08 Noviembre 2006 Seguir en 
WASHINGTON. - Los demócratas están cerca de lograr despojar a los republicanos también del Senado, donde su victoria final podría verse demorada por un posible recuento de votos en Virginia.
En un revés para Bush y los republicanos, los demócratas obtenían cuatro de los seis lugares que necesitan para tener mayoría en el Senado y lideraban la carrera por los otros dos, en Montana y Virginia, amenazando con tener el control de ambas cámaras del Congreso por primera vez en 12 años.
Pero un posible recuento y presentaciones judiciales en Virginia podrían demorar el resultado final, y desenterrar de la memoria lo ocurrido en la elección presidencial del 2000, cuando la definición se retrasó cinco semanas.
El demócrata James Webb tenía en Virginia una ventaja de 8.000 votos sobre el senador republicano George Allen de los más de 2 millones de votos. Un recuento podría extenderse hasta diciembre, dejando en la incertidumbre el control en el Senado.
Las ajustadas mayorías que dominan en el Congreso, especialmente en el Senado, casi con seguridad producirán más parálisis en ambos cuerpos y agudizarían la guerra política en los dos años que Bush pasará al frente de la Casa Blanca.
Bush tiene previsto dar una conferencia de prensa sobre los resultados de las elecciones.
Es probable que la victoria demócrata frene la agenda legislativa de Bush, convierta a Nancy Pelosi en la primera presidenta de la Cámara de Representantes e incremente la presión para cambiar el curso de la acción en Irak.
En Connecticut, el senador Joseph Lieberman, quien se postuló como independiente, venció al candidato antibelicista demócrata Ned Lamont, quien lo había derrotado en las primarias de ese partido.
Hillary Clinton fue revalidada
En Nueva York, la senadora demócrata Hillary Rodham Clinton ganó fácilmente su reelección, quedando muy bien posicionada para una posible nominación presidencial en el 2008.
"El mensaje no podía ser más claro, es tiempo de una nueva fuerza", dijo la ex primera dama en su discurso triunfal tras vencer al republicano John Spencer.
Se esperaba que la senadora Clinton venciera con facilidad a Spencer -a quien aventajaba en las encuestas previas- por más de 30 puntos porcentuales, en un estado donde los demócratas registrados superan a sus pares republicanos en una relación de 5-3.
Con su segundo mandato en el Senado bajo el brazo, Clinton enfrenta ahora los rumores a viva voz de que buscará el cargo que ya ocupó su marido. Antes de las elecciones, Clinton insistió en que estaba concentrada en su campaña por la reelección y que no había decidido aún si postularía a la presidencia. (Reuters)
En un revés para Bush y los republicanos, los demócratas obtenían cuatro de los seis lugares que necesitan para tener mayoría en el Senado y lideraban la carrera por los otros dos, en Montana y Virginia, amenazando con tener el control de ambas cámaras del Congreso por primera vez en 12 años.
Pero un posible recuento y presentaciones judiciales en Virginia podrían demorar el resultado final, y desenterrar de la memoria lo ocurrido en la elección presidencial del 2000, cuando la definición se retrasó cinco semanas.
El demócrata James Webb tenía en Virginia una ventaja de 8.000 votos sobre el senador republicano George Allen de los más de 2 millones de votos. Un recuento podría extenderse hasta diciembre, dejando en la incertidumbre el control en el Senado.
Las ajustadas mayorías que dominan en el Congreso, especialmente en el Senado, casi con seguridad producirán más parálisis en ambos cuerpos y agudizarían la guerra política en los dos años que Bush pasará al frente de la Casa Blanca.
Bush tiene previsto dar una conferencia de prensa sobre los resultados de las elecciones.
Es probable que la victoria demócrata frene la agenda legislativa de Bush, convierta a Nancy Pelosi en la primera presidenta de la Cámara de Representantes e incremente la presión para cambiar el curso de la acción en Irak.
En Connecticut, el senador Joseph Lieberman, quien se postuló como independiente, venció al candidato antibelicista demócrata Ned Lamont, quien lo había derrotado en las primarias de ese partido.
Hillary Clinton fue revalidada
En Nueva York, la senadora demócrata Hillary Rodham Clinton ganó fácilmente su reelección, quedando muy bien posicionada para una posible nominación presidencial en el 2008.
"El mensaje no podía ser más claro, es tiempo de una nueva fuerza", dijo la ex primera dama en su discurso triunfal tras vencer al republicano John Spencer.
Se esperaba que la senadora Clinton venciera con facilidad a Spencer -a quien aventajaba en las encuestas previas- por más de 30 puntos porcentuales, en un estado donde los demócratas registrados superan a sus pares republicanos en una relación de 5-3.
Con su segundo mandato en el Senado bajo el brazo, Clinton enfrenta ahora los rumores a viva voz de que buscará el cargo que ya ocupó su marido. Antes de las elecciones, Clinton insistió en que estaba concentrada en su campaña por la reelección y que no había decidido aún si postularía a la presidencia. (Reuters)







