07 Noviembre 2006 Seguir en 
COLOMBIA.- Desde Cartagena de Indias, en Colombia, donde rueda "El amor en los tiempos del cólera", obra maestra de Gabriel García Márquez llevada al cine por el británico Mike Newell, Javier Bardem cuenta cómo vivió "Los fantasmas de Goya", donde él ejerce de protagonista absoluto, a las órdenes de Milos Forman y junto a Natalie Portman.
Son diez minutos cronometrados de entrevista. Bardem sólo dedica una hora a la prensa, para hablar de cómo su carrera, ya consagrada en España, comienza a arrancar plenamente en Hollywood, con cineastas en la cumbre como los hermanos Coen, Steven Soderbergh o el propio Martin Scorsese: "En todo eso hay rumores falsos y otros verdaderos", afirma Bardem, que casi tocó el cielo de Hollywood al convertirse, en 2001, en el primer actor español candidato al Oscar, por su encarnación del poeta cubano Reynaldo Arenas en "Antes que anochezca".
Sin embargo, desde el principio, Bardem ha dirigido su carrera paso a paso, permitiéndose, incluso, decir no a Spielberg en "Sentencia previa". Por eso confiesa: "se están cumpliendo mi sueño y mis expectativas, porque en este devenir de las cosas hay algo mío que es la conciencia. Yo pongo el foco, y siempre he intentado llevar mi carrera como he querido hacia personajes contradictorios, que tuviesen algo de nosotros, de verdad. Aunque, luego, está el peso del azar, de la suerte".
Dijo sí a Forman, porque el guión y el personaje lo "tocaron" desde el principio: "la mentalidad humana no ha cambiado tanto. Teóricamente sí, pero luego somos igual de crueles; basta nombrar Guantánamo. Seguimos matando en nombre de ideales y porque, según dicen, están en contra de nuestras libertades.
El mundo de hoy sigue guiado por ideas únicas. Lo escalofriante es que aquella época de Goya no pertenece a un pasado lejano". Según Bardem, la diferencia entre rodar una superproducción de Hollywood estriba para el actor únicamente en el dinero. "Cuanto más dinero, más tiempo tienes para preparar tu personaje, hay mayor concentración, y todo está en su sitio. Pero el trato y el esfuerzo es igual. Eso sí, cuando hay menos dinero, se resiente más el físico".
Ahora, en medio del rodaje de "El amor en los tiempos del cólera" se enfrenta con el reto de poner rostro a un personaje, el de Florentino Ariza, del que cada lector tiene construida su imagen, algo de lo que Bardem es consciente. (Especial)
Son diez minutos cronometrados de entrevista. Bardem sólo dedica una hora a la prensa, para hablar de cómo su carrera, ya consagrada en España, comienza a arrancar plenamente en Hollywood, con cineastas en la cumbre como los hermanos Coen, Steven Soderbergh o el propio Martin Scorsese: "En todo eso hay rumores falsos y otros verdaderos", afirma Bardem, que casi tocó el cielo de Hollywood al convertirse, en 2001, en el primer actor español candidato al Oscar, por su encarnación del poeta cubano Reynaldo Arenas en "Antes que anochezca".
Sin embargo, desde el principio, Bardem ha dirigido su carrera paso a paso, permitiéndose, incluso, decir no a Spielberg en "Sentencia previa". Por eso confiesa: "se están cumpliendo mi sueño y mis expectativas, porque en este devenir de las cosas hay algo mío que es la conciencia. Yo pongo el foco, y siempre he intentado llevar mi carrera como he querido hacia personajes contradictorios, que tuviesen algo de nosotros, de verdad. Aunque, luego, está el peso del azar, de la suerte".
Dijo sí a Forman, porque el guión y el personaje lo "tocaron" desde el principio: "la mentalidad humana no ha cambiado tanto. Teóricamente sí, pero luego somos igual de crueles; basta nombrar Guantánamo. Seguimos matando en nombre de ideales y porque, según dicen, están en contra de nuestras libertades.
El mundo de hoy sigue guiado por ideas únicas. Lo escalofriante es que aquella época de Goya no pertenece a un pasado lejano". Según Bardem, la diferencia entre rodar una superproducción de Hollywood estriba para el actor únicamente en el dinero. "Cuanto más dinero, más tiempo tienes para preparar tu personaje, hay mayor concentración, y todo está en su sitio. Pero el trato y el esfuerzo es igual. Eso sí, cuando hay menos dinero, se resiente más el físico".
Ahora, en medio del rodaje de "El amor en los tiempos del cólera" se enfrenta con el reto de poner rostro a un personaje, el de Florentino Ariza, del que cada lector tiene construida su imagen, algo de lo que Bardem es consciente. (Especial)







