21 Septiembre 2002 Seguir en 
Un incremento de la demanda tanto minorista como mayorista que no pudo abastecer el Banco Central (BCRA) impulsó ayer al dólar libre, que finalizó en la plaza financiera de Tucumán entre $ 3,69 y $ 3,74 vendedor, con una suba mínima de un centavo y máxima de cuatro centavos. En Buenos Aires, la divisa cerró la rueda a $ 3,63 y a $ 3,70, compra y venta, respectivamente.
Las demoras en obtener el acuerdo con el FMI y los temores de que el Banco Central resigne reservas en el pago de vencimientos de la deuda externa, influyeron en las variaciones.
En la City local hubo, además, una mayor presencia de efectivo circulante, lo que obligó a las entidades financieras a mover permanentemente sus pizarras para mostrar precios atractivos e intentar ganar clientes.
Casi todas las agencias de cambio adoptaron una posición compradora, es decir, fijaron su precio de compra del billete a los inversores en $ 3,65.
Pero actuando también como en grupo compacto, fijaron un precio alto para la venta del "verde" buscando desalentar a los que querían comprar para refugiarse con sus ahorros de una mayor depreciación del peso. Entre las agencias locales, dos de ellas subieron un centavo respecto del jueves; y la otra llevó el precio a un centavo más bajo. Clausuraron la rueda vendiendo el billete entre $ 3,71 y $ 3,73.
Por el lado de las compañías financieras también se dio un comportamiento disímil, ya que mientras una de ellas elevó tres centavos la cotización vendedora, su competidora repitió en el cierre de ayer los mismos precios del jueves pasado.
Pero ambas terminaron empatadas y vendiendo a $ 3,71.
Mientras que los bancos mayoristas locales que operan con el dólar elevaron sus precios respecto del cierre anterior, porque las subas que se produjeron el jueves último se llegaron cuando cerraban sus negocios.
Por eso, ayer movieron sus pizarras hacia arriba entre uno y cuatro centavos y quedaron vendiendo entre $ 3,69 y $ 3,72.
En tanto, las entidades que operan por cuenta y orden del BCRA mantuvieron la misma cotización durante todo el día: 3,53 y $ 3,61, compra y venta.
Las demoras en obtener el acuerdo con el FMI y los temores de que el Banco Central resigne reservas en el pago de vencimientos de la deuda externa, influyeron en las variaciones.
En la City local hubo, además, una mayor presencia de efectivo circulante, lo que obligó a las entidades financieras a mover permanentemente sus pizarras para mostrar precios atractivos e intentar ganar clientes.
Casi todas las agencias de cambio adoptaron una posición compradora, es decir, fijaron su precio de compra del billete a los inversores en $ 3,65.
Pero actuando también como en grupo compacto, fijaron un precio alto para la venta del "verde" buscando desalentar a los que querían comprar para refugiarse con sus ahorros de una mayor depreciación del peso. Entre las agencias locales, dos de ellas subieron un centavo respecto del jueves; y la otra llevó el precio a un centavo más bajo. Clausuraron la rueda vendiendo el billete entre $ 3,71 y $ 3,73.
Por el lado de las compañías financieras también se dio un comportamiento disímil, ya que mientras una de ellas elevó tres centavos la cotización vendedora, su competidora repitió en el cierre de ayer los mismos precios del jueves pasado.
Pero ambas terminaron empatadas y vendiendo a $ 3,71.
Mientras que los bancos mayoristas locales que operan con el dólar elevaron sus precios respecto del cierre anterior, porque las subas que se produjeron el jueves último se llegaron cuando cerraban sus negocios.
Por eso, ayer movieron sus pizarras hacia arriba entre uno y cuatro centavos y quedaron vendiendo entre $ 3,69 y $ 3,72.
En tanto, las entidades que operan por cuenta y orden del BCRA mantuvieron la misma cotización durante todo el día: 3,53 y $ 3,61, compra y venta.







