09 Noviembre 2006 Seguir en 
Washington.- Con el triunfo de su partido en las elecciones legislativas de ayer y la reconquista de la Cámara por primera vez en 12 años de dominio republicano, la líder de los diputados demócratas, Nancy Pelosi, se convertirá en la primera mujer que preside la Cámara de Representantes y, por lo tanto, en la tercera en la línea de poder, después del presidente George W. Bush y del vicepresidente Dick Cheney. Esta influyente diputada, que se opuso enérgicamente a la invasión en Irak, será la nueva pesadilla que atormentará al mandatario durante los dos años que restan de mandato.
Pelosi, italonorteamericana de 66 años, prometió ayer hacer del futuro Congreso el cuerpo legislativo más honrado, ético y abierto de la historia de Estados Unidos. Asumirá como líder de la Cámara Baja en enero, cuando el Congreso número 110 de la historia del país inicie sus sesiones y los nuevos miembros, ahora mayoritariamente demócratas, elijan sus nuevas autoridades.
“Creo que identificamos las preocupaciones de los estadounidenses sobre trabajo, salud, educación, independencia energética y jubilación digna, y sobre cómo hacer nuestra país más seguro”, dijo la diputada en sus primeras declaraciones públicas un día después de los comicios legislativos de mitad de mandato.
Pelosi, que aceptó almorzar hoy con Bush en la Casa Blanca, fue una de las dirigentes demócratas que más presionó para que renunciara el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld. Asimismo, fue el blanco favorito de los encendidos ataques verbales de Bush durante la campaña electoral. “Si votan a los demócratas, elegirán a una mujer que quiere que Osama Bin Laden ande libre por ahí”, llegó a decir el mandatario.
Como agua en aceite
Pelosi es conocida por su posiciones favorables a la libertad de opción de las mujeres que quieren abortar y al equilibrio presupuestario, y es firme promotora del aumento del salario mínimo. También está a favor de los recortes impositivos, pero sólo para las clases media y baja, no para los más adinerados ni para las grandes corporaciones. En síntesis, partidaria de iniciativas que chocan frontalmente con la agenda conservadora. Además, como la mayoría de sus correligionarios demócratas, votó en contra de la guerra en Irak; y, además de ser decididamente crítica sobre la marcha del conflicto, introdujo propuestas para exigir que Bush presente una estrategia concreta para lograr el éxito en aquel país, así como un calendario de retirada de tropas. También apoya la investigación con células madre, un mayor presupuesto para educación y el desarrollo de nuevas tecnologías que reduzcan la dependencia estadounidense del petróleo extranjero. Respecto de la inmigración, la diputada apoya los derechos de los inmigrantes tanto legales como ilegales, y votó en contra de la construcción del muro en la frontera con México.
Definición en Virginia
En las elecciones del martes, los demócratas despojaron a los republicanos del control de la Cámara de Representantes. Pero además se acercaban a una victoria en el Senado: ganaban cerca de 30 escaños en la Cámara, con lo cual obtenían cinco de los seis que necesitan para tener mayoría en el Senado, lo que les daría el control total del Congreso por primera vez en 12 años. De todas formas, la definición en el Senado puede tardar, porque es posible que haya un recuento y hasta un cuestionamiento legal en Virginia. Esto tajo a la memoria las elecciones presidenciales de 2000, cuyos resultados demoraron cinco semanas para estar listos. Por ahora, el demócrata James Webb le lleva 7.000 votos de ventaja al senador republicano George Allen, de entre los más de 2 millones de sufragios emitidos en Virginia. (Reuter-AFP-NA)
Pelosi, italonorteamericana de 66 años, prometió ayer hacer del futuro Congreso el cuerpo legislativo más honrado, ético y abierto de la historia de Estados Unidos. Asumirá como líder de la Cámara Baja en enero, cuando el Congreso número 110 de la historia del país inicie sus sesiones y los nuevos miembros, ahora mayoritariamente demócratas, elijan sus nuevas autoridades.
“Creo que identificamos las preocupaciones de los estadounidenses sobre trabajo, salud, educación, independencia energética y jubilación digna, y sobre cómo hacer nuestra país más seguro”, dijo la diputada en sus primeras declaraciones públicas un día después de los comicios legislativos de mitad de mandato.
Pelosi, que aceptó almorzar hoy con Bush en la Casa Blanca, fue una de las dirigentes demócratas que más presionó para que renunciara el jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld. Asimismo, fue el blanco favorito de los encendidos ataques verbales de Bush durante la campaña electoral. “Si votan a los demócratas, elegirán a una mujer que quiere que Osama Bin Laden ande libre por ahí”, llegó a decir el mandatario.
Como agua en aceite
Pelosi es conocida por su posiciones favorables a la libertad de opción de las mujeres que quieren abortar y al equilibrio presupuestario, y es firme promotora del aumento del salario mínimo. También está a favor de los recortes impositivos, pero sólo para las clases media y baja, no para los más adinerados ni para las grandes corporaciones. En síntesis, partidaria de iniciativas que chocan frontalmente con la agenda conservadora. Además, como la mayoría de sus correligionarios demócratas, votó en contra de la guerra en Irak; y, además de ser decididamente crítica sobre la marcha del conflicto, introdujo propuestas para exigir que Bush presente una estrategia concreta para lograr el éxito en aquel país, así como un calendario de retirada de tropas. También apoya la investigación con células madre, un mayor presupuesto para educación y el desarrollo de nuevas tecnologías que reduzcan la dependencia estadounidense del petróleo extranjero. Respecto de la inmigración, la diputada apoya los derechos de los inmigrantes tanto legales como ilegales, y votó en contra de la construcción del muro en la frontera con México.
Definición en Virginia
En las elecciones del martes, los demócratas despojaron a los republicanos del control de la Cámara de Representantes. Pero además se acercaban a una victoria en el Senado: ganaban cerca de 30 escaños en la Cámara, con lo cual obtenían cinco de los seis que necesitan para tener mayoría en el Senado, lo que les daría el control total del Congreso por primera vez en 12 años. De todas formas, la definición en el Senado puede tardar, porque es posible que haya un recuento y hasta un cuestionamiento legal en Virginia. Esto tajo a la memoria las elecciones presidenciales de 2000, cuyos resultados demoraron cinco semanas para estar listos. Por ahora, el demócrata James Webb le lleva 7.000 votos de ventaja al senador republicano George Allen, de entre los más de 2 millones de sufragios emitidos en Virginia. (Reuter-AFP-NA)







