07 Noviembre 2006 Seguir en 
Madrid.- El director checo -afincado en Estados Unidos- Milos Forman se presentó ayer con cierto temor ante la prensa española, para hablar de su nuevo trabajo, "Los fantasmas de Goya", rodada en España con equipo español, con Javier Bardem y Natalie Portman como protagonistas.
"Si la película les gusta, es de ustedes. Si no, es mía", dijo ante los periodistas en Madrid, tras explicar: "es muy importante que no se nos considere unos invasores de su cultura. Me tiraría al río si decepcionamos a la gente española, que tanto calor humano nos dio en este rodaje".
"Los fantasmas de Goya", rodada íntegramente en inglés, no se centra en el pintor español Francisco de Goya, como puede parecer por su título. El artista, interpretado por el sueco Stellan Skarsgard, es, como el espectador, testigo de una desgarradora historia, ambientada en la España negra de la Inquisición. "Es muy importante para mí no defraudar a quienes han contribuido tanto, no sólo detrás y delante de la cámara, sino también con la predisposición de los ayuntamientos y las instituciones. Sería realmente devastador para mí que fuera una película que defraudara a la gente", insistió el director de "Amadeus" (1984) y de "Atrapado sin salida" (1975), entre otras joyas del cine. El español Javier Bardem es el Hermano Lorenzo, un inquisidor fanático que se enamora de Inés, interpretada por la estadounidense Natalie Portman, una ingenua joven de buena familia, musa de Goya, que va a parar a la cárcel de la Inquisición por no comer cerdo y por ser acusada de judaísmo. La historia atraviesa la invasión del Ejército napoleónico, que venía a traer a España las ideas de la Revolución y que fue repudiada por el pueblo español liderado por la Iglesia, y termina con la restauración de la monarquía.
Ni Bardem ni Portman acudieron ayer a la rueda de prensa. El actor de "Mar adentro" y de "Los lunes al sol" está rodando en Colombia "El amor en los tiempos de cólera", de Mike Newell (ver nota aparte), mientras que a la actriz estadounidense su publicista le prohibió asistir al estreno en España, según aseguró el mismo Forman.
Forman comenzó a pensar en esta historia hace 50 años, tras leer un libro sobre la Inquisición española. "Me di cuenta de que la historia se repite una y otra vez. Veo un eco de lo que pasó con nazis y comunistas. Y cuando ya terminamos el guión, comenzaron a ocurrir en Cercano Oriente cosas que parecían sacadas de nuestro guión. Nunca aprendemos la lección y las cosas siempre se repiten". "Muchas veces los libertadores no se dan cuenta de lo que va a ocurrir después.
Muchos españoles vivían de la caridad de la Iglesia y los libertadores eran vistos como invasores", añadió Forman. "Hay un peligro en eso de imponer la democracia y la libertad. De eso trata la película", añadió. (DPA)
"Si la película les gusta, es de ustedes. Si no, es mía", dijo ante los periodistas en Madrid, tras explicar: "es muy importante que no se nos considere unos invasores de su cultura. Me tiraría al río si decepcionamos a la gente española, que tanto calor humano nos dio en este rodaje".
"Los fantasmas de Goya", rodada íntegramente en inglés, no se centra en el pintor español Francisco de Goya, como puede parecer por su título. El artista, interpretado por el sueco Stellan Skarsgard, es, como el espectador, testigo de una desgarradora historia, ambientada en la España negra de la Inquisición. "Es muy importante para mí no defraudar a quienes han contribuido tanto, no sólo detrás y delante de la cámara, sino también con la predisposición de los ayuntamientos y las instituciones. Sería realmente devastador para mí que fuera una película que defraudara a la gente", insistió el director de "Amadeus" (1984) y de "Atrapado sin salida" (1975), entre otras joyas del cine. El español Javier Bardem es el Hermano Lorenzo, un inquisidor fanático que se enamora de Inés, interpretada por la estadounidense Natalie Portman, una ingenua joven de buena familia, musa de Goya, que va a parar a la cárcel de la Inquisición por no comer cerdo y por ser acusada de judaísmo. La historia atraviesa la invasión del Ejército napoleónico, que venía a traer a España las ideas de la Revolución y que fue repudiada por el pueblo español liderado por la Iglesia, y termina con la restauración de la monarquía.
Ni Bardem ni Portman acudieron ayer a la rueda de prensa. El actor de "Mar adentro" y de "Los lunes al sol" está rodando en Colombia "El amor en los tiempos de cólera", de Mike Newell (ver nota aparte), mientras que a la actriz estadounidense su publicista le prohibió asistir al estreno en España, según aseguró el mismo Forman.
Forman comenzó a pensar en esta historia hace 50 años, tras leer un libro sobre la Inquisición española. "Me di cuenta de que la historia se repite una y otra vez. Veo un eco de lo que pasó con nazis y comunistas. Y cuando ya terminamos el guión, comenzaron a ocurrir en Cercano Oriente cosas que parecían sacadas de nuestro guión. Nunca aprendemos la lección y las cosas siempre se repiten". "Muchas veces los libertadores no se dan cuenta de lo que va a ocurrir después.
Muchos españoles vivían de la caridad de la Iglesia y los libertadores eran vistos como invasores", añadió Forman. "Hay un peligro en eso de imponer la democracia y la libertad. De eso trata la película", añadió. (DPA)







