06 Noviembre 2006 Seguir en 
Bagdad/El Cairo.- Un día después del anuncio de la condena a muerte al ex presidente de Irak Saddam Hussein, la atmósfera era tensa en el país del Golfo Pérsico. En la ciudad de Mosul, en el norte, decenas de simpatizantes del ex dictador protestaron contra la sentencia.
Testigos indicaron que la policía dispersó a los manifestantes condisparos al aire. Un policía de la localidad negó informaciones que apuntaban a que los agentes habían detenido a algunos manifestantes. La policía reforzó la seguridad en las entradas y salidas de la ciudad y continuó patrullando las calles.
En Bagdad, entretanto, las escuelas, instituciones y comerciosmantuvieron hoy sus puertas cerradas. También sigue rigiendo la prohibición de circulación para los vehículos, decretada la víspera.
El gobierno tomó esas medidas para evitar brotes de violencia entre chiitas y sunitas tras el anuncio del veredicto.
También en la ciudad de Hillah, 100 kilómetros al sur de Bagdad,al menos 400 personas se manifestaron, éstas a favor del veredicto.
Portaban pancartas exigiendo que la ejecución se lleve a cabo pronto. En general, tribus kurdas y asirias celebraron la condena, si bienno estuvieron de acuerdo con la cadena perpetua impuesta al que fuera vicepresidente de Saddam, Taha Yassin Ramadan, que consideran que debe ser también ejecutado.
Por otra parte, fuentes de la Justicia iraquí indicaron que aunqueSaddam y los otros dos antiguos funcionarios de su régimen condenados a muerte no recurran la sentencia en el transcurso de 30 días, habrá automáticamente una revisión.
Además de a Saddam, el tribunal condenó a muerte a su mediohermano Barsan al Tikriti y al ex juez presidente del Tribunal Revolucionario Awad al Bandar por la ejecución de 148 chiitas en 1982.
Sobre el momento en el que la ejecución podría llevarse a cabo, eljuez Gohy dijo que depende de cuándo las autoridades presidenciales, no necesariamente el jefe de Estado, firmen el veredicto. (DPA)
Testigos indicaron que la policía dispersó a los manifestantes condisparos al aire. Un policía de la localidad negó informaciones que apuntaban a que los agentes habían detenido a algunos manifestantes. La policía reforzó la seguridad en las entradas y salidas de la ciudad y continuó patrullando las calles.
En Bagdad, entretanto, las escuelas, instituciones y comerciosmantuvieron hoy sus puertas cerradas. También sigue rigiendo la prohibición de circulación para los vehículos, decretada la víspera.
El gobierno tomó esas medidas para evitar brotes de violencia entre chiitas y sunitas tras el anuncio del veredicto.
También en la ciudad de Hillah, 100 kilómetros al sur de Bagdad,al menos 400 personas se manifestaron, éstas a favor del veredicto.
Portaban pancartas exigiendo que la ejecución se lleve a cabo pronto. En general, tribus kurdas y asirias celebraron la condena, si bienno estuvieron de acuerdo con la cadena perpetua impuesta al que fuera vicepresidente de Saddam, Taha Yassin Ramadan, que consideran que debe ser también ejecutado.
Por otra parte, fuentes de la Justicia iraquí indicaron que aunqueSaddam y los otros dos antiguos funcionarios de su régimen condenados a muerte no recurran la sentencia en el transcurso de 30 días, habrá automáticamente una revisión.
Además de a Saddam, el tribunal condenó a muerte a su mediohermano Barsan al Tikriti y al ex juez presidente del Tribunal Revolucionario Awad al Bandar por la ejecución de 148 chiitas en 1982.
Sobre el momento en el que la ejecución podría llevarse a cabo, eljuez Gohy dijo que depende de cuándo las autoridades presidenciales, no necesariamente el jefe de Estado, firmen el veredicto. (DPA)







