25 Octubre 2006 Seguir en 
San Pablo.- Un día después del penúltimo debate televisivo de los candidatos presidenciales, que no aportó nada nuevo a cinco días del ballotage, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva comenzó ayer a anudar acuerdos con gobernadores electos del partido socialdemócrata de su adversario, Geraldo Alckmin, en base a la hipótesis de que saldrá reelecto el domingo.
Los gobernadores electos de San Pablo y de Minas Gerais, los socialdemócratas José Serra y Aecio Neves, respectivamente, ya comenzaron a negociar con el gobierno federal, reveló el ministro de Hacienda, Guido Mantega. Con Serra se discuten acuerdos en temas de seguridad y de construcción de autopistas, mientras que con Neves se analizan temas de infraestructura, dijo.
Juego de intereses
Según el ministro, la preocupación de ciertos gobernadores con miras a 2010 (futuras elecciones presidenciales) los lleva a acuerdos con el gobierno federal, que a su vez los precisa para aprobar una reforma tributaria y proyectos en el Congreso. Lula busca acuerdos con los vencedores del PSDB (Partido Social Demócrata de Brasil) y también con otros gobernadores con buenas chances de ser electos. Un columnista del diario O Estado hizo notar que aparece una novedad en un eventual segundo mandato de Lula: la suma de bancas de diputados alineadas con el gobierno llegaría a 300, lo que le da una mayoría más holgada que en su primera gestión.
También destaca que Lula tal vez acepte ahora hacer acuerdos con los grandes partidos (PMDB y PSDB, entre otros). En su primer gobierno prefirió las alianzas con fuerzas pequeñas y ganar legisladores individuales, lo que le generó denuncias de “mensalaos” (sobornos a legisladores a cambio de apoyo político). (Télam)
Los gobernadores electos de San Pablo y de Minas Gerais, los socialdemócratas José Serra y Aecio Neves, respectivamente, ya comenzaron a negociar con el gobierno federal, reveló el ministro de Hacienda, Guido Mantega. Con Serra se discuten acuerdos en temas de seguridad y de construcción de autopistas, mientras que con Neves se analizan temas de infraestructura, dijo.
Juego de intereses
Según el ministro, la preocupación de ciertos gobernadores con miras a 2010 (futuras elecciones presidenciales) los lleva a acuerdos con el gobierno federal, que a su vez los precisa para aprobar una reforma tributaria y proyectos en el Congreso. Lula busca acuerdos con los vencedores del PSDB (Partido Social Demócrata de Brasil) y también con otros gobernadores con buenas chances de ser electos. Un columnista del diario O Estado hizo notar que aparece una novedad en un eventual segundo mandato de Lula: la suma de bancas de diputados alineadas con el gobierno llegaría a 300, lo que le da una mayoría más holgada que en su primera gestión.
También destaca que Lula tal vez acepte ahora hacer acuerdos con los grandes partidos (PMDB y PSDB, entre otros). En su primer gobierno prefirió las alianzas con fuerzas pequeñas y ganar legisladores individuales, lo que le generó denuncias de “mensalaos” (sobornos a legisladores a cambio de apoyo político). (Télam)







