22 Septiembre 2002 Seguir en 
MAS COMPLICACIONES.- La semana pasada continuó con un dólar estable pero el contexto político y la relación con los organismos internacionales siguió complicándose. Por más intención que tenga el Gobierno de cumplir con sus compromisos con los organismos internacionales de crédito, si no logra alcanzar un acuerdo con el FMI, las reservas se agotarán en setiembre de 2003 (están en U$S 9.200 millones y en un año los vencimientos con organismos sobrepasan este nivel). De esa formar, si no se aplica un programa sustentable, será muy probable incurrir en mora con los organismos. Paralelamente, el BCRA se apresta a colocar a plazos más largos para reducir el riesgo de refinanciación de las Lebac, mientras que preocupa el proyecto de Presupuesto que presentó el Poder Ejecutivo. Por último, el nivel de actividad parece estar encontrando un piso.
TEMA PRIORITARIO.- La decisión de pagar o no con las reservas del BCRA los vencimientos de la deuda con organismos internacionales no es un tema menor. Si no se alcanza un acuerdo con el FMI que permita financiar, al menos, una parte de los compromisos del año que viene, las reservas se agotarían en setiembre. Entre enero y setiembre, el Gobierno canceló U$S 3.600 millones, utilizando las reservas del BCRA. En octubre deberá hacer frente a U$S 300 millones, mientras que en noviembre se complica dado que vencen U$S 1.000 millones. En diciembre los pagos se reducen a U$S 200 millones y en 2003 los vencimientos ya se tornan prácticamente imposibles de cumplir, para lo cual habría que alcanzar un acuerdo con el FMI a fin de evitar un default total.
RECETA INSOSTENIBLE.- Si bien es claro que mantener la política de pagar con reservas es insostenible, existen algunos atenuantes: a) el Gobierno podría continuar su estrategia de seguir apropiándose del superávit comercial para pagar deuda. Esta política sólo es sostenible con inflación media/alta y manteniendo un tipo de cambio real bajo a través del tiempo; 2) no cancelar en tiempo los pagos de la deuda con organismos no implica directamente un default. Actualmente el Gobierno esta pagando la deuda con el BID y el BM con atraso, y la deuda con el FMI en forma puntual. La alternativa que tiene es pagar los vencimientos con el BID y el BM con una mora más larga, que podría ser de entre 90 y 180 días. Pero si la mora fuera mayor a 180 días, al país se le suspendería el otorgamiento de desembolsos por 3 años, con lo cual el próximo Presidente quedaría más atado que nunca.
ESTIRANDO PLAZOS.- Con la intención de reducir el riesgo de refinanciación y aprovechando la creciente demanda de Lebac existente, el BCRA está buscando alargar los plazos de colocación de Lebac. El Central comenzó a emitir Lebac a 56 días (tasa del viernes: 54%) tratando de reducir al mismo tiempo el monto colocado a 14 días (tasa del viernes: 36%). Si bien es probable que en lo inmediato siga disminuyendo la tasa de colocación de Lebac, se podría estar cerca de alcanzar un piso, considerando que el BCRA se encontraría cómodo con los actuales rendimientos y que en términos reales el rendimiento ofrecido sería del 25% anual (suponiendo un inflación mensual del 2%), niveles ya casi compatibles con el Brasil después de la devaluación.
LO QUE SE VIENE.- La presentación que realizó Lavagna del proyecto de Presupuesto 2003 en el Congreso comenzará a dilucidar la Argentina que viene. Aparentemente, ante la falta de voluntad de querer asumir el costo político de reducir el déficit fiscal a niveles lógicos, la estrategia del Poder Ejecutivo es que sea el Congreso quien cargue con ese peso. Por lo pronto, hasta tanto no esté aprobado el Presupuesto 2003, es muy poco probable que haya acuerdo con el FMI. En resumen, la cuestión sigue siendo la misma: el ajuste se realiza en forma ordenada con políticas económicas coherentes, o directamente lo hace el mercado en forma desordenada.
ESPECULACIONES.- Concretamente, el proyecto de Presupuesto 2003 prevé un déficit fiscal de $ 6.815 millones (o del 1,3% del PBI) debido a que el superávit fiscal primario de $ 8.033 millones es insuficiente para cubrir el pagos de intereses de la deuda pública por $ 14.488 millones (2.8% del PBI), aún considerando el default de casi 73% de la deuda pública. Al respecto, el FMI le exige al Gobierno un superávit primario del 3.0% del PBI para el 2003. Sobre esto se puede especular: a) si el Congreso opta por no reducir este déficit, el Gobierno lo debería cubrir con emisión monetaria o un nuevo default. Si decide emitir, esto implicaría mantener una inflación media/alta, un tipo de cambio real elevado y/o pérdida de reservas; b) los países que sufrieron una severa crisis financiera vieron mejorada su situación fiscal significativamente dado que la devaluación licuó el gasto. En general, el resultado primario mejoró en 3 puntos porcentuales del PBI.
TEMA PRIORITARIO.- La decisión de pagar o no con las reservas del BCRA los vencimientos de la deuda con organismos internacionales no es un tema menor. Si no se alcanza un acuerdo con el FMI que permita financiar, al menos, una parte de los compromisos del año que viene, las reservas se agotarían en setiembre. Entre enero y setiembre, el Gobierno canceló U$S 3.600 millones, utilizando las reservas del BCRA. En octubre deberá hacer frente a U$S 300 millones, mientras que en noviembre se complica dado que vencen U$S 1.000 millones. En diciembre los pagos se reducen a U$S 200 millones y en 2003 los vencimientos ya se tornan prácticamente imposibles de cumplir, para lo cual habría que alcanzar un acuerdo con el FMI a fin de evitar un default total.
RECETA INSOSTENIBLE.- Si bien es claro que mantener la política de pagar con reservas es insostenible, existen algunos atenuantes: a) el Gobierno podría continuar su estrategia de seguir apropiándose del superávit comercial para pagar deuda. Esta política sólo es sostenible con inflación media/alta y manteniendo un tipo de cambio real bajo a través del tiempo; 2) no cancelar en tiempo los pagos de la deuda con organismos no implica directamente un default. Actualmente el Gobierno esta pagando la deuda con el BID y el BM con atraso, y la deuda con el FMI en forma puntual. La alternativa que tiene es pagar los vencimientos con el BID y el BM con una mora más larga, que podría ser de entre 90 y 180 días. Pero si la mora fuera mayor a 180 días, al país se le suspendería el otorgamiento de desembolsos por 3 años, con lo cual el próximo Presidente quedaría más atado que nunca.
ESTIRANDO PLAZOS.- Con la intención de reducir el riesgo de refinanciación y aprovechando la creciente demanda de Lebac existente, el BCRA está buscando alargar los plazos de colocación de Lebac. El Central comenzó a emitir Lebac a 56 días (tasa del viernes: 54%) tratando de reducir al mismo tiempo el monto colocado a 14 días (tasa del viernes: 36%). Si bien es probable que en lo inmediato siga disminuyendo la tasa de colocación de Lebac, se podría estar cerca de alcanzar un piso, considerando que el BCRA se encontraría cómodo con los actuales rendimientos y que en términos reales el rendimiento ofrecido sería del 25% anual (suponiendo un inflación mensual del 2%), niveles ya casi compatibles con el Brasil después de la devaluación.
LO QUE SE VIENE.- La presentación que realizó Lavagna del proyecto de Presupuesto 2003 en el Congreso comenzará a dilucidar la Argentina que viene. Aparentemente, ante la falta de voluntad de querer asumir el costo político de reducir el déficit fiscal a niveles lógicos, la estrategia del Poder Ejecutivo es que sea el Congreso quien cargue con ese peso. Por lo pronto, hasta tanto no esté aprobado el Presupuesto 2003, es muy poco probable que haya acuerdo con el FMI. En resumen, la cuestión sigue siendo la misma: el ajuste se realiza en forma ordenada con políticas económicas coherentes, o directamente lo hace el mercado en forma desordenada.
ESPECULACIONES.- Concretamente, el proyecto de Presupuesto 2003 prevé un déficit fiscal de $ 6.815 millones (o del 1,3% del PBI) debido a que el superávit fiscal primario de $ 8.033 millones es insuficiente para cubrir el pagos de intereses de la deuda pública por $ 14.488 millones (2.8% del PBI), aún considerando el default de casi 73% de la deuda pública. Al respecto, el FMI le exige al Gobierno un superávit primario del 3.0% del PBI para el 2003. Sobre esto se puede especular: a) si el Congreso opta por no reducir este déficit, el Gobierno lo debería cubrir con emisión monetaria o un nuevo default. Si decide emitir, esto implicaría mantener una inflación media/alta, un tipo de cambio real elevado y/o pérdida de reservas; b) los países que sufrieron una severa crisis financiera vieron mejorada su situación fiscal significativamente dado que la devaluación licuó el gasto. En general, el resultado primario mejoró en 3 puntos porcentuales del PBI.







