11 Noviembre 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- En medio de estrictas medidas de seguridad, y luego de más de una semana de protestas de judíos ortodoxos, un grupo de unas 4.000 personas formado por gays, lesbianas y defensores de los derechos de los homosexuales realizaron ayer en Jerusalén un acto que definieron como victoria de la democracia y de los derechos humanos. En un principio, los organizadores habían previsto llevar a cabo un desfile, pero en vista de que la Policía no podía garantizar la seguridad del acto (se habían recibido advertencias de ataques palestinos) se eligió un estadio para la concentración.
Unos 3.000 policías vigilaron la sede deportiva y los alrededores, y al menos cinco ultraderechistas que portaban armas blancas y bastones fueron arrestados cerca de un parque. “Esta es una lucha por la igualdad, la libertad de expresión y la democracia”, dijo la legisladora liberal Zehava Galon, del partido Meretz, mientras la multitud hacía ondear las típicas banderas del arco iris de la comunidad gay. “Israel también nos pertenece”, dijo a su vez Adam Rousso, un activista que en 2005 fue apuñalado por extremistas judíos.
Este año, las protestas contra los actos anuales de “orgullo gay” -este fue el quinto- fueron más intensas. La Corte Suprema de Israel recibió cuatro reclamos en contra de la marcha, y el jueves, el Vaticano instó a los jueces a que ordenen la suspensión del acto “como una señal de respeto a los que veneran la Ciudad Santa”. (DPA)
Unos 3.000 policías vigilaron la sede deportiva y los alrededores, y al menos cinco ultraderechistas que portaban armas blancas y bastones fueron arrestados cerca de un parque. “Esta es una lucha por la igualdad, la libertad de expresión y la democracia”, dijo la legisladora liberal Zehava Galon, del partido Meretz, mientras la multitud hacía ondear las típicas banderas del arco iris de la comunidad gay. “Israel también nos pertenece”, dijo a su vez Adam Rousso, un activista que en 2005 fue apuñalado por extremistas judíos.
Este año, las protestas contra los actos anuales de “orgullo gay” -este fue el quinto- fueron más intensas. La Corte Suprema de Israel recibió cuatro reclamos en contra de la marcha, y el jueves, el Vaticano instó a los jueces a que ordenen la suspensión del acto “como una señal de respeto a los que veneran la Ciudad Santa”. (DPA)







