22 Septiembre 2002 Seguir en 
LA TRAGEDIA
"La tragedia en Catamarca"; así titularon los diarios al horror que nos tocó vivir desde el 15 de setiembre. Apenas sepultamos nuestros muertos, emprendimos el regreso a San Miguel de Tucumán por la ruta 38, bien llamada "de la muerte". No estábamos en Catamarca, pero a cada instante nos cruzamos con colectivos en estado calamitoso, sin luces, sin parabrisas, con taxis truchos, por mencionar algunos elementos que se perciben desde lejos, y todos sobrecargados de pasajeros, además de las consabidas rastras cañeras. ¡Llegar vivo es el milagro! Señores gobernantes, dejemos de buscar culpables a los problemas y pongamos energías en buscar las soluciones, es la única manera de evitar más lágrimas. El dolor que se apoderó de todo un pueblo, mi querido Concepción así lo requiere, será la única manera de resarcir el sufrimiento que hoy nos embarga.
María Villoldo de Barbá
Gob. Gutiérrez 1.086
S.M. de Tucumán
MEDICOS Y PACIENTES
La relación accidental, pero siempre trascendente, entre médicos y pacientes, sufrió con el curso de los años profundas transformaciones. En mi lejana niñez, la visita del doctor era un acontecimiento. La palangana de loza, la toalla bordada y el mejor jabón para sus manos eran parte de un ritual que se prolongaba, después de reconocido y medicado el enfermo, con la charla en familia y con el convite de lo mejor que había en la casa. En ese momento, desaparecía el médico y aparecía el hombre, confidente y consejero. La plata para pagarle era sagrada, pero recuerdo ocasiones en que, mirando alrededor, se negaba a cobrar, ocultando su generosidad con alguna broma consoladora. El inevitable veneno de la medicina socializada, que asesinó a Favaloro, convirtió al paciente ser humano en un número, y obligó al médico, vergonzosamente pagado, a cambiar el nobilísimo juramento hipocrático por la estéril burocracia de los reglamentos. Estos hacen olvidar que en cada enfermo hay tristeza y miedo que, más que con aparatos, se curan con ese afecto y esa esperanza que ya no hay tiempo para darle. El médico, que devuelve la vida si acierta, o que la quita si se equivoca, nunca debe olvidar: "un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse. Dar y dar, hasta que duela", pedía a la madre Teresa. Si este mensaje se siente y se asimila, tendremos una gran medicina, a pesar de los burócratas y ladrones que intentan destruirla.
Dante Diambra
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
PEDIDO EQUIVOCADO
Estamos pidiendo equivocadamente "que se vayan todos". Si ellos son nuestros representantes fue por decisión de la mayoría; dejemos que terminen el mandato como corresponde. Lo que sí debemos pedir antes de que este caduque es: "que devuelvan todo". Y después sí, que desaparezcan para siempre.
Oscar Piedrabuena
Bernabé Aráoz 142
S.M. de Tucumán
MODELOS
Leí una nota periodística a una conocida modelo, que se ufanaba de haber conseguido una buena posición económica "sin haber tenido que estudiar". La juventud actual tiene referentes verdaderamente terroríficos. En el mundo del deporte, nuestra máxima gloria futbolística es un recordatorio vivo de lo que los excesos pueden convertir al hombre mejor dotado por naturaleza. Los ídolos musicales parecen en el altar de los voraces intereses económicos que fagocitan sus vidas, en un carrusel enloquecido. Ni qué hablar de la clase dirigente (política y empresaria), embarrada en su honorabilidad por los ya innumerables casos de coimas y negociados. ¿En quiénes se mirarán las generaciones jóvenes? Debemos refundar la Nación desde las bases mismas que inspiraron a nuestros mayores; debemos volver a sembrar el espíritu de lucha, sacrificio, honestidad y responsabilidad que fue la esencia de los forjadores de la patria. En el estudio y en la capacitación permanente tendrán las herramientas para torcer su destino hacia logros imperecederos. En el ahorro y conducta tendrán la posibilidad de cimentar un capital, que llegará con los años. De esta bonanza menemista, tan dañina como desaprovechada, debemos sacar como conclusión que lo que se consigue con facilidad, se perderá de la misma manera, que un hombre no es superior a otro por las cuentas abultadas en un banco del extranjero; por el vehículo que conduzca o por la mansión que construya, sino por la estela positiva que su obrar deje en su paso por la vida. De una buena vez, ¡vayamos a las cosas!
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º A)
S.M. de Tucumán
CULPAR AL OTRO
Acerca del desgraciado accidente que costó la vida a 47 comprovincianos, el director de Transporte dijo que estos eran mártires. Según el diccionario, mártir es aquella persona que padece de martirio en defensa de la religión. Por extensión, persona que muere o padece mucho en defensa de una creencia o de una causa. Por ende, estas personas no son mártires sino víctimas inocentes de un sistema corrompido hasta el tuétano, que sólo rinde culto al santo patrono de los coimeros, San Cometa. Cuando en estas tragedias existen responsabilidades de algún organismo del Estado, los funcionarios directamente involucrados, apelan siempre a un libreto harto conocido. La culpa la tuvo el otro -no me compete- y otras excusas que suenan infantiles.
Mario Saralegui
Chile 1.105
S.M. de Tucumán
¿UNA BUENA NOTICIA?
Me causa desagrado ver permanentemente una propaganda que dice "Tucumán, una buena noticia". Me alegra mucho que todos los ingenios azucareros estén moliendo, lo cual implica la creación de fuentes de trabajo y movimiento económico para la provincia. Pero, ¿es una buena noticia tener los índices de desnutrición más altos del país? ¿Es una buena noticia ver a niños buscando comida entre la basura todas las noches? ¿Es una buena noticia tener uno de los índices de desempleo más altos del país? ¿Es una buena noticia ver nuestras calles llenas de basura? ¿Es una buena noticia pagar 15% de desagio por Bocade y matar al comercio y al bolsillo de los trabajadores? Puedo seguir preguntando muchísimo pero no me alcanzarían las páginas. ¿Nuestros gobernantes viven en Tucumán? Les pido que sean menos hipócritas que hagan aunque sea un mea culpa y que no traten de engañar a la población con propagandas que nadie cree.
Gonzalo Nougués
Pje. Las Moras 945
Yerba Buena-Tucumán
"La tragedia en Catamarca"; así titularon los diarios al horror que nos tocó vivir desde el 15 de setiembre. Apenas sepultamos nuestros muertos, emprendimos el regreso a San Miguel de Tucumán por la ruta 38, bien llamada "de la muerte". No estábamos en Catamarca, pero a cada instante nos cruzamos con colectivos en estado calamitoso, sin luces, sin parabrisas, con taxis truchos, por mencionar algunos elementos que se perciben desde lejos, y todos sobrecargados de pasajeros, además de las consabidas rastras cañeras. ¡Llegar vivo es el milagro! Señores gobernantes, dejemos de buscar culpables a los problemas y pongamos energías en buscar las soluciones, es la única manera de evitar más lágrimas. El dolor que se apoderó de todo un pueblo, mi querido Concepción así lo requiere, será la única manera de resarcir el sufrimiento que hoy nos embarga.
María Villoldo de Barbá
Gob. Gutiérrez 1.086
S.M. de Tucumán
MEDICOS Y PACIENTES
La relación accidental, pero siempre trascendente, entre médicos y pacientes, sufrió con el curso de los años profundas transformaciones. En mi lejana niñez, la visita del doctor era un acontecimiento. La palangana de loza, la toalla bordada y el mejor jabón para sus manos eran parte de un ritual que se prolongaba, después de reconocido y medicado el enfermo, con la charla en familia y con el convite de lo mejor que había en la casa. En ese momento, desaparecía el médico y aparecía el hombre, confidente y consejero. La plata para pagarle era sagrada, pero recuerdo ocasiones en que, mirando alrededor, se negaba a cobrar, ocultando su generosidad con alguna broma consoladora. El inevitable veneno de la medicina socializada, que asesinó a Favaloro, convirtió al paciente ser humano en un número, y obligó al médico, vergonzosamente pagado, a cambiar el nobilísimo juramento hipocrático por la estéril burocracia de los reglamentos. Estos hacen olvidar que en cada enfermo hay tristeza y miedo que, más que con aparatos, se curan con ese afecto y esa esperanza que ya no hay tiempo para darle. El médico, que devuelve la vida si acierta, o que la quita si se equivoca, nunca debe olvidar: "un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse. Dar y dar, hasta que duela", pedía a la madre Teresa. Si este mensaje se siente y se asimila, tendremos una gran medicina, a pesar de los burócratas y ladrones que intentan destruirla.
Dante Diambra
Av. Sarmiento 947
S.M. de Tucumán
PEDIDO EQUIVOCADO
Estamos pidiendo equivocadamente "que se vayan todos". Si ellos son nuestros representantes fue por decisión de la mayoría; dejemos que terminen el mandato como corresponde. Lo que sí debemos pedir antes de que este caduque es: "que devuelvan todo". Y después sí, que desaparezcan para siempre.
Oscar Piedrabuena
Bernabé Aráoz 142
S.M. de Tucumán
MODELOS
Leí una nota periodística a una conocida modelo, que se ufanaba de haber conseguido una buena posición económica "sin haber tenido que estudiar". La juventud actual tiene referentes verdaderamente terroríficos. En el mundo del deporte, nuestra máxima gloria futbolística es un recordatorio vivo de lo que los excesos pueden convertir al hombre mejor dotado por naturaleza. Los ídolos musicales parecen en el altar de los voraces intereses económicos que fagocitan sus vidas, en un carrusel enloquecido. Ni qué hablar de la clase dirigente (política y empresaria), embarrada en su honorabilidad por los ya innumerables casos de coimas y negociados. ¿En quiénes se mirarán las generaciones jóvenes? Debemos refundar la Nación desde las bases mismas que inspiraron a nuestros mayores; debemos volver a sembrar el espíritu de lucha, sacrificio, honestidad y responsabilidad que fue la esencia de los forjadores de la patria. En el estudio y en la capacitación permanente tendrán las herramientas para torcer su destino hacia logros imperecederos. En el ahorro y conducta tendrán la posibilidad de cimentar un capital, que llegará con los años. De esta bonanza menemista, tan dañina como desaprovechada, debemos sacar como conclusión que lo que se consigue con facilidad, se perderá de la misma manera, que un hombre no es superior a otro por las cuentas abultadas en un banco del extranjero; por el vehículo que conduzca o por la mansión que construya, sino por la estela positiva que su obrar deje en su paso por la vida. De una buena vez, ¡vayamos a las cosas!
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º A)
S.M. de Tucumán
CULPAR AL OTRO
Acerca del desgraciado accidente que costó la vida a 47 comprovincianos, el director de Transporte dijo que estos eran mártires. Según el diccionario, mártir es aquella persona que padece de martirio en defensa de la religión. Por extensión, persona que muere o padece mucho en defensa de una creencia o de una causa. Por ende, estas personas no son mártires sino víctimas inocentes de un sistema corrompido hasta el tuétano, que sólo rinde culto al santo patrono de los coimeros, San Cometa. Cuando en estas tragedias existen responsabilidades de algún organismo del Estado, los funcionarios directamente involucrados, apelan siempre a un libreto harto conocido. La culpa la tuvo el otro -no me compete- y otras excusas que suenan infantiles.
Mario Saralegui
Chile 1.105
S.M. de Tucumán
¿UNA BUENA NOTICIA?
Me causa desagrado ver permanentemente una propaganda que dice "Tucumán, una buena noticia". Me alegra mucho que todos los ingenios azucareros estén moliendo, lo cual implica la creación de fuentes de trabajo y movimiento económico para la provincia. Pero, ¿es una buena noticia tener los índices de desnutrición más altos del país? ¿Es una buena noticia ver a niños buscando comida entre la basura todas las noches? ¿Es una buena noticia tener uno de los índices de desempleo más altos del país? ¿Es una buena noticia ver nuestras calles llenas de basura? ¿Es una buena noticia pagar 15% de desagio por Bocade y matar al comercio y al bolsillo de los trabajadores? Puedo seguir preguntando muchísimo pero no me alcanzarían las páginas. ¿Nuestros gobernantes viven en Tucumán? Les pido que sean menos hipócritas que hagan aunque sea un mea culpa y que no traten de engañar a la población con propagandas que nadie cree.
Gonzalo Nougués
Pje. Las Moras 945
Yerba Buena-Tucumán





