09 Noviembre 2006 Seguir en 
Managua.- El futuro presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció ayer que su gobierno trabajará para erradicar la pobreza, pero que no habrá cambios dramáticos ni radicales en el plan macroeconómico vigente durante años.
El líder del Frente Sandinista (izquierda), que ganó las elecciones del domingo, fue recibido en la Casa Presidencial por el presidente Enrique Bolaños, que le pidió mantener el rumbo económico de su gestión que termina el 10 de enero. “No están contemplados cambios dramáticos ni radicales en la base de la economía”, dijo Ortega al renovar su llamado a los grupos políticos y empresarios para que se unan para atacar la pobreza y erradicarla. “Tenemos una deuda grande con el pueblo, y cuidando los elementos macroeconómicos podemos multiplicar esfuerzos para que cada familia viva de manera digna y honrada”, añadió Ortega, que aún no fue formalmente proclamado electo. Apuntó que la pobreza (afecta al 80% de la población) puede resolverse con la reconciliación, el entendimiento y el consenso entre los actores políticos y económicos.
Afirmó que su gobierno retomará los elementos positivos de la gestión de Bolaños, como la apertura al comercio, la inversión y la promoción de exportaciones. Dijo que no se opondría si el nuevo Parlamento decide ratificar las reformas constitucionales promovidas por el Frente Sandinista y el Partido Liberal (derecha) para restarle facultades al Ejecutivo. (DPA)
Managua.- Cuando Daniel Ortega asuma la presidencia de Nicaragua, en enero, volverá a ser objeto del escrutinio público: cada decisión que asuma será observada con lupa por la comunidad nacional e internacional. “Llega dentro de un sistema político distinto, donde el poder parlamentario se fue imponiendo al del Ejecutivo. El sistema parlamentario será sin duda un factor de balance inobjetable para cualquier tentación absolutista de Ortega”, aseguró la escritora nicaragüense, Gioconda Belli.
Belli le dio voz al temor generalizado de repetir la historia de los 80, cuando vivían el régimen sandinista afectados por una cruenta guerra interna y con las secuelas del bloqueo económico impulsado por el gobierno de EEUU.
En ese marco, la prensa nacional se hizo eco también de las dudas en sus editoriales. Y el ojo en la mirilla lo tendrá también la comunidad internacional. Los diversos países cooperantes han otorgado también el beneficio de la duda -del que habla Belli- a Ortega, pero seguirán de cerca sus pasos, para que no se repita un clima de hostilidad y de aislamiento político. Especialmente, en relación con EE.UU. (DPA)
El líder del Frente Sandinista (izquierda), que ganó las elecciones del domingo, fue recibido en la Casa Presidencial por el presidente Enrique Bolaños, que le pidió mantener el rumbo económico de su gestión que termina el 10 de enero. “No están contemplados cambios dramáticos ni radicales en la base de la economía”, dijo Ortega al renovar su llamado a los grupos políticos y empresarios para que se unan para atacar la pobreza y erradicarla. “Tenemos una deuda grande con el pueblo, y cuidando los elementos macroeconómicos podemos multiplicar esfuerzos para que cada familia viva de manera digna y honrada”, añadió Ortega, que aún no fue formalmente proclamado electo. Apuntó que la pobreza (afecta al 80% de la población) puede resolverse con la reconciliación, el entendimiento y el consenso entre los actores políticos y económicos.
Afirmó que su gobierno retomará los elementos positivos de la gestión de Bolaños, como la apertura al comercio, la inversión y la promoción de exportaciones. Dijo que no se opondría si el nuevo Parlamento decide ratificar las reformas constitucionales promovidas por el Frente Sandinista y el Partido Liberal (derecha) para restarle facultades al Ejecutivo. (DPA)
El nuevo gobierno será escrutado en cada paso
Managua.- Cuando Daniel Ortega asuma la presidencia de Nicaragua, en enero, volverá a ser objeto del escrutinio público: cada decisión que asuma será observada con lupa por la comunidad nacional e internacional. “Llega dentro de un sistema político distinto, donde el poder parlamentario se fue imponiendo al del Ejecutivo. El sistema parlamentario será sin duda un factor de balance inobjetable para cualquier tentación absolutista de Ortega”, aseguró la escritora nicaragüense, Gioconda Belli.
Belli le dio voz al temor generalizado de repetir la historia de los 80, cuando vivían el régimen sandinista afectados por una cruenta guerra interna y con las secuelas del bloqueo económico impulsado por el gobierno de EEUU.
En ese marco, la prensa nacional se hizo eco también de las dudas en sus editoriales. Y el ojo en la mirilla lo tendrá también la comunidad internacional. Los diversos países cooperantes han otorgado también el beneficio de la duda -del que habla Belli- a Ortega, pero seguirán de cerca sus pasos, para que no se repita un clima de hostilidad y de aislamiento político. Especialmente, en relación con EE.UU. (DPA)







