05 Noviembre 2006 Seguir en 
La reciente puesta en escena de la obra de William Shakespeare “El mercader de Venecia”, por parte del Elenco Estable de la Provincia, sigue generando polémica, a pesar que ya no está en cartel.
En un comunicado enviado a LA GACETA, la DAIA Filial Tucumán expresó su posición respecto de la adaptación tucumana de la obra. En el texto, asegura que la caracterización del personaje central (Shylock, el judío de la obra) tanto en el libro original como en la representación local, “denotan una manifiesta judeofobia”.
“A Shylock le son atribuidos estigmas infamantes que han pretendido demonizar nuestra condición de judíos a lo largo de la historia”, señala.
Y continúa: “tanto en el libro de Shakespeare; en la película dirigida por Michael Radford (nacido en la India y criado en el mundo islámico) y protagonizada por Al Pacino, como en la versión teatral tucumana dirigida por Manuel Maccarini y protagonizada por Nelson González, Shylock está compuesto con características pavorosas que alimentan y refuerzan una idea absolutamente irreal del judío rico, prestamista, usurero, codicioso, mezquino, insensible, vengativo, despiadado y deicida”.
Asimismo agrega: “Habiendo podido elegir cualquier otra pieza teatral para ser representada, se eligió en Tucumán justamente aquella en la que se termina humillando al judío, despojándolo de su hija y de sus bienes. Lo obligan a abandonar su fe judía para convertirse al cristianismo”.
La DAIA señaló también que entiende lo caricaturesco de la puesta en escena. “Aceptamos que no sólo el personaje judío es ridiculizado sino también los otros personajes. No obstante, expresamos que esta ‘caricaturización’ del personaje judío ha llevado a que grandes masas confundan ese mito antisemita con nosotros: los judíos reales”.
En un comunicado enviado a LA GACETA, la DAIA Filial Tucumán expresó su posición respecto de la adaptación tucumana de la obra. En el texto, asegura que la caracterización del personaje central (Shylock, el judío de la obra) tanto en el libro original como en la representación local, “denotan una manifiesta judeofobia”.
“A Shylock le son atribuidos estigmas infamantes que han pretendido demonizar nuestra condición de judíos a lo largo de la historia”, señala.
Y continúa: “tanto en el libro de Shakespeare; en la película dirigida por Michael Radford (nacido en la India y criado en el mundo islámico) y protagonizada por Al Pacino, como en la versión teatral tucumana dirigida por Manuel Maccarini y protagonizada por Nelson González, Shylock está compuesto con características pavorosas que alimentan y refuerzan una idea absolutamente irreal del judío rico, prestamista, usurero, codicioso, mezquino, insensible, vengativo, despiadado y deicida”.
Asimismo agrega: “Habiendo podido elegir cualquier otra pieza teatral para ser representada, se eligió en Tucumán justamente aquella en la que se termina humillando al judío, despojándolo de su hija y de sus bienes. Lo obligan a abandonar su fe judía para convertirse al cristianismo”.
La DAIA señaló también que entiende lo caricaturesco de la puesta en escena. “Aceptamos que no sólo el personaje judío es ridiculizado sino también los otros personajes. No obstante, expresamos que esta ‘caricaturización’ del personaje judío ha llevado a que grandes masas confundan ese mito antisemita con nosotros: los judíos reales”.







