11 Noviembre 2006 Seguir en 
LOS ANGELES.- El actor estadounidense Jack Palance, célebre por sus papeles de villano en Hollywood, falleció ayer en California a los 87 años. "Jack Palance falleció el viernes (...) de causas naturales, en su hogar en Montecito, California, rodeado de su familia", precisó su portavoz.
El actor, cuyo verdadero nombre era Walter Palahnuik, nació el 18 de febrero de 1919 en Lattimer, Pensilvania, en el seno de una familia de modestos inmigrantes ucranianos. No tuvo una infancia fácil. Su padre era minero, y pronto el joven Jack se incorporó también al duro trabajo de la mina. Más tarde, dejó el carbón para intentar labrarse un futuro como boxeador.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Palance luchó en la aviación estadounidense. En un accidente aéreo sufrió graves quemaduras en la cara, que finalmente fueron corregidas mediante cirugía facial. Cuando acabó el conflicto bélico, comenzó a actuar en el teatro y en la televisión, interviniendo en varios episodios de la serie "Studio One". Su rostro de rasgos duros y su corpulencia lo convirtieron en el "malo" ideal en la pantalla grande, con lo que pasó a interpretar casi exclusivamente asesinos y psicópatas en los más de 80 filmes en los que actuó.
Reconocimientos
En 1991 obtuvo un Oscar al Mejor Actor Secundario por su papel en "City Slickers", luego de varios años en la década de 1970 en los que debió resignarse a actuar en filmes de baja categoría. Durante mucho tiempo cuestionó a la industria cinematográfica de Hollywood, a la que no le perdonó que lo hubiera condenado a papeles antipáticos. El actor fue también nominado al Oscar por "Shane" y "Sudden Fear".
Su físico poco común había sido su carta de la suerte cuando en 1947 debió reemplazar a Anthony Quinn y luego a Marlon Brando, que estaban enfermos, en "Un tranvía llamado deseo", dirigida por Elia Kazan, el mismo que tres años después lo lanzaría a la gran pantalla con "Panico en las calles".
Luego de varias producciones italianas poco destacadas, Palance tuvo un regreso notable con "Bagdad Café" de Percy Adlon (1987) y "Batman" de Tim Burton (1988). Poco amigo de las reuniones sociales y de la exposición mediática, Palance vivía aislado en su rancho de California y dedicaba su tiempo a la pintura y a sus hijos. (AFP)
El actor, cuyo verdadero nombre era Walter Palahnuik, nació el 18 de febrero de 1919 en Lattimer, Pensilvania, en el seno de una familia de modestos inmigrantes ucranianos. No tuvo una infancia fácil. Su padre era minero, y pronto el joven Jack se incorporó también al duro trabajo de la mina. Más tarde, dejó el carbón para intentar labrarse un futuro como boxeador.
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Palance luchó en la aviación estadounidense. En un accidente aéreo sufrió graves quemaduras en la cara, que finalmente fueron corregidas mediante cirugía facial. Cuando acabó el conflicto bélico, comenzó a actuar en el teatro y en la televisión, interviniendo en varios episodios de la serie "Studio One". Su rostro de rasgos duros y su corpulencia lo convirtieron en el "malo" ideal en la pantalla grande, con lo que pasó a interpretar casi exclusivamente asesinos y psicópatas en los más de 80 filmes en los que actuó.
Reconocimientos
En 1991 obtuvo un Oscar al Mejor Actor Secundario por su papel en "City Slickers", luego de varios años en la década de 1970 en los que debió resignarse a actuar en filmes de baja categoría. Durante mucho tiempo cuestionó a la industria cinematográfica de Hollywood, a la que no le perdonó que lo hubiera condenado a papeles antipáticos. El actor fue también nominado al Oscar por "Shane" y "Sudden Fear".
Su físico poco común había sido su carta de la suerte cuando en 1947 debió reemplazar a Anthony Quinn y luego a Marlon Brando, que estaban enfermos, en "Un tranvía llamado deseo", dirigida por Elia Kazan, el mismo que tres años después lo lanzaría a la gran pantalla con "Panico en las calles".
Luego de varias producciones italianas poco destacadas, Palance tuvo un regreso notable con "Bagdad Café" de Percy Adlon (1987) y "Batman" de Tim Burton (1988). Poco amigo de las reuniones sociales y de la exposición mediática, Palance vivía aislado en su rancho de California y dedicaba su tiempo a la pintura y a sus hijos. (AFP)







