24 Octubre 2006 Seguir en 
París.- El gobierno francés aguarda con inquietud el primer aniversario de las revueltas que sacudieron a los suburbios de París, con miles de automóviles incendiados, ante el temor de que nuevos disturbios minen las posibilidades del oficialismo en las elecciones generales previstas para dentro de seis meses.
La idea de que se repitan los violentos hechos del otoño pasado, que dejaron más de 10.000 autos y varios centenares de edificios públicos destruidos por las llamas, genera temor en las autoridades, porque el costo político podría ser letal en las aspiraciones de la derecha gala.
La crisis del otoño pasado volvió a los primeros planos de los diarios, a pesar que durante estos últimos 12 meses las llamas continuaron en los suburbios de toda Francia, al punto de que en el último año 4.000 autos fueron quemados.
Un artículo que hoy publica el conservador diario Le Figaro, sobre la base de un informe policial, sostiene que la situación es alarmante, resalta el grado de organización de las pequeñas bandas de jóvenes y advierte que un nuevo estallido en los suburbios de París y de otras ciudades es factible.
En este último año las agresiones a policías crecieron exponencialmente, desde 10 agresiones mensuales hasta 30.En las últimas tres semanas, 15 policías fueron agredidos por patotas de jóvenes encapuchados armados con palos y varios patrulleros fueron robados e incendiados.
El ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, es consciente de que pagará el costo político de una nueva revuelta, que puede potenciar las posibilidades electorales del socialismo y la extrema derecha, dijeron varios analistas.
Por eso, continua con su política de tomar la iniciativa y de perseguir a los violentos. (Télam)
La idea de que se repitan los violentos hechos del otoño pasado, que dejaron más de 10.000 autos y varios centenares de edificios públicos destruidos por las llamas, genera temor en las autoridades, porque el costo político podría ser letal en las aspiraciones de la derecha gala.
La crisis del otoño pasado volvió a los primeros planos de los diarios, a pesar que durante estos últimos 12 meses las llamas continuaron en los suburbios de toda Francia, al punto de que en el último año 4.000 autos fueron quemados.
Un artículo que hoy publica el conservador diario Le Figaro, sobre la base de un informe policial, sostiene que la situación es alarmante, resalta el grado de organización de las pequeñas bandas de jóvenes y advierte que un nuevo estallido en los suburbios de París y de otras ciudades es factible.
En este último año las agresiones a policías crecieron exponencialmente, desde 10 agresiones mensuales hasta 30.En las últimas tres semanas, 15 policías fueron agredidos por patotas de jóvenes encapuchados armados con palos y varios patrulleros fueron robados e incendiados.
El ministro del Interior, Nicolás Sarkozy, es consciente de que pagará el costo político de una nueva revuelta, que puede potenciar las posibilidades electorales del socialismo y la extrema derecha, dijeron varios analistas.
Por eso, continua con su política de tomar la iniciativa y de perseguir a los violentos. (Télam)







