21 Septiembre 2002 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Mientras el Gobierno procura lograr un acuerdo con las empresas petroleras, para que el precio de los combustibles se estabilice al menos hasta fin de año, los expendedores ven, con alarma, la fuerte caída de las ventas de naftas desde que el Gobierno aumentó, a principios de agosto, el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) un 25%. Mientras tanto, las petroleras dicen que aún no trasladaron a los precios todo el aumento del crudo, que en enero estaba en U$S 18 el barril y hoy roza los U$S 30.
Así lo reveló ayer el secretario de Energía, Enrique Devoto, quien, además, se mostró confiado en lograr este consenso durante la semana próxima, en virtud de los contactos que ya se entablaron con las compañías.
"No hay que olvidar de que se trata de un mercado desregulado, pero ya se iniciaron conversaciones con las empresas petroleras para tener fijo el precio de los combustibles al menos hasta fin de año", dijo el secretario de Energía.
No obstante, Devoto reconoció que podría haber una cláusula gatillo para el caso de que el precio del crudo se dispare, en virtud de la tensa situación internacional que se vive ante la posibilidad de un ataque militar de los EE.UU. a Irak. (DyN-TELAM)
Así lo reveló ayer el secretario de Energía, Enrique Devoto, quien, además, se mostró confiado en lograr este consenso durante la semana próxima, en virtud de los contactos que ya se entablaron con las compañías.
"No hay que olvidar de que se trata de un mercado desregulado, pero ya se iniciaron conversaciones con las empresas petroleras para tener fijo el precio de los combustibles al menos hasta fin de año", dijo el secretario de Energía.
No obstante, Devoto reconoció que podría haber una cláusula gatillo para el caso de que el precio del crudo se dispare, en virtud de la tensa situación internacional que se vive ante la posibilidad de un ataque militar de los EE.UU. a Irak. (DyN-TELAM)







