10 Noviembre 2006 Seguir en 
Los gobernadores de las provincias más endeudadas del país pueden estar tranquilos. El Gobierno nacional no sólo los asistirá el año que viene, sino que también contribuirá, en el futuro, a refinanciar la deuda ajustada a la inflación a un plazo estimado en ocho años. A la vez, habrá beneficios fiscales sectoriales para el arco productivo del norte argentino y, en el plazo nacional, en 2007 se consolidará el crecimiento económico de la Argentina. Estas son algunas de las conclusiones que surgen de los anuncios efectuados por la ministra de Economía, Felisa Miceli, que ayer visitó Tucumán. Luego de lanzar oficialmente el Instituto de Desarrollo Productivo (IDEP), Miceli habló con LA GACETA.
-Tras la firma del contrato con el BID para financiar obras en el Norte Grande, ¿se están analizando otras medidas para romper con las asimetrías regionales?
-Cuando analizamos los indicadores sociales, se redujeron algunos, pero del centro hacia el norte del país son superiores a la media. Por ejemplo, el desempleo está al 10% y hay provincias norteñas con índices más altos. Lo mismo sucede con la pobreza, con índices promedios en el país del 31%, y algunas provincias con hasta el 50% de su población en esa situación. La elaboración de planes productivos tiene como principal estrategia revertir esas asimetrías, con un shock de inversiones en el norte para que pueda desarrollar su productividad. Los proyectos de electricidad en el Norte Grande, como el del gasoducto del Norte, permitirán generar mayor energía en la zona y robustecer la radicación de empresas que antes no podían hacerlo por falta de infraestructura.
-¿Se aplicarán políticas diferenciales para el sector privado?
-Exactamente, pero las vamos a hacer en el marco del desarrollo sectorial; no van a ser generales. Si una provincia equis quiere desarrollar la metalmecánica, se analizarán sus ventajas y lo que necesita para romper los cuellos de botellas con el fin de integrar la cadena productiva. No consideramos que hayan sido exitosos los programas generales; por eso debemos abordarlos desde esta perspectiva sectorial, en integración de clusters productivos o de cadenas valor para que la inversión tenga su efecto.
-¿La perspectiva para 2007 es mantener el crecimiento económico a tasas elevadas?
-Las perspectivas económicas son muy buenas. Este año dejará un arrastre positivo; vemos que las inversiones en el país están madurando y que hay grandes proyectos que se pondrán en marcha en 2007, que aumentarán la ocupación y las exportaciones. El caso de la iniciativa de Toyota, que antes de viajar a Tucumán, anunciaba nuevas inversiones. Además madurarán algunas negociaciones internacionales como la apertura que nos dará México para exportar 1.500 líneas arancelarias que hasta ahora no estaban permitidas.
-¿Los empresarios contribuyen con el acuerdo de precios para bajar la expectativa inflacionaria?
-Hicieron un gran esfuerzo; nos apoyaron mucho y la prueba está en que las tasas de aumento de precios, de ocupación y de abastecimiento se mantuvieron razonablemente. Obviamente, vemos que el acuerdo de precios no es el mecanismo que más le gusta al empresario y tampoco es el que más nos gusta a nosotros. Si lo tomamos es porque somos eminentemente prácticos y queremos que este crecimiento económico no se frustre como otras frustraciones que vivió la Argentina por no haber tomado a tiempo las medidas. Nosotros decimos siempre que, en materia económica, no nos enamoramos de los instrumentos; los usamos mientras son de utilidad.
-¿Habrá algún tipo de perdón fiscal para las provincias?
-Habrá reestructuración de la deuda y estamos armando los programas financieros para 2007, con el fin de que las provincias tengan mayor posibilidad de repago sin comprometer tanto sus recursos por ley. El presupuesto contempla $ 6.040 millones para planes de asistencia financiera.
-¿Será una reprogramación de deudas a ocho años?
-Todavía no está definido porque estamos trabajando para eso.
-¿Qué recomendación les hace a los gobernadores en vistas al año electoral que se avecina?
-...(sonrisas) Que gasten lo razonable y que ahorren lo necesario.
-¿Cómo observa la evolución de la economía y de las finanzas públicas de Tucumán?
-Veo que la provincia está muy bien encaminada y que tiene buenas perspectivas. Tenemos que trabajar en conjunto para que este escenario siga siendo sustentable. Este es el momento para revertir las asimetrías y esforzarnos para encontrar los cuellos de botella para que los sectores productivos crezcan. Creo que en Tucumán se está haciendo una buena tarea, tanto desde el punto de vista fiscal como productivo.
“LA ECONOMIA tucumana está fortalecida por la producción de distintos sectores: el azúcar generará una cosecha récord histórico. Además tiene citrus, metalmecánica y textil. Siempre habrá apoyo para la provincia”.
“MANTENER EL SUPERAVIT fiscal nos evita recurrir a la emisión monetaria o al endeudamiento. Eso es lo que se hizo durante años. Con la emisión se cayó en la hiperinflación y con el endeudamiento externo, en la crisis que hizo eclosión a fines de 2001”.
“CADA VEZ QUE SALGO de la oficina es como un baño de realismo que me doy, porque desde el escritorio en Buenos Aires no se ven las cosas como cuando se conversa directamente con la gente”.
“LA ARGENTINA vive un proceso inédito. La inversión en financiamiento educativo y en infraestructura no es gasto público. No nos confundamos, son inversiones estratégicas para que el país no pierda competitividad”.
“LOS ARGENTINOS YA no tenemos que discutir qué país queremos. Ya lo sabemos y ahora tenemos que debatir cómo hacerlo porque este el momento para empezar”.
-Tras la firma del contrato con el BID para financiar obras en el Norte Grande, ¿se están analizando otras medidas para romper con las asimetrías regionales?
-Cuando analizamos los indicadores sociales, se redujeron algunos, pero del centro hacia el norte del país son superiores a la media. Por ejemplo, el desempleo está al 10% y hay provincias norteñas con índices más altos. Lo mismo sucede con la pobreza, con índices promedios en el país del 31%, y algunas provincias con hasta el 50% de su población en esa situación. La elaboración de planes productivos tiene como principal estrategia revertir esas asimetrías, con un shock de inversiones en el norte para que pueda desarrollar su productividad. Los proyectos de electricidad en el Norte Grande, como el del gasoducto del Norte, permitirán generar mayor energía en la zona y robustecer la radicación de empresas que antes no podían hacerlo por falta de infraestructura.
-¿Se aplicarán políticas diferenciales para el sector privado?
-Exactamente, pero las vamos a hacer en el marco del desarrollo sectorial; no van a ser generales. Si una provincia equis quiere desarrollar la metalmecánica, se analizarán sus ventajas y lo que necesita para romper los cuellos de botellas con el fin de integrar la cadena productiva. No consideramos que hayan sido exitosos los programas generales; por eso debemos abordarlos desde esta perspectiva sectorial, en integración de clusters productivos o de cadenas valor para que la inversión tenga su efecto.
-¿La perspectiva para 2007 es mantener el crecimiento económico a tasas elevadas?
-Las perspectivas económicas son muy buenas. Este año dejará un arrastre positivo; vemos que las inversiones en el país están madurando y que hay grandes proyectos que se pondrán en marcha en 2007, que aumentarán la ocupación y las exportaciones. El caso de la iniciativa de Toyota, que antes de viajar a Tucumán, anunciaba nuevas inversiones. Además madurarán algunas negociaciones internacionales como la apertura que nos dará México para exportar 1.500 líneas arancelarias que hasta ahora no estaban permitidas.
-¿Los empresarios contribuyen con el acuerdo de precios para bajar la expectativa inflacionaria?
-Hicieron un gran esfuerzo; nos apoyaron mucho y la prueba está en que las tasas de aumento de precios, de ocupación y de abastecimiento se mantuvieron razonablemente. Obviamente, vemos que el acuerdo de precios no es el mecanismo que más le gusta al empresario y tampoco es el que más nos gusta a nosotros. Si lo tomamos es porque somos eminentemente prácticos y queremos que este crecimiento económico no se frustre como otras frustraciones que vivió la Argentina por no haber tomado a tiempo las medidas. Nosotros decimos siempre que, en materia económica, no nos enamoramos de los instrumentos; los usamos mientras son de utilidad.
-¿Habrá algún tipo de perdón fiscal para las provincias?
-Habrá reestructuración de la deuda y estamos armando los programas financieros para 2007, con el fin de que las provincias tengan mayor posibilidad de repago sin comprometer tanto sus recursos por ley. El presupuesto contempla $ 6.040 millones para planes de asistencia financiera.
-¿Será una reprogramación de deudas a ocho años?
-Todavía no está definido porque estamos trabajando para eso.
-¿Qué recomendación les hace a los gobernadores en vistas al año electoral que se avecina?
-...(sonrisas) Que gasten lo razonable y que ahorren lo necesario.
-¿Cómo observa la evolución de la economía y de las finanzas públicas de Tucumán?
-Veo que la provincia está muy bien encaminada y que tiene buenas perspectivas. Tenemos que trabajar en conjunto para que este escenario siga siendo sustentable. Este es el momento para revertir las asimetrías y esforzarnos para encontrar los cuellos de botella para que los sectores productivos crezcan. Creo que en Tucumán se está haciendo una buena tarea, tanto desde el punto de vista fiscal como productivo.
FRASES MINISTERIALES
“LA ECONOMIA tucumana está fortalecida por la producción de distintos sectores: el azúcar generará una cosecha récord histórico. Además tiene citrus, metalmecánica y textil. Siempre habrá apoyo para la provincia”.
“MANTENER EL SUPERAVIT fiscal nos evita recurrir a la emisión monetaria o al endeudamiento. Eso es lo que se hizo durante años. Con la emisión se cayó en la hiperinflación y con el endeudamiento externo, en la crisis que hizo eclosión a fines de 2001”.
“CADA VEZ QUE SALGO de la oficina es como un baño de realismo que me doy, porque desde el escritorio en Buenos Aires no se ven las cosas como cuando se conversa directamente con la gente”.
“LA ARGENTINA vive un proceso inédito. La inversión en financiamiento educativo y en infraestructura no es gasto público. No nos confundamos, son inversiones estratégicas para que el país no pierda competitividad”.
“LOS ARGENTINOS YA no tenemos que discutir qué país queremos. Ya lo sabemos y ahora tenemos que debatir cómo hacerlo porque este el momento para empezar”.







