El poder de los referéndums

Las iniciativas sobre diversos temas locales motivaron al electorado. Como prueba de su influencia, en 2004 se gastaron U$S 400 millones para incentivar a los votantes.

08 Noviembre 2006
Washington.- Desde despenalizar la tenencia de marihuana hasta prohibir la caza de palomas, los estadounidenses votaron sobre una variada serie de iniciativas locales que, según analistas, pueden influir en el resultado global de las elecciones legislativas. Más de 200 referendos, llamados aquí “iniciativas electorales”, se celebraron en 37 de los 50 Estados, propuestas que en ciertos casos serán exclusivas de algunas jurisdicciones y en otros coinciden en varias de ellas.
Las iniciativas para aumentar el salario mínimo y prohibir los matrimonios entre personas del mismo sexo aparecieron en ocho y en seis Estados, respectivamente. En Dakota del Sur se votó una propuesta de levantar la prohibición del aborto y otra sobre legalización del uso médico de la marihuana; en Missouri se decidió sobre si se permitirá la investigación con células madre, y en California se propuso cobrar un impuesto a las petroleras para crear un programa de renovación de recursos energéticos. Asimismo, en Nevada y en Colorado hubo iniciativas para despenalizar la tenencia de pequeñas cantidades de marihuana.

Doble efecto

Según analistas, las consultas populares tuvieron un doble efecto: acercar a las urnas a votantes que de otro modo se habrían quedado en sus casas y obligar a los candidatos a fijar sus posiciones sobre temas por lo general controversiales.

Atractivos partidarios

De hecho, en aquellos Estados donde se votaron las propuestas para aumentar el salario mínimo hubo un incremento en la participación del electorado, en particular por parte de afiliados a sindicatos, que por lo general votan por los demócratas. En cambio, en los Estados donde se consultó sobre prohibir o no el matrimonio homosexual hubo una gran concurrencia de votantes religiosos, que generalmente apoyan a los republicanos.
En EEUU el voto no es obligatorio y existe una tendencia histórica a una concurrencia media o definitivamente pobre en elecciones que, como las de ayer, no coinciden con las presidenciales. Estas están previstas para 2008. (Télam)






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