26 Octubre 2006 Seguir en 
WASHINGTON.- El presidente George W. Bush se declaró muy preocupado por la situación en Irak y advirtió al gobierno de ese país que la paciencia tiene un límite. "No tenemos la intención de estar en medio del fuego cruzado de las distintas facciones", dijo ayer en respuesta a un reclamo del primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, por una operación militar contra supuestos escuadrones de la muerte en Bagdad. Según el chiíta Al Maliki, el operativo en el barrio bagdadí Ciudad Sadr, de mayoría chiíta, se hizo sin su autorización. Fuerzas iraquíes apoyadas por tropas y helicópteros estadounidenses se enfrentaron en duro combate con la milicia de Moqtada Al Sadr, clérigo radical que lidera una fuerza política con representación en el Parlamento.
No obstante, Bush matizó su queja, afirmó que tiene la intención de permanecer en Irak hasta derrotar a los terroristas y sostuvo que confía en la capacidad de Al Maliki. "Lo presionaremos, pero no al punto de que no pueda alcanzar los objetivos", dijo.
Durante una conferencia de prensa ofrecida ayer en Washington, Bush admitió que no está conforme con los resultados obtenidos hasta ahora en Irak, en un intento por sintonizar con el sentimiento general de los estadounidenses. En lo que va del mes murieron 93 soldados estadounidenses y 300 iraquíes en combate.
Mensaje electoral
Por otra parte, Bush negó que sus declaraciones estén motivadas por las elecciones legislativas del 7 de noviembre. Según encuestas, dos tercios de los votantes estadounidenses desaprueba el curso de la guerra y más de la mitad piensa que los demócratas harán un mejor trabajo. Los republicanos corren serios riesgos de perder la mayoría en el Congreso en la próxima elección. (DPA)
No obstante, Bush matizó su queja, afirmó que tiene la intención de permanecer en Irak hasta derrotar a los terroristas y sostuvo que confía en la capacidad de Al Maliki. "Lo presionaremos, pero no al punto de que no pueda alcanzar los objetivos", dijo.
Durante una conferencia de prensa ofrecida ayer en Washington, Bush admitió que no está conforme con los resultados obtenidos hasta ahora en Irak, en un intento por sintonizar con el sentimiento general de los estadounidenses. En lo que va del mes murieron 93 soldados estadounidenses y 300 iraquíes en combate.
Mensaje electoral
Por otra parte, Bush negó que sus declaraciones estén motivadas por las elecciones legislativas del 7 de noviembre. Según encuestas, dos tercios de los votantes estadounidenses desaprueba el curso de la guerra y más de la mitad piensa que los demócratas harán un mejor trabajo. Los republicanos corren serios riesgos de perder la mayoría en el Congreso en la próxima elección. (DPA)







