elegir como esposa a Vitellia, quien se ve puesta ahora en una posición muy delicada, pues Sixto podría denunciarla. Por amor y nobleza Sixto no denuncia a Vitellia, pero la mujer, acosada por la culpa, confiesa finalmente su participación en la conspiración. Tito, al comprobar que no sólo fue traicionado por su mejor amigo sino también por la mujer que eligió para emperatriz, intensifica sus dudas.
Siguiendo los criterios que el director Marcelo Lombardero estableció para la representación efectuada por esta misma compañía en 2003, Rita Cosentino mantuvo una ambientación moderna y se ve al emperador desfilar en un lujoso automóvil. Mozart compuso esta obra por encargo, para celebrar la coronación de Leopoldo II como rey de Bohemia y, por ello, el final feliz es predecible: Tito perdona a Vitellia y a Sixto. Es triste comprobar, sin embargo, que los finales trágicos son más reales y con ellos las óperas se parecen más a la historia de la humanidad.
Cuatro piezas muy diferentes integran el programa que la Orquesta Sinfónica de la UNT brindará en su concierto del viernes, llamado “Tres estilos de música”, y que será dirigido por Gustavo Fontana.
La orquesta comenzará con la obertura de una ópera clásica, “El Rapto en el Serrallo”, de Amadeus Mozart cuyo “presto” de aires orientales sumerge al oyente en la atmósfera del harén en el que transcurre luego la trama de la pieza. En la segunda parte, el programa incluye la “Antífona de Santa Cecilia”, del romántico Franz Liszt. La interpretación contará con la presencia de los coros del Ministerio de Educación, dirigidos por Miriam Gómez; el Coro Platino, dirigido por Raúl Dip y como solista actuará la mezzosoprano María Fernanda Pérez. Las dos obras restantes pertenecen a compositores rusos: Kabalevsky y Tchaikovsky. Del primero, el “Concierto para violín Op 48”, tendrá como solista a la destacada violinista de las filas de la Sinfónica, Ana María Palazzo. Por último, la orquesta ejecutará otra pieza absolutamente popular, la suite del ballet “Cascanueces” de Tchaikovsky.
Un concierto sinfónico coral se realizará esta noche a las 21 en la iglesia Nuestra Señora de Lourdes (25 de Mayo al 600).
Con la dirección del estadounidense Jeff Manookian, y la participación del solista en clarinete Guillermo Sánchez, los cuerpos estables interpretarán a dos de los grandes compositores. En la primera parte, se escuchará la pieza “Ave María, Mater Dei” y el “Concierto para Clarinete y Orquesta en La mayor”, de Amadeus Mozart. En la segunda parte, y también de Mozart, se interpretará “Ave Verum Corpus”, y, finalmente, de Franz Schubert, “Sinfonía Nº 5 en Si bemol”. Esta es la primera vez que Manookian dirige en esta ciudad.
La historia
El libreto narra que Vitellia, una princesa romana, despechada por que Tito no le ofrecía casamiento, convence a su enamorado Sixto de que promueva una conspiración y asesine al emperador. Aunque Sixto era amigo de Tito, para satisfacer a su amada pone en ejecución el complot e incendia buena parte de la ciudad, pero el soberano logra salvar su vida. El Senado condena a muerte al conjurado y, al tener que promulgar la sentencia, Tito vacila y reflexiona musicalmente acerca de las características del poder. En magníficas arias Tito va desgranando sus dudas, y entre canto y canto resuelve elegir como esposa a Vitellia, quien se ve puesta ahora en una posición muy delicada, pues Sixto podría denunciarla. Por amor y nobleza Sixto no denuncia a Vitellia, pero la mujer, acosada por la culpa, confiesa finalmente su participación en la conspiración. Tito, al comprobar que no sólo fue traicionado por su mejor amigo sino también por la mujer que eligió para emperatriz, intensifica sus dudas.
Siguiendo los criterios que el director Marcelo Lombardero estableció para la representación efectuada por esta misma compañía en 2003, Rita Cosentino mantuvo una ambientación moderna y se ve al emperador desfilar en un lujoso automóvil. Mozart compuso esta obra por encargo, para celebrar la coronación de Leopoldo II como rey de Bohemia y, por ello, el final feliz es predecible: Tito perdona a Vitellia y a Sixto. Es triste comprobar, sin embargo, que los finales trágicos son más reales y con ellos las óperas se parecen más a la historia de la humanidad.
La Sinfónica abordará tres estilos musicales
Cuatro piezas muy diferentes integran el programa que la Orquesta Sinfónica de la UNT brindará en su concierto del viernes, llamado “Tres estilos de música”, y que será dirigido por Gustavo Fontana.
La orquesta comenzará con la obertura de una ópera clásica, “El Rapto en el Serrallo”, de Amadeus Mozart cuyo “presto” de aires orientales sumerge al oyente en la atmósfera del harén en el que transcurre luego la trama de la pieza. En la segunda parte, el programa incluye la “Antífona de Santa Cecilia”, del romántico Franz Liszt. La interpretación contará con la presencia de los coros del Ministerio de Educación, dirigidos por Miriam Gómez; el Coro Platino, dirigido por Raúl Dip y como solista actuará la mezzosoprano María Fernanda Pérez. Las dos obras restantes pertenecen a compositores rusos: Kabalevsky y Tchaikovsky. Del primero, el “Concierto para violín Op 48”, tendrá como solista a la destacada violinista de las filas de la Sinfónica, Ana María Palazzo. Por último, la orquesta ejecutará otra pieza absolutamente popular, la suite del ballet “Cascanueces” de Tchaikovsky.
Manookian dirige hoy un concierto
Un concierto sinfónico coral se realizará esta noche a las 21 en la iglesia Nuestra Señora de Lourdes (25 de Mayo al 600).
Con la dirección del estadounidense Jeff Manookian, y la participación del solista en clarinete Guillermo Sánchez, los cuerpos estables interpretarán a dos de los grandes compositores. En la primera parte, se escuchará la pieza “Ave María, Mater Dei” y el “Concierto para Clarinete y Orquesta en La mayor”, de Amadeus Mozart. En la segunda parte, y también de Mozart, se interpretará “Ave Verum Corpus”, y, finalmente, de Franz Schubert, “Sinfonía Nº 5 en Si bemol”. Esta es la primera vez que Manookian dirige en esta ciudad.







