Un vecino evitó un violento asalto a gritos

Los delincuentes no pertenecerían a esa banda y habrían estado, el viernes a la noche, en el lugar ofreciendo cubiertas para autos.

22 Septiembre 2002
Tres hombres armados, que redujeron a toda una familia, huyeron sin llevarse nada cuando un vecino pasó gritando que había llamado a la Policía.
Aunque usaron la modalidad de los "esperadores" que azotan a la zona oeste de la capital tucumana, estos delincuentes no pertenecerían a esa banda. A las 8.15 abordaron a Fernando Zamora, de 20 años, cuando sacaba el auto de su casa del barrio San Miguel, para que su padre, Antonio Zamora, pudiera salir con la camioneta.
"Mi mamá estaba saliendo cuando otro tipo le puso una pistola en la cabeza", relató Bruno Zamora, de 23 años. El muchacho vio cuando el delincuente entraba con su madre y, a pesar de que el hombre le apuntó, se metió en una habitación para llamar por teléfono a la Policía. "Cuando cerré con llave escuché que gritaban que se tenían que ir porque venía la Policía, y se fueron sin llevarse nada", agregó.
Los delincuentes, según Bruno, estuvieron en su casa el viernes a la noche ofreciéndole a su padre cubiertas para auto, ya que Antonio Zamora se dedica a la venta de neumáticos. "Mi mamá les dijo que él no estaba, pero se ve que fueron a ver la casa. Eran muy inexpertos, si no se hubieran llevado algo y no se hubieran asustado tan fácil", conjeturó el joven.
Hasta ayer a la tarde, la Policía no había ido a la casa de los Zamora, a pesar de que algunos vecinos llamaron por teléfono al ver lo que ocurría.

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