08 Noviembre 2006 Seguir en 
Alrededor de 360 empleados de la seccional Tucumán de la AFIP-DGI llevarán a cabo hoy una medida de fuerza a partir de las 11, en reclamo por la falta de definiciones a demandas salariales. El paro de actividades se desarrollará en el marco de una protesta nacional e incluirá el retiro de los lugares de trabajo. Durará dos horas, hasta las 13, cuando concluye la atención al público en este organismo estatal.
El secretario general de la Asociación de Empleados de la Dirección General Impositiva (Aedgi), de Tucumán, Raúl Pedro Soraire, dijo a LA GACETA que no se puede tolerar más que hayan transcurrido más de seis meses del compromiso firmado por la apertura de paritarias para definir un nuevo convenio colectivo de trabajo en el sector, sin que hasta la fecha haya una resolución. "Si bien la discusión se viene dando regularmente, la representación gremial estima que no se avanza sobre el tema porque los negociadores oficiales no tienen la autorización de sus superiores para concretar acuerdos", remarcó Soraire. Subrayó que las próximas reuniones por este tema se deberán desarrollar en el Ministerio de Trabajo, con veedores.
Sostuvo, además, que la patronal de la DGI "avanza en publicar llamados de ingresos en áreas de la Capital Federal y se discriminan las necesidades del interior del país". Recalcó que existen empleados con enfermedades por estrés, debido a las presiones que reciben para llegar "a metas inalcanzables fijadas por la superioridad". Por último, Soraire se quejó por la situación de 6.000 trabajadores del organismo de todo el país que están mal reencasillados.
El secretario general de la Asociación de Empleados de la Dirección General Impositiva (Aedgi), de Tucumán, Raúl Pedro Soraire, dijo a LA GACETA que no se puede tolerar más que hayan transcurrido más de seis meses del compromiso firmado por la apertura de paritarias para definir un nuevo convenio colectivo de trabajo en el sector, sin que hasta la fecha haya una resolución. "Si bien la discusión se viene dando regularmente, la representación gremial estima que no se avanza sobre el tema porque los negociadores oficiales no tienen la autorización de sus superiores para concretar acuerdos", remarcó Soraire. Subrayó que las próximas reuniones por este tema se deberán desarrollar en el Ministerio de Trabajo, con veedores.
Sostuvo, además, que la patronal de la DGI "avanza en publicar llamados de ingresos en áreas de la Capital Federal y se discriminan las necesidades del interior del país". Recalcó que existen empleados con enfermedades por estrés, debido a las presiones que reciben para llegar "a metas inalcanzables fijadas por la superioridad". Por último, Soraire se quejó por la situación de 6.000 trabajadores del organismo de todo el país que están mal reencasillados.







