Un default algo improbable

Falta mayor compromiso de los precandidatos presidenciales con la actual situación del país.

21 Septiembre 2002
Por Angel Anaya

Ninguno de los tres precandidatos presidenciales que encabezan las encuestas -Adolfo Rodríguez Saá, Elisa Carrió y Carlos Menem- aparecieron esta semana por el foro empresario que los había invitado, con los restantes, para indagar sobre sus propuestas a problemas fundamentales. Tampoco ninguno de ellos abrió la boca para tratar de auxiliar al gobierno de transición que, solitario, se debate frente a los organismos multilaterales de crédito y conjetura frente a la alternativa del default más peligroso. Es muy probable que si esta situación se consuma, los remisos aspirantes a suceder a Eduardo Duhalde le echen la culpa por la herencia a recibir, un estilo vernáculo que, como se ha demostrado reiteradamente, sirve a los políticos para sobrevivir. Como no podía ser menos, los economistas más escuchados y el único precandidato que profesionalmente lo es, Guillermo López Murphy, sostienen que si no hay recursos genuinos o perdones de los organismos acreedores, debe apelarse a las reservas, algo que en el gobierno se descarta tajantemente, mientras los más serenos y experimentados -Roberto Lavagna, Guillermo Nielsen y Aldo Pignanelli, especialmente- no creen que vaya llegarse a situación semejante, jugándose factores extraeconómicos como la política exterior de Estados Unidos, apremiada por la crisis de Medio Oriente y la necesidad de contar con votos internacionales, entre ellos los de latinoamérica, tan volátiles como algunas internas nacionales -entre ellas la argentina- estan indicando

Ablandamiento
El fin de semana, sin embargo, no ha sido tan sórdido políticamente como ese fantasma de nuevo default parecería indicar, pues se ha cerrado con un panorama bastante más claro en las relaciones del Ejecutivo con la Corte Suprema. Las últimas horas en el palacio judicial transcurrieron bajo la certeza de que ha puesto fin el virtual empate que hasta hace una semana trazaba un horizonte oscuro a la esperanza oficial de que se mantenga la pesificación en la acordada o resolución del tribunal, aparentemente condicionada por la decisión de los diputados sobre el juicio político. La clave -como ya se había adelantado aquí dias atrás- ha sido para la mayoría de los jueces, que el Poder Ejecutivo acepte disponer nuevas emisiones de bonos para los depósitos acorralados, lo que permitiría asegurar el derecho de los ahorristas evitando alternativas tan imposibles como una dolarización retroactiva.
Un intento de aplicar sanciones a los numerosos embajadores y ministros del servicio exterior de la Nación por iniciar acciones juciciales de amparo ante presuntas irregularidades en la lista de ascensos remitidas al Senado para sus acuerdos, ha quedado paralizado por decisión del presidente Duhalde. La razón de este veto es que el jefe del gobierno aguarda el regreso a Buenos Aires del canciller Carlos Ruckauf, quien se halla en el exterior. Tambien en la Comisión de Acuerdos del Senado, donde en la semana próxima se escucharán informes de quienes se consideran afectados, se desea escuchar a Ruckauf antes de adoptar decisiones sobre los pliegos cuestionados.(De nuestra sucursal)

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