La condena a Saddam deja a Irak más dividido que nunca

Los chiítas celebraron, pero los sunnitas auguraron días sombríos tras el fallo judicial. Se teme un incremento de la virtual guerra civil que azota al país árabe, donde muere un promedio de 100 personas por día.

LOS ADEPTOS. Importantes columnas de irakíes sunnitas marcharon por las calles expresando su apoyo al ex presidente condenado a la horca. AFP
LOS ADEPTOS. Importantes columnas de irakíes sunnitas marcharon por las calles expresando su apoyo al ex presidente condenado a la horca. AFP
07 Noviembre 2006
BAGDAD.- Mientras la comunidad chiíta, mayoría en Irak, daba rienda suelta a su alegría por la condena a muerte dictada por un tribunal en contra de Saddam Hussein, los sunnitas repudiaron el fallo y auguraron días sombríos para los estadounidenses y para sus aliados iraquíes.
La condena contra el ex presidente acentuó, si cabe, las divisiones en el país, sumido en una virtual guerra civil entre chiítas y sunnitas y en una larga espiral de violencia que enfrenta a las fuerzas ocupantes con las milicias nacionalistas y con los extremistas islámicos de la red Al Qaeda. Pese a los esfuerzos realizados por el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, y del presidente estadounidense, George W. Bush, de presentar el fallo pronunciado el domingo como una victoria sobre los viejos demonios iraquíes, la reacción en las calles demostró más bien lo contrario.

Mártir viviente
Por otra parte, expertos de la organización International Crisis Group sostuvieron que el poder simbólico de Saddam fue reforzado por la pena de muerte. "Ahora es un mártir viviente", dijeron.
De hecho, los bastiones sunnitas destilaban cólera y proferían amenazas por el destino que aguarda a Saddam, que salvo decisión contraria de las instancias superiores de la Justicia, morirá en la horca por haber sido hallado responsable de la la matanza de 148 chiítas de la aldea de Dujail, en represalia por un fallido intento de magnicidio en 1982.
Según la ONU, falta ahora saber si la decisión judicial acrecentará o disminuirá la violencia en el país, donde cada día se registran 100 muertes. Los partidos políticos sunnitas advirtieron que es muy posible que se produzca un aumento de la violencia. (DPA-AFP-NA)

Los europeos rechazan la pena capital

PARIS.- Italia y Francia afirmaron que sería éticamente incorrecto ejecutar a Saddam Hussein, y que la aplicación de la condena a muerte podría empujar a Irak a una guerra civil. "Respetamos y apoyamos a las autoridades democráticas iraquíes, pero instamos a que no se aplique la pena de muerte", dijeron las cancillerías de ambos países en un comunicado conjunto.
La Unión Europea (UE) se opone a la pena de muerte y quieren verla abolida en todo el mundo, recordó un vocero del gobierno francés. "Entonces, por razones puramente éticas, Saddam Hussein no debería sufrir la pena de muerte", señaló. "Pero, sobre todo, también tienen que pensar que la situación en Irak es excesivamente preocupante", agregó.
En Londres, el primer ministro Tony Blair dijo que Gran Bretaña se oponía a la pena de muerte. Pero, presionado por periodistas, declinó en varias oportunidades decir directamente si pensaba que Saddam debía ser ejecutado. Sus comentarios con palabras cuidadosamente pensadas reflejan el balance entre la larga oposición británica a la pena capital y que no quiere ser visto como un crítico del tribunal iraquí, respaldado por Estados Unidos. (Reuter)







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